La puesta en escena, recordada principalmente porque tuvo un referente cinematográfico en el 2004 con Julia Roberts, Clive Owen, Natalie Portman y Jude Law, se revisita teniendo como punto de partida la propuesta teatral del Royal National Theatre de Londres estrenada en 1997.
Un paso interesante y arriesgado en el que no hay esa distancia virtual con público, que si ofrecía la pantalla gigante. Closer se podrá ver hasta el 20 de diciembre en el Teatro Nacional de la calle 71.
La obra se revela en el escenario con una mayor fuerza en los diálogos y un compromiso tácito de los actores (Carolina Ramírez, Patrick Delmas, Marcela Gallego y Juan Pablo Espinosa) por llegar por sí mismos a la intrincada evolución emocional y dramática que viven dos parejas.
La idea era alejarse de cualquier referente con el filme. Algunos ya habían visto la película, pero en el ambiente de los ensayos era importante borrar esas imágenes para lograr el efecto esperado.
“Yo si la tenía (la cinta) bastante presente en mi cabeza”, dice Patrick Delmas, que interpreta a Larry, un médico que siempre está buscando sexo hasta que conoce a Ana (Gallego), una fotógrafa con la que se casa, pero sufre los golpes del deseo y la dependencia emocional.
En esa misma trama aparecen un escritor de obituarios y una bailarina nudista que terminan enredados con la historia de la otra pareja.
“Cuando me llamaron para este montaje Nicolás me preguntó si había visto la película, al decirle que no, me respondió que la viera. Me encantó, pero de ahí hasta ahora decidí no repetirla”, reconoce Marcela Gallego.
Para la actriz, que reaparece en las tablas, desde Monólogos de la vagina con Vicky Hernández y Marcela Carvajal, hay un detalle que marca la diferencia con cualquier otra versión.
“Nosotros montamos la obra original, basada en la versión teatral inglesa lo que la acerca más a la naturaleza verdadera del texto que la del guión de la película de Mike Nicholls”, comenta.
“Para ella uno de los factores más interesantes de este Closer es que no deja al azar nada y cada personaje cosecha lo que siembra.
La película deja muchos espacios abiertos, aquí no pasa eso”, agrega. Una de los recuerdos que comparten ambos actores es que el proceso de ensayos fue un poco duro.
“Todos estábamos en algún proyecto televisivo y nos tocaba salir de grabaciones entre las 8 y las 9 para correr a trabajar en la obras casi hasta la medianoche”, dice Delmas.
“Yo lo veo como una mirada honesta a los sentimientos en la actualidad en los que buscamos el amor pero estamos cada vez más solos”, asevera Gallego.
Entre ejercicios de improvisación buscando rumbos dramáticos para el montaje, uno de los elementos más interesantes es la ‘colombianización’ de los diálogos, en un juego que fortalece la idea de universalidad del tema.
“Hay un manejo en ese sentido, sobre todo en el ritmo que dan algunas palabras en español, pero insisto que el asunto que pega duro en el público es el de las parejas en un medio light y la responsabilidad que tiene una con la otra”, explica Delmas.
En funciones privadas los actores han podido experimentar diferentes reacciones, desde el silencio comprometedor de quien se siente identificado hasta la risa nerviosa de los que avalan algunas de las situaciones que se ven en el escenario.
“Esta propuesta es muy movida, parece una montaña rusa emocional”, promete Marcela Gallego ahora que comienza la temporada.
Las funciones irán de miércoles a viernes: 8:30 p.m. y el sábado 6 y 8:30 p.m.
Fuente: eltiempo.com


