En Ojo de culebra Lila Downs lleva a los oyentes a un viaje que es al mismo tiempo intensamente personal, y poderosamente universal. Grabado entre Nueva York y México DF, las canciones van desde el señalado “Minimum Wage” a lo místico en “Silent Thunder”, pasando por un cover de Lucinda Williams’ “Yo envidio al viento.
Lila invita a la legendaria cantante argentina Mercedes Sosa a que la acompañe en la canción “Tierra de Luz” , que habla de esa nostalgia por la patria. Downs toca “Perro Negro”, inspirado en un cuento de la literatura tradicional. La letra de la canción hace referencia a líderes corruptos de América Latina, y al respecto Downs apunta: “Algunos de mis músicos vienen de Venezuela y Colombia; así que todos compartimos las misma situación en nuestros países de origen. En esta canción la acompaña su viejo amigo Rubén Albarrán de Café Tacvba: “Quería a alguien que tuviera fuego en su corazón y que hablara con la verdad dice Downs. “En nuestros propios países nos da miedo hablar de estos temas. Espero que mi música aliente estas discusiones acerca de la Justicia. De esto es de lo que trata Ojo de culebra de expulsar todos esos demonios que carcomen mi alma. Gente como Rubén le agregan ese efecto ‘machete’.
Downs se apropia de la reconocida joya de Fleetwood Mac Black Magic Woman, y turnándola entre el español y el inglés, con la ayuda del aclamado guitarrista y cantante Raúll Midón, la sumerge y la eleva en medio de un misterio tribal y un toque de jazz.
Downs, nacida en Oaxaca, México, es la hija de Anita Sánchez, una cantante de cabaret, y del Norteamericano Allen Downs, profesor de arte de ascendencia escocesa. Lila creció entre Oaxaca, California y Minnesota, donde se graduó de la Universidad de Minnesota. Buena parte de su visión musical, proviene de una naturaleza antropológica, tan diversa como las fuentes antiguas y las culturas raizales de las que se nutre, y la inspiran continuamente. Como una guía musical y espiritual, Downs siempre está acompañada en el viaje musical de Ojo de culebra por La Misteriosa, su banda de mucho tiempo, multi-cultural y multi-instrumental que incluye a Paul Cohen, su íntimo colaborador, productor y esposo.
Su poderosa personalidad, bañada por un aura positiva y una voz que raya en lo oscuro y lo penetrante, captó la atención de Hollywood. Participó en la película de Salma Hayek dedicada a la artista mexicana Frida Kahlo. Además canta el tema “Burn It Blue,” en la banda sonora de la cinta, por la cual recibe una nominación al Oscar, y se convierte en la primera latina en tocar en la transmisión de los Premios de la Academia. En la ceremonia de los Grammy se llevó un premio al mejor disco de Folk 2004 por One Blood/Una Sangre. A pesar de la importancia de estos momentos en su carrera, para ella no cuentan como los más destacados de su trayectoria. Hasta ahora, ese título lo ostenta el haber participado en el Festival de Música Sacra en el Hollywood Bowl, donde Downs compartió escenario con luminarias como el Dalai Lama. “Tuve la oportunidad de cantar en Mixteca, la lengua nativa de mi madre. Había mucha gente mixteca ese día entre la audiencia de California, gente que vive de lavar platos, de trabajar la tierra, y fueron ellos los que me dieron una ovación de pie. Ha sido el momento más intenso de mi vida. Pensé Muy bien, ya cumplí con mi cometido, ya me puedo morir. Fue un honor haber establecido una conexión así.
Es una conexión que ella se esfuerza en hacer cada momento, cosa que consigue admirablemente en Ojo de culebra . Como en álbumes anteriores, Downs también toca música Mesoamericana de las culturas Mixteca, Zapoteca, Maya y Nahuatl; esto es notorio en canciones de Ojo de culebra como Tacos de palabras y la canción tradicional mexicana del Estado de Veracruz Las Pollos. Melodías con un tono de blues como Little Man, o Skeleton, que tiene un cierto sabor de la frontera, marcado por el toque de una banda de metales. Y por primera vez, Downs explora musicalmente su linaje paterno con I Would Never, escrita por Paul Buchannan de la banda escocesa The Blue Nile, una canción dedicada a los trabajadores. El título de la canción Ojos De Culebra, se remonta a los símbolos de la cultura Olmeca. Es un suceso metafórico, perder tu piel. Fui a un lugar donde los chamanes se inyectan el veneno en su cuerpo para ser inmunes, una práctica que se remonta a tiempos precolombinos, explica Downs. “México también tiene una importante comunidad africana – en la historia de la música latinoamericana le debemos muchísimo a nuestra raíces africanas, aunque mucha gente en Estados Unidos ignore la importancia que tiene esto para nosotros.
Para proponer su propia visión y lograr su cometido con sus canciones, va acompañada de su banda conformada por siete miembros, y secundada por los productores Cohen, Aneiro Tano y Brian Lynch. Adicionalmente, Downs toca la guitarra y percusión. La banda usa instrumentos tradicionales, incluyendo acordeón, arpa y clarinete. El acompañamiento de trompeta, trombón y tuba, aparece en varios arreglos, originando un sonido a caballo entre México y Nueva Orleáns. Para mantener ese espíritu de unión, todas las composiciones, grabaciones e interpretaciones son el resultado de trabajo en equipo: Todo el que toque con nosotros, se convierte en familia.
Fuente: EMI Music


