De nuevo, se cumple la ley. Eso de convertirse en estrella de rock para ligar es la máxima más añeja del rockanroll y Chris Martin se suma. El mismísimo líder de Coldplay reconoce su injerencia en la música movido por las ganas de sexo, ya que estaba empezando a volverse loco de tener sólo relaciones platónicas con las chicas.
Bien, pues según ha informado Dotmusic, el cantante dijo a la revista Rolling Stone que "he pasado momentos difíciles con las chicas hasta los 21 años, que llegué a tener muchas, muchas relaciones"
"Era como si necesitara ser una estrella del rock porque no era bueno ? siendo el tipo de chico que a todo el mundo le gustaba pero con el que nadie quería tener sexo. No quiero ser la persona que hace reír a todo el mundo antes de irse a echar un kiki. Quiero ser el chico con el que todo el mundo quiera echar un kiki", declaró Chris Martin, felizmente casado con Gwyneth Paltrow
Fuente: Los 40


