Black Sabbath, entre el cielo y el infierno

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A propósito de la próxima aparición del recopilatorio The Dio Years y de la gira promocional que los integrantes de Heaven and Hell adelantarán también en el hemisferio suramericano, hoy recordamos a Black Sabbath y sus discos más relevantes en voz de Ronnie James Dio.

¿Cómo no amar a Black Sabbath? La mentora de todas las bandas de rock pesado que han sido y serán; el génesis mismo del Heavy Metal. Quien guste del rock en sus más duras formas, siempre le rendirá homenaje al mítico conjunto de Birmingham. La historia del grupo se ha narrado infinidad de veces, y sin embargo, aún en la actualidad sigue siendo apasionante repasarla. Pero cuando el Prince of Darkness”, Ozzy Osbourne, se marchó de Sabbath para comenzar con su carrera como solista, pocos habían apostado por la continuidad del grupo. Suponemos que las verdaderas razones serán siempre objeto de especulación. No obstante, el guitarrista Tony Iommi no pretendía acabar con Black Sabbath, y decidió contactar al hasta entonces vocalista de formaciones históricas como Elf y Rainbow, Ronnie James Dio, para proponerle que se enfilara en la alineación del grupo. Ronnie aceptó la oferta. Su llegada insufló nuevos bríos a una banda algo debilitada desde los tiempos de Technical Ecstasy como consecuencia del descontrol y los abusos.

Black Sabbath ya se había distanciado de sus demoníacos conceptos líricos hacía 1975, época del álbum Sabotage. Ozzy lo admitió décadas después, confesando que para entonces habían dejado de ser fieles a sus raíces, y que buscaban nuevos horizontes, “Cualquier cosa que no fuera maléfica y satánica”, añadió. Si bien su sonido jamás se dulcificó, en Technical Ecstasy y Never Say Die demostraron que buena parte de su aura malévola se había desvanecido.

La llegada del álbum Heaven and Hell en 1980 fue como una bocanada de aire fresco, un poderoso reconstituyente musical. El disco es una oda apabullante de legítimo Rock ‘N’ Roll. La ampulosidad sonora, la majestuosa presencia de una banda que había sacudido el escenario del rock internacional años atrás, había regresado mucho más madura bajo la batuta del célebre Martin Birch (Deep Purple, Iron Maiden), probablemente uno de los mejores productores e ingenieros en la historia de nuestra música, y recuperando toda su mística y su tenebrosa grandeza, tanto en estudios como en escena.

Heaven and Hell incluía estupendas canciones como la apabullante “Neon Knights”, que abría el disco, y las divertidas “Lady Evil” y “Wishing Well”, donde se recupera buena parte del estilo sabático en su forma más rápida y contagiosa. Los textos más trascendentales de canciones como “Lonely Is The Word”, “Children Of The Sea” o “Die Young” nos muestran a la banda inmersa en su máxima fase lírica desde los tiempos de Sabbath Bloody Sabbath, con mensajes nostálgicos y apocalípticos, poéticos pero a la vez desesperanzadores, de un oscuro desasosiego:

- He subido más alto que el polvo de estrellas, me han visto sobre el sol; para entonces solía contar en millones, pero ahora sólo cuento en uno. “Solitario” es la palabra, deber ser la canción más triste que he escuchado nunca, “Solitario” es el nombre, talvez la vida sea una partida perdida.

Es en la canción “Heaven And Hell” donde adquiere definición el nuevo carácter sombrío de la banda; un oscuro discernimiento sobre el bien y el mal propone interpretaciones ambiguas u oníricas, según la interpretación subjetiva del escucha:

- Cántame una canción, eres cantante… perjudícame, eres portador del mal. El diablo jamás crea; entre menos das, más avaricioso eres, y así es una, y otra, y otra vez: es el cielo y el infierno. Y te dirán que el negro en realidad es blanco, que la luna es el sol de la noche. Y cuando entras en salones dorados, eres capaz de resistir el oro que fluye. Es el Cielo y el Infierno.

A partir de entonces, “Heaven And Hell” se convierte en uno de los nuevos himnos del Heavy Metal, y en la canción más apoteósica de Black Sabbath durante la etapa DIO. El cantante la haría parte de su repertorio regular durante sus exitosas actuaciones como solista. Fue sin duda el periodo más fecundo de Black Sabbath a lo largo de todos los años ochenta.

Un año después, aparece en el mercado el álbum Mob Rules, otra excelente entrega, aunque siempre opacada por su deslumbrante predecesor. Martin Birch firma nuevamente como productor e ingeniero. Para esta placa se cuenta ya con la incorporación definitiva de Vinnie Appice como nuevo baterista, quien había ocupado el lugar de Bill Ward durante la gira promocional de Heaven And Hell, cuando éste último decide retirarse definitivamente del conjunto, debido a sus habituales problemas con el alcohol.

La carátula del disco, elaborada por Greg Hildebrandt, es una de las más impresionantes ilustraciones que se hayan realizado para la banda. En Mob Rules hay lugar para nuevas canciones enérgicas y grandiosas, como “Turn Up The Night”, la increíble “Voodoo”, con una sección rítmica de enorme cohesión detrás de los riffs punzantes de Tony Iommi. “The Sign Of The Southern Cross” es otra de las composiciones épicas de la era DIO, junto con “The Mob Rules”, donde Iommi hace su mejor solo de guitarra, o “Falling Off The Edge Of The World”. Temas como “Country Girl” y “Over and Over”, más lentas y oscuras, muestran a un conjunto en la plenitud de su forma, tan revitalizados como en su placa anterior. Por desgracia, inmediatamente después de la gira promocional del disco, hubo serias diferencias que deterioraron sumamente la relación entre los componentes del grupo, ocasionando así el aparente final de esa gran segunda formación de Black Sabbath. Dio y Appice ya se habían marchado cuando apareció en el mercado el doble álbum al vivo Live Evil, que recogía los mejores momentos de la gira americana de Mob Rules, dejando para la posteridad el recuerdo de uno de los momentos decisivos en la historia de Black Sabbath.

Sería una década después, en 1992, cuando Iommi-Butler y Dio-Appice se reunirían de nuevo para la grabación del álbum Dehuminazer. Y hoy, veintisiete años después de la publicación de H & H, alegran a sus entusiastas nuevamente, con la noticia de una nueva reunión. Han decidido llamarse Heaven And Hell, con el propósito de evitar confusiones debido a la probable reunión futura de los Black Sabbath originales junto a Ozzy. Harán también un tour mundial que promocionará el compilado Black Sabbath: The Dio Years, y el álbum en concierto Black Sabbath: Live at Hammersmith Odeon. A lo largo de toda la gira sólo se interpretarán las canciones de la etapa Dio. Un bello aliciente para los incondicionales fanáticos de aquel proyecto.

Iván Darío Torres G.