Fantasmagoría en el Museo de Arte del Bando De La República

Vea en la BLAA una exposición con las obras de importantes artistas contemporáneos que crean imágenes fantasmagóricas a partir de sombras, niebla o del aliento humano para reflexionar sobre la desaparición, la ausencia y la muerte.

En el arte contemporáneo, la participación del espectador es cada vez más necesaria en obras que hacen, por ejemplo, desaparecer a quien las admira, lo obligan a replantear lo que sus ojos ven a primera vista o, incluso, solo son visibles cuando el espectador utiliza su aliento.

A partir de medios inmateriales como la niebla, el aliento y la bruma, este tipo de obras e instalaciones suelen hablar de la finitud de la vida, del miedo que nos genera la muerte, de la ausencia de las personas o la melancolía. Y eso es lo que podrán experimentar los bogotanos en Fantasmagoría: espectros de ausencia, la muestra que estará abierta a público en el Museo de arte del Banco de la República entre marzo 7 y abril 16 de 2007, que cuenta con la curaduría de José Ignacio Roca.

Fantasmagoría será sin duda una de las más importantes exposiciones en al ciudad durante el primer semestre de 2007. Está inspirada en las extravagancias teatrales que se hicieron muy populares en Europa durante los siglos XVIII y XIX y mezclaban experimentos ópticos para seducir al público con temas sobre la muerte y lo macabro.

En ella podremos apreciar obras de importantes artistas contemporáneos como Christian Boltanski, Michel Delacroix, Laurent Grasso, William Kentridge, Teresa Margolles, Jim Campbell, Óscar Muñoz y Regina Silveira, entre otros.

Jueves 8 de marzo de 2007

Charla

Como apoyo a la exposición Fantasmagoría espectros de ausencia

Con los artistas Rosangela Renno, Teresa Margolles, Julie Nord, Michel Delacroix, Laurent Grasso y el curador José Roca.

Biblioteca Luis Ángel Arango, Auditorio Museo de Arte.

11:00 a.m.

Entrada gratuita

Fantasmagoría presenta doce instalaciones de igual número de artistas internacionales cuya obra reflexiona sobre la ausencia y la desaparición, tomando como referencia los teatros de sombras y los espectáculos de fantasmagoría surgidos en siglo XVIII. En esta charla el curador José Roca estará acompañado por algunos de los artistas participantes en la muestra.

¿Quiénes son los artistas?

·        Christian Boltanski (París, 1944)

El francés Christian Boltanski vive y trabaja en París y utiliza en sus trabajos la tradición del teatro de sombras. Sus títeres en metal cortado, que proyectan sombras en la pared, recuerdan imágenes del carnaval y las figuras utilizadas en algunas culturas para celebrar el día de los muertos.

A principios de la década de los noventa, Boltanski produjo un número de obras con títeres en metal que eran iluminados por varios tipos de fuentes de luz, como lámparas miniatura, proyectores o velas. Algunas tenían pequeños motores que hacían danzar las figuras en misteriosos movimientos a través del espacio expositivo, como en Théâtre d’Ombres (Teatro de sombras, 1986); otras se movían sutilmente con los cambios de la corriente de aire, como Les bougies (Las velas, 1987, una serie de títeres metálicos cada uno iluminado por una vela) o L’Ange (El ángel, 1986), una figura alada con una guadaña que pende del techo y que proyecta su sombra en las paredes y en los espectadores, tomándose con su amenazadora presencia los espacios en donde es exhibida.

La obra

La Poupée espagnole (La muñeca española, 1991) es uno de los ejemplos tempranos de esta línea de trabajo. Consiste en una figura fijada a una plataforma que gira lentamente mientras proyecta su sombra en los muros de un espacio cerrado, que el espectador puede entrever únicamente a través de una puerta semiabierta. El efecto es perturbador, genera temor y autorreflexión a la vez: “(…) La sombra es también un engaño interior. ¿Acaso no decimos ‘tener miedo de la propia sombra’? La sombra es un fraude: Parece ser del tamaño de un león pero es en realidad producida por algo que no es más grande que una figurita de cartón. La sombra es la representación, dentro de nosotros mismos, de un deus ex machina”.

·        Jim Campbell (Chicago, 1956)

Vive y trabaja en San Francisco. Formado como matemático e ingeniero eléctrico, comenzó a realizar obras interactivas en video con dispositivos electrónicos desde finales de los años 80. Sus obras exploran los límites de la legibilidad al utilizar sistemas electrónicos en los cuales la imagen se traslada a los elementos más básicos que la conforman, demostrando que el ojo y el cerebro tienden a completar la información faltante.

La obra

Library (Biblioteca, 2004) es un grabado que cuelga de la pared como un cuadro, haciendo referencia al espacio ilusionista del Renacimiento. Esta obra combina imágenes electrónicas en baja resolución y fotografía en alta resolución, representaciones fijas y en movimiento, se trata de un fotograbado de la Biblioteca Pública de Nueva York puesto sobre una trama de diodos emisores de luz (LEDs). Campbell grabó en video un día entero de actividad en este concurrido espacio público y condensó digitalmente la información visual, luego transfirió estos datos a un sistema de LEDs de baja resolución, de tal manera que sólo resta la mínima información necesaria para que la ilusión de forma y movimiento sea legible. La imagen muestra las escaleras y la entrada de este edificio neoclásico, lo cual subraya la referencia a los órdenes de la arquitectura proyectada según principios racionales. Pero una serie de movimientos, de presencias sutiles, alteran la estática de la figura. ¿Se trata de sombras o de espectros de espíritus que embrujan el frío escenario arquitectónico?

·        Michel Delacroix (Saint–Claude, Francia, 1955).

Este artista vive y trabaja en Clairvaux–les–lacs. Delacroix acostumbra titular sus trabajos con nombres propios, como sugiriendo la presencia de un ser real, ahora ausente. En su obra hay una reflexión constante sobre la presencia humana, la aparición o desaparición de la figura y la memoria que queda cuando ésta ya no está.

La obra

El agua, como elemento de la imagen, también está presente en su obra Lisetta, Ferdinand, Saverio, Edward, (1995) una instalación escultórica conformada por una serie de espejos en cuya superficie está grabado un rostro humano cubierto por una fina capa de agua. La luz incide en los espejos, que reflejan una figura espectral en el muro, aquellos se sostienen por medio de trípodes delgados y endebles, de tal manera que cuando el visitante se aproxima para ver de cerca las imágenes, su propia vibración hace que los reflejos se deformen, transformando las expresiones de los rostros en muecas macabras, borrosas y distorsionadas.

·        Laurent Grasso (Mulhouse, Francia, 1972)

Grasso vive y trabaja en París y  se interesa por la presencia de fantasmas y otras anomalías que interfieren con la racionalidad del discurso.

La obra

Proveniente del fondo de un corredor estrecho, una densa nube de niebla o de polvo recorre las calles de París mientras envuelve todo a su paso. Se trata de una presencia amenazante, como en una visión apocalíptica o el efecto de un desastre, hasta que “atraviesa” la pantalla para rodear simbólicamente al espectador. La nube parece tener una voluntad y un propósito, pues a cambio de disiparse o expandirse a medida que avanza en su carrera inexorable, mantiene unos contornos definidos que le dan el carácter de ente con voluntad propia, un ser claramente definido con una extrañeza que resulta por momentos escalofriante.

Sin título (2005) es un ejemplo visual de esta reflexión, pero en obras anteriores también existe interés en estos fenómenos: Radio ghost (Fantasma de la radio, 2004) es un video realizado durante un viaje del artista a China, en el mismo muestra imágenes urbanas tomadas desde arriba, acompañadas por fragmentos de conversaciones en las cuales diversas personas hablan sobre fenómenos paranormales, espíritus, fantasmas y apariciones, en la radio o en los sitios de filmación: “(…) El hecho de que estos fantasmas aparezcan específicamente en la industria del espectáculo, que la ciudad filmada contenga arquitecturas modificadas por las leyes del feng shui, están en la base del proyecto. Los bancos más importantes de Hong Kong conciben sus edificios en función de leyes que toman en cuenta elementos invisibles, como los flujos de energía, formas simbólicas, etc. Me gusta este equilibrio entre el poder y las creencias irracionales”.

·        Jeppe Hein (Copenhague, 1974)

Esta artista danés vive y trabaja en Berlín. Es conocido por sus trabajos escultóricos o ambientales en los que el espectador activa o interactúa con medios cambiantes o en mutación. La efímera imagen que presenta Smoking bench es la del público mismo invirtiendo la experiencia del observador de fantasmas en los espectáculos clásicos de fantasmagoría. Los trabajos de Hein crean un asistente activo que termina implicado con las obras, a la vez que involucra el cuerpo entero y sus sentidos. Esto también genera una conciencia aguda del cuerpo y del ser. El factor de sorpresa en Smoking bench es aún más fuerte debido a que el espectador está ya involucrado en un acto dinámico de auto–reconocimiento que lo lleva a reflexionar sobre la finitud de la vida y lo inevitable de la propia desaparición.

La obra

La desaparición del cuerpo del espectador es el tema central de Smoking bench (Banca humeante, 2003). La obra consiste en un gran espejo puesto al frente de lo que parece ser una simple banca (típico ejemplo de mobiliario museal), cuando los visitantes se sientan en ella, instintivamente miran su reflejo en el espejo; tras unos breves segundos, una densa nube de humo sale de su interior y envuelve por completo a los asistentes, quienes son testigos de su propia desaparición. Unos instantes después, emergen de nuevo a medida que el humo se va disolviendo lentamente.

·        William Kentridge (Johannesburgo, 1955).

Este artista y director de teatro de origen surafricano vive y trabaja en Johannesburgo. Es muy conocido por haber retomado la tradición del teatro de sombras y las animaciones cuadro a cuadro a partir de dibujos en carboncillo que vuelve a trabajar directamente sobre el papel en un proceso de bosquejar y borrar, con lo cual logra que el resultado lleve en sí mismo las trazas del proceso y de la evolución de la historia. En las animaciones de Kentridge, las figuras aparecen y se trasmutan en objetos, se disuelven en el paisaje o desaparecen dejando leves vestigios de su presencia, como si fueran espíritus y conciencias de hechos que permanecen en la memoria, aunque la historia pretenda hacerlas desaparecer.

Formado en estudios teatrales, Kentridge ha trabajado como director y actor con su grupo de teatro, el Handspring Puppet Company. Muchos de sus montajes se han servido de los recursos del teatro de sombras para escenificar diálogos entre la cultura europea y la surafricana, o dramas sobre la existencia humana.

La obra

Shadow procession (Procesión de sombras, 1999) es una animación lograda a partir de extraños personajes antropomórficos construidos con cartón y alambre. El video muestra una fila interminable de desplazados que marchan penosamente a través de un paisaje desértico y baldío. El canto melancólico de Alfred Makgalemele, músico callejero de Johannesburgo, y los coros militantes toyi–toyi, de la insurrección surafricana, añaden una carga emotiva a la escena. Las figuras inclinadas por el esfuerzo y el cansancio, cargan sus posesiones y se dirigen inexorablemente hacia delante, marchan hacia un destino desconocido, como en una búsqueda, un exilio o una huida. El desolado paisaje africano es el escenario de este penoso viaje colectivo marcado por la opresión y el sufrimiento.

·        Teresa Margolles (Culiacán, 1963).

Margolles vive y trabaja en México D.F. Ha trabajado con la niebla en obras como Vaporización (2001), un espacio vacío en donde la visibilidad está nublada por una bruma sutil que se torna cada vez más espesa cuando el espectador entra en el recinto, impidiendo casi por completo cualquier posibilidad de ver. El origen de la niebla es una máquina, como las utilizadas en efectos teatrales. Lo que de otra manera podría ser leído como un comentario sobre la visibilidad y lo que se asocia a ella (claridad, verdad y su negación), se transforma por completo cuando el visitante se entera de que la bruma ha sido fabricada usando fluidos provenientes de la morgue, un subproducto de la limpieza de los cadáveres una vez realizadas las autopsias.

La obra

Aire (2002) también funciona a partir de la idea del vapor como metáfora del cuerpo ausente. En este caso, la obra consiste en una serie de humidificadores, como los que se utilizan habitualmente en los museos, de cada uno sale una tenue columna de humo que podría ser entendida como el espíritu o el alma de alguien ya desaparecido. Como en Vaporización, el agua de cada humidificador contiene líquido proveniente de la limpieza de un cadáver en la morgue mexicana, en una proporción puramente simbólica.

Margolles reemplaza lo óptico con lo háptico, lo visual con lo táctil y sustituye las imágenes visuales con una experiencia sensorial, tal vez lo más cerca que uno puede llegar a ser y sentir con el cuerpo muerto.

·        Óscar Muñoz (Popayán, 1951)

Muñoz es uno de los más importantes nombres del arte contemporáneo colombiano y trabaja en Cali, en donde también reside. Su obra se ha centrado en el trabajo con la inestabilidad de la imagen y su soporte, haciendo dibujos, grabados o proyecciones sobre agua y espejos o utilizando el líquido como una “tinta” que desaparece al evaporarse lentamente, llevándose con ella la imagen construida, como en Re/Trato (2003). Las obras–proceso de Muñoz requieren de la acción del espectador para completarse o estabilizarse, manteniéndose en un precario equilibrio entre existencia e invisibilidad.

La obra

En Aliento (1995), una fila de espejos en el muro parecen no contener imagen alguna hasta que el espectador respira en ellos. Una imagen espectral aparece por breves instantes, revelada por la condensación del aliento, y en seguida desaparece. Las imágenes son de hecho retratos de personas que han muerto —algunas de ellas en circunstancias violentas— tomadas de las noticias de los periódicos.

Las obras de Muñoz no sólo reaccionan a la acción del espectador sino que demandan su participación activa, a la vez pública e íntima, desencadenando una reflexión sobre la pasividad frente a los hechos que marcan la vida en sociedad y la implicación que tiene todo individuo en tanto actor social.

·        Rafael Lozano–Hemmer (México D.F., 1967)

Vive y trabaja en México y Montreal.

 

La obra

La pieza interactiva Sustained coincidence (Coincidencia sostenida, 2007) involucra al visitante en el rol activo de construir la imagen a través de su movimiento en el espacio, para lograrlo utiliza medios contemporáneos de ilusión. Creada especialmente para esta exposición, la instalación consta de un sistema electrónico que controla una trama de bombillos, de tal manera que siempre se enciende la luz que está detrás de cada espectador, así se proyecta su propia sombra frente a él.

Las sombras son un fenómeno inherentemente interactivo: corresponden de manera exacta a nuestros movimientos y, en muchas ocasiones, respondemos a ellas al tomar conciencia del propio movimiento a través de su proyección en una superficie. El dispositivo de Lozano–Hemmer exacerba este juego de correspondencias al impedirnos trascender la relación con la propia sombra —que en Sustained coincidence— siempre nos precede, independiente de la dirección que tomemos.

En palabras del artista: “La confrontación con la propia sombra tiene un efecto muy extraño, pues la perspectiva es actualizada en tiempo real para corresponder a nuestro movimiento, contrario a nuestra expectativa natural de una incidencia predecible de la luz, debido bien a la posición del Sol o de luces artificiales estáticas”. 

El encuentro que uno tiene con su sombra incentiva la conciencia de la propia presencia y de la posición del individuo en el mundo. 

·        Julie Nord (Copenhague, 1970)

Vive y trabaja en Copenhague. La artista danesa Julie Nord realiza obras con sombras paradójicas que no corresponden a su referente y que, a menudo, lo contradicen. Nord ha interpretado clásicos de la literatura infantil, como Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll, y ha realizado series de dibujos a partir de su visión personal sobre estas narraciones utilizando a menudo la estética de la ilustración victoriana. Alicia… es un sujeto interesante, pues el cuento hace una clara alusión a un universo paralelo y a un mundo subterráneo, el mundo del subconsciente en donde la realidad es distorsionada y no aplican las leyes de la lógica racional.

La obra

The hands, (Las manos, 2006–7) es un gran dibujo mural que recuerda los juegos de sombras realizados con las manos para divertir a los pequeños. La obra narra una historia en la que poco a poco las sombras se van desligando de las manos que las producen, asumiendo una vida propia; también referencia las pesadillas de los niños y la aprensión que se siente frente a la oscuridad, en ésta la impresionable mente infantil interpreta como monstruos las sombras proyectadas por los objetos cotidianos. Como señala Rune Gade: “Lo grotesco y lo decorativo son facetas de los dibujos de Nord que mitigan la dureza de sus temas, volviendo estos cuentos de hadas para adultos a la vez divertidos, mórbidos y macabros. (…) Los dibujos de Nord describen y ofrecen transformaciones debido a que —a través de sus intrincados espacios perspectivos, históricos y simbólicos— invitan al espectador a reflejar sobre aquello en lo cual se anclan las imágenes antes de penetrar más profundamente en los universos metamórficos que representan”.

·        Rosângela Rennó (Belo Horizonte, 1962).

Rennó vive y trabaja en Río de Janeiro. Uno de los descubrimientos de los “fantasmagoristas” consistía en que al proyectar las imágenes sobre una cortina de humo, éstas adquirían un aspecto inmaterial que coincidía con la idea preconcebida de que los espíritus se disuelven en el aire luego de su breve presencia. Este dispositivo es retomado por la artista brasileña Rosângela Rennó, quien ha analizado la capacidad que tienen las imágenes para retener la memoria. En su obra es frecuente el uso de fotografías de archivo o de álbumes familiares, imágenes anónimas que en sí mismas estaban condenadas al olvido. Utilizar imágenes preexistentes le permite concentrarse en la reflexión sobre el uso cultural de la imagen, así como en los límites (perceptivos y comunicativos) de su legibilidad.

La obra

En Experiencing cinema (Experimentando el cine, 2004) Rennó realiza un adelgazamiento de la imagen al reemplazar el soporte usual (el papel) por otro casi inmaterial, temporal e inestable de una cortina de humo.

Como Mariano Navarro ha anotado, Rennó realiza una “volatilización de la imagen por la acción de diluirla hasta hacerla casi transparente. Sólo la compenetración emocional del espectador (su apertura a experimentar un determinado efecto) puede otorgarle un significado personal a las sombras y luces que emergen del pasado”.

·        Regina Silveira (Porto Alegre, 1939).

Esta artista brasileña, que vive y trabaja en São Paulo, viene realizando una investigación profunda sobre la luz y la sombra. Silveira utiliza de manera paródica la perspectiva haciendo visible las distorsiones que aparecen en el proceso de proyección mediante un método geométrico supuestamente exacto. También referencia la anamorfosis, sistema de deformación geométrica que producía imágenes enigmáticas, utilizadas como curiosidades visuales a partir del siglo XVI.

“El ojo suma perspectivas”, afirmó Silveira en una ocasión, refiriéndose a la capacidad que tenemos de recomponer la realidad a partir de fragmentos diversos y a menudo incongruentes. Las sombras inmóviles de Silveira, con sus puntos de fuga múltiples o sus variaciones y deformaciones en el proceso racional de proyección perspectiva, desvirtúan un punto de vista privilegiado; en consecuencia, el movimiento del espectador establece una lectura completamente diferente dependiendo de la posición con respecto a la imagen. Mediante la deformación del dispositivo proyectual del Renacimiento, Regina Silveira rompe la relación indicial que hay entre un objeto y su sombra, entre la sombra y el objeto que la produce.

La obra

Transitorio–durevole (1997) es un juego de contradicciones visuales. La obra consiste en una sombra proyectada en el piso y en el muro, pero el cuerpo que debería producirla está ausente. La sombra de la mujer leyendo es en realidad la imagen de la poeta italiana Mirella Bentivoglio, con quien Silveira realizó en colaboración esta obra, que presenta varias paradojas: Está la sombra pero no el cuerpo que debe producirla, y en las manos, la sombra sostiene un libro real.

En BREVE
Fantasmagoría: espectros de ausencia es la muestra que estará abierta en el Museo de arte del Banco de la República entre marzo 7 y abril 16 de 2007. Cuenta con la curaduría de José Ignacio Roca y reúne la obra de artistas de importantes artistas contemporáneos del mundo, que utilizan medios inmateriales como la niebla, el aliento y la bruma, como Christian Boltanski, Michel Delacroix, Laurent Grasso, William Kentridge, Teresa Margolles, Jim Campbell, Óscar Muñoz y Regina Silveira, entre otros.

‘Fantasmagoría: espectros de ausencia’
Desde marzo 7 hasta abril 16

BLAA. Museo de Arte del Banco de la República, 3 piso.

Dirección: Calle 11 No. 4-21
Teléfono: 343 12 12
Horarios: 
Lunes a sábado de 9:00 a.m. a 7:00 p.m. Cerrado los martes.
Domingos y festivos de 10:00 a.m. a 5:00 p.m.

Entrada gratuita

Fuente: Prensa BLAA 

comments powered by Disqus

Nosotros

© 2003-2014 Estereofonica.com es un medio digital independiente. Este sitio web publica información de agencias de prensa y otros medios de comunicación con autorización de los mismos.
Bogotá, Colombia

icon
icon
icon