
Este lunes 8 de Octubre se realizará la misión a las puertas del espacio. Felix Baumgartner saltará desde la estratósfera e intentará establecer 4 records: Velocidad en caída libre, Altura en caída libre, Tiempo de caída libre, vuelo en globo más alto.
El deportista que ya tiene bastante reconocimiento en el mundo por sus hazañas y curiosos saltos desde diferentes partes del mundo, intentará hacer un salto bastante diferente a los que se han hecho hasta ahora al tratar de aterrizar en tierra luego de dejar una plataforma que estará cerca del espacio exterior.
De deportista extremo respetado a pionero espacial
El deportista extremo austriaco ha completado decenas de espectaculares saltos B.A.S.E. desde lugares icónicos de todo el mundo, como el Cristo Redentor de Rio de Janeiro, las torres Petronas de Kuala Lumpur o el Taipei 101, el edificio más alto del mundo. También ha sido el primer hombre en cruzar el Canal de la Mancha en caída libre con la sola ayuda de un ala de fibra de carbono. Pero el próximo 8 de octubre, Baumgartner se embarcará en el proyecto más ambicioso de toda su carrera: el Red Bull Stratos.
¿Qué motivo te ha llevado a perseguir este objetivo?
Felix Baumgartner: Me encantan los desafíos e intentar convertirme en la primera persona en romper la barrera del sonido en caída libre y sin apoyo mecánico es un desafío sin igual. Pero esa es, solamente, la punta del iceberg en términos de lo que motiva a todos los que estamos involucrados en este proyecto. El Red Bull Stratos es una gran oportunidad para obtener información que ayude al desarrollo de medidas de preservación vital para astronautas y pilotos -y, quizá también, de futuros turistas espaciales. Demostrar que un ser humano puede romper la barrera del sonido en la estratosfera y volver a la Tierra sano y salvo podría ser el primer paso para crear procedimientos de emergencia a las puertas del espacio que, actualmente, no existen.
¿Crees que este salto lleva los límites del cuerpo humano a un nuevo nivel?
Baumgartner: Una de las cosas que se desconocen es cómo reaccionará un cuerpo cuando se aproxime a velocidades supersónicas. Los efectos de la transición de velocidad subsónica a supersónica y viceversa no se conocen. Esta es solo una de las cosas que esperamos aprender. Quizá, un día será posible devolver a la Tierra a un astronauta sano y salvo, si su nave espacial se avería. Ahora mismo, esto parece ciencia-ficción, pero el mundo de la aeronáutica, definitivamente, se está moviendo en esa dirección. Así que los datos que muestren cómo reacciona mi cuerpo durante toda la misión serán de gran ayuda para los investigadores.
Ahora que el Salto Final se acerca, ¿tienes algún tipo de reserva, de temor acerca de este salto hacia lo desconocido?
Baumgartner: Por supuesto. No obstante, gracias a la experiencia que he acumulado durante años en proyectos extremos, he aprendido a usar el miedo para mi beneficio y el del proyecto. El miedo se ha convertido en un amigo. Es lo que me ayuda a no ir demasiado lejos, a no pasarme de la raya, por decirlo así. En una misión como esta, debes estar mentalmente preparado y tener total y absoluto control sobre lo que haces y, por ello, me estoy preparando a conciencia. Además, tengo un equipo increíble a mi lado y sé perfectamente que ellos no estarían conmigo si creyesen que no podemos lograr nuestro objetivo. Yo confío en su pericia y experiencia y su confianza ayuda a afianzar mi confianza.
Tu ritmo cardíaco será más alto no justo antes de realizar el salto, sino cuando te levantes para salir de la cápsula.
Baumgartner: He desarrollado un procedimiento técnico detallado que debo seguir antes del salto, 40 pasos que debo realizar en un orden concreto. Ese es el momento en el que te das cuenta de que dependes de la tecnología en un lugar en el que no hay nadie que te pueda ayudar. Justo antes del salto, mi ritmo cardíaco bajará, porque en ese momento yo controlaré la mayoría de cosas. Como paracaidista he completado unos 2.500 saltos, así que saltar es lo mío. Justo antes de dejar la cápsula sabré que estoy de vuelta a casa.
¿Qué es lo más importante en relación al salto, en sí mismo?
Baumgartner: Mientras caiga, debo colocar mi cuerpo de una manera concreta antes de llegar a la velocidad del sonido. Con toda mi experiencia en el aire eso no debería ser problema, pero para estabilizar mi cuerpo necesito la resistencia del aire. El problema es que durante unos 30 segundos no la tendré, lo que significa que no podré controlar la manera en que gire mi cuerpo. Sin embargo, en los ensayos que hemos completado hasta el momento siempre he sido capaz de estabilizarme bastante rápido en el momento en que había suficiente densidad de aire para hacerlo.
Y en cuanto a la cápsula, los trabajos de reparación han obligado a hacer algunos cambios al calendario original de la misión. ¿Cómo has llevado ese retraso?
Baumgartner: No hace falta insistir mucho en que hubiese sido mejor si la cápsula no se hubiese dañado, pero aun así tuvimos suerte y el equipo técnico realizó un gran trabajo. En cuanto a mí, ese tiempo extra me ha ido muy bien para recargar las pilas, tanto física como mentalmente. Siempre es algo delicado que haya retrasos. Pero con 25 años de experiencia en los deportes extremos, estoy acostumbrado a este tipo de contratiempos. El último ensayo fue un éxito rotundo y ya estamos preparados para el Salto Final del próximo 8 de octubre.
El salto en caída libre de Felix Baumgartner, desde 36.576 metros de altura se podrá seguir en directo a través de la página web www.redbullstratos.com
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