La escritora Laura Restrepo regresa con su nueva obra ‘Demasiados Héroes’

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Pasado que no ha sido amansado con palabras no es memoria, es acechanza”.

Lorenza y Mateo llegan a Buenos Aires en busca de Ramón, el antiguo amante de Lorenza y padre de Mateo, de quien ella se enamoró durante la «guerra sucia» argentina, cuando los dos eran apasionados militantes que se oponían a la dictadura de Videla. Y ahora madre e hijo, aunque se encuentran atrapados en la misma habitación de hotel, están distantes en cuanto a la forma de hallar al padre. Lorenza, que llegó a la edad adulta en medio del torbellino político de los sesenta, reflexiona sobre sus antiguas convicciones ideológicas y emocionales; su hijo posmodernista, un chico de los noventa a quien no le interesan la política ni la ideología, busca a su padre real, el de carne y hueso. Madre e hijo forman una pareja curiosa y volátil, cuyas batallas a veces hilarantes están acentuadas por la falta de comprensión mutua, y amenazan con pasar de la cercanía inevitable y el humor inesperado al caos destructor.

Producto de raíces literarias que se remontan hasta el Lazarillo y su amo ciego, Demasiados héroes es una novela tragicómica que se suma a esa larga tradición de parejas disparejas que esperan tener mejor suerte bajo uno u otro disfraz, ya sea el de Godot o el del beso de la Mujer Araña, pero cuyas ilusiones siempre se frustran por su incapacidad de aceptarse mutuamente. Sin embargo, durante el proceso los protagonistas, así como nosotros, comienzan a deshacerse de las máscaras retóricas —la política, la emocional y, sí, la literaria— para llegar a una comprensión más pura y verdadera de ellos mismos y su condición humana. Porque, ¿qué otra cosa es el viaje de Lorenza y Mateo, en el cual la búsqueda del padre perdido no es más que la última máscara por caer, que una experiencia para intentar redimirse a sí mismos y, tal vez, quien quita, redimirnos también a nosotros?

Personajes de la obra

Lorenza

Aunque no es heroína sino mujer de carne y hueso, tiene adentro un robot, un Mazinger Zeta que le da la fuerza necesaria para superar lo impensable. No puede llorar porque tiene alergia a las lágrimas, que le queman la piel. “A fin de cuentas son gotas de agua salada”, dice. Le encanta el cerdo horneado con piña y la descontrola que Mateo, su hijo, no coma frutas o verduras. Militó en contra de la dictadura en Argentina como Aurelia, su nombre de guerra, y en esas andanzas conoció a Ramón, un día su aliado, un día su compañero, un día el padre de Mateo, un día su gran enemigo, un día el causante del episodio oscuro, todos los días la gran sombra de su vida y la vida de su hijo. Es impulsiva y se aproxima al mundo a través de la acción. Para ella, los héroes eran quienes daban la vida por sus ideas. Se desconcierta cuando se percata de que Mateo tiene unos rasgos muy similares a los de su padre, pero se anima cuando observa en el niño gestos que reconoce como propios. Su niño “tan suyo, tan casi nada de Ramón, tan sólo muy remotamente de Ramón, tan exclusivamente de ella”… Brinca y salta con los Rolling Stones.


Mateo

No es héroe sino joven de carne y hueso. Ya tiene los rasgos definidos de un adulto y cuando duerme es idéntico a Ramón, su padre. Sus palabras son sobrias pero su letra es infantil y atravesada. Una vez, el psicólogo del colegio le pidió que escribiera un perfil de su padre. Él lo tituló «Retrato de un desconocido». Considera que todo hombre tiene derecho a pensar que su padre es un buen tipo y, sin embargo, no tiene paciencia para oír más historias sobre héroes. El único héroe posible para él es Wei Wulong, el guerrero de su PlayStation. Detesta la piña y el cerdo le hace daño. Le gusta, no obstante, comer pasta y tomar leche. Es contemplativo y se aproxima al mundo a través de la reflexión. Busca a su padre pero también busca entender por qué su padre no está con él. Para ello, interroga a Lorenza, su madre, la cuestiona, la arrincona, mientras ella recompone sus vidas amansando palabras, suavizando el pasado para que no duela tanto. “Definitivamente eres prehistórica, madre”, le dice. A veces –y con mucho orgullo– lleva puesta una camiseta de los Rolling Stones.

Ramón (o la sombra de Ramón)

No es héroe sino hombre de carne y hueso (aparentemente). Su nombre de guerra como militante contra la dictadura en Argentina era Forcás. Guapo y seguro en sus primeros tiempos con Lorenza, torvo, celoso y de malas pulgas después. A través de una carta de amor anunció lo que más adelante sería llamado el episodio oscuro. En su adolescencia trabajó como guía de alta montaña en Bariloche. Es el único oficio que, en el momento de conocer a Lorenza, había desempeñado en su vida, aparte de la militancia. Arrullaba a Mateo recién nacido contándole historias de esas montañas. Es fanático perdido de Boca Juniors y le gusta comer pan, jamón de cordero y queso de cabra. Su hijo lo busca ahora. Debe estar en una cabaña en la nieve, allá en Bariloche. Quién sabe. Tal vez. Seguramente. Y seguramente le gustan los Rolling Stones.


Delirio

¿Qué significó esta obra dentro del panorama literario contemporáneo?

Delirio fue la obra ganadora del Premio Alfaguara de Novela 2004.

Como jurado de dicha edición del premio, José Saramago, Premio Nobel de Literatura, no ahorró aplausos para la novela. Literalmente dijo: “Delirio es una expresión de todo lo que Colombia tiene de fascinante, e incluso de terriblemente fascinante. Y cuando el nivel de la escritura llega hasta donde lo llevó Laura Restrepo, hay que quitarse el sombrero”.

La novela también fue distinguida con el Premio Grinzane Cavour 2006, uno de los galardones literarios más prestigiosos del mundo. Este reconocimiento ha sido otorgado a firmas consagradas como Gunter Grass, Czeslaw Milosz, Kenzaburo Oé, V.S. Naipul, Doris Lessing, Daniel Pennac, J.M. Coetzee, Mario Vargas Llosa, Derek Walcott, Cees Nooteboom, Orhan Pamuk, Javier Cercas, Rosa Montero, entre otros.

Sólo en Colombia, Delirio ha vendido más de 60 mil ejemplares en todas sus ediciones.

Vikram Seth, una de las voces de la literatura británica más importantes del momento, se refirió a la obra de la siguiente manera: “Esta obra hermosa y perturbadora me embrujó por muchos días, incluso después de haberla leído”.

Harold Bloom, reconocido intelectual y crítico literario, sostuvo que “la narrativa de Restrepo tiene una distinción estética digna de sus grandes predecesores, Gabriel García Márquez y José Saramago”.

La prestigiosa Cornell University le otorgó a Laura Restrepo en julio de 2007 el título honorífico Professor at large, mención concedida por las mejores universidades del mundo que tienen vínculos con destacados intelectuales. En el pasado, esta distinción ha recaído en personalidades de la talla de Jaques Derrida, Jane Goodall, Andy Goldsworthy, LSB Leakey, Denise Lavertov, Barbara McClinton, Toni Morrison, Oliver Sacks, Judith Buttler, entre otros. Restrepo es la segunda escritora del mundo hispano distinguida con esta nominación. El único escritor latinoamericano que ocupó este cargo en Cornell anteriormente fue Octavio Paz en los años 70.

La crítica también dijo…

Restrepo escribe con siniestro lirismo e ingenio la manera como el dinero, el poder y la corrupción han flagelado a la frágil Agustina y su ciudad. – The New Yorker

Restrepo maneja su truculenta y polifónica estructura de destiempo con una gracia poco común. Todo en Delirio fluye como afluentes a un río. Y donde ese poderoso caudal nos debe llevar, creo, es a esa gran masa de literatura apasionada y obsesionada con la historia que es (o fue) la ficción latinoamericana. – Terrence Rafferty, The New York Times Book Review

Delirio de Laura Restrepo es un libro y medio: impactante, denso, complejo, desconcertante. Lucha con la pregunta de cómo vivimos en un mundo loco, un mundo donde todo es una metáfora de algo más; donde el crimen, el vicio, la virtud, el sexo, las mentiras y la verdad existen en una serie de incomprensibles relaciones simbióticas; donde seres humanos completamente locos parecen perfectamente cuerdos; donde los cuerdos entre nosotros al final parecen perfectos desquiciados. – Carolyn See, Washington Post Book World

Su obra es tan desgarradora como la realidad de Colombia, el país en que se ceba la escritora para alimentar unos personajes ricos, auténticos y luminosos. – BBC

Decir que la escritura de Laura Restrepo es hermosa es como decir que la Torre Eiffel queda en Europa. Es cierto, pero le falta mucho. Cada palabra en Delirio ha sido perfectamente escogida y es dolorosamente honesta y brutalmente efectiva. Restrepo escoge sus palabras como un poeta, con un cuidado infinito. – Philadelphia Inquirer

Con cada libro, Restrepo recopila más premios. En su más astutamente estructurada y sicológicamente apasionante novela hasta hoy da una mirada al catastrófico reinado de Pablo Escobar y canaliza toda la violencia, avaricia, temor y cinismo suelto hacia la dañada psiquis de una hermosa mujer. El inteligente y erótico drama psico-político de Restrepo encapsula la magia y las tristezas de Colombia y hace un mapa del daño hecho a medida que el delirio se apodera de individuos, una familia y una nación. – Booklist

La novelista colombiana Laura Restrepo, autora de Leopardo al Sol y Dulce Compañía, suma la maestría de Delirio a su impresionante repertorio. – Milwaukee Journal Sentinel

Aunque las cuatro voces y la narrativa a destiempo de Restrepo pueden ser algo confuso al principio, su prosa hipnótica, el fondo político de la Colombia de esa época y la historia que gradualmente se desenvuelve detrás de la locura de Agustina atrae al lector. Y nos volvemos tan ansiosos como Aguilar de desenterrar la causa de las angustias de Agustina y traerla de vuelta de –como dice su esposo – “esa puerta con barrotes que no la deja a ella salir ni a mí entrar”. – Associated Press

Tiene toda la tensión de una excelente novela negra y la traducción de Wimmer logra capturar la desesperación de Aguilar. – Publishers Weekly

Laura Restrepo ha creado una visión tan fuerte como el diamante que, en última instancia, proporciona un sutil, inteligente y audaz sentido de la vida. – San Diego Union Tribune

Sobre la autora

Laura Restrepo nació en Bogotá en 1950. En 1986 publicó su primer libro, Historia de un entusiasmo (Aguilar, 2005), al que le siguieron La Isla de la Pasión (1989; Alfaguara, 2005), Leopardo al sol (1993; Alfaguara, 2005), Dulce

compañía (1995; Alfaguara, 2005), La novia oscura (1999; Alfaguara; 2005), La multitud errante (2001), Olor a rosas invisibles (2002; Alfaguara, 2008) y Delirio (Premio Alfaguara 2004). Sus novelas han sido traducidas a más de veinte idiomas y han merecido varias distinciones, entre las que se cuentan el Premio Sor Juana Inés de la Cruz de novela escrita por mujeres; el Premio Alfaguara de Novela 2004; el Prix France Culture, premio de la crítica francesa a la mejor novela extranjera publicada en Francia en 1998; el Premio Arzobispo Juan de Sanclemente 2003, y el premio Grinzane Cavour 2006 a la mejor novela extranjera publicada en Italia. En la actualidad escribe para el diario El País de España y es profesora de la Universidad de Cornell en Estados Unidos.

Fuente: Alfaguara