Un historiador de Cambridge aseguró que a los integrantes de estos grupos lo único que les importaba era vender discos y hasta los comparó con las Spice Girls.
Los Beatles y los Rolling Stones no fueron héroes de la contracultura, sino capitalistas que explotaron cínicamente la cultura juvenil de los años sesenta con fines exclusivamente lucrativos, según un historiador británico.
“El hecho de que, tanto unos como otros, fueran tan populares John Lennon llegó a decir en 1966 que eran más famosos que Jesucristo no les convierte en líderes de toda una generación”, argumenta David Fowler, de la Universidad de Cambridge, en un estudio publicado bajo el título de La Cultura Juvenil en la moderna Gran Bretaña.
Para el historiador, el movimiento Swinging London vivido en los sesenta fue antes una celebración de la abundancia económica de esta elite que una edad dorada para la juventud inglesa, reconoce un comunicado de la Universidad de Cambrigde, que se ha hecho eco del estudio de Fowler.
“Eran jóvenes capitalistas que, lejos de desarrollar una cultura juvenil, explotaron a los jóvenes promoviendo una cultura de ciega adoración de los fans, griterío insensato y consumismo pasivo entre los adolescentes”, critica el profesor, que llega a equiparar el fenómeno de los Beatles con el vivido con las Spice Girls en los noventa.
Fowler recuerda que los Beatles participaron en programas de televisión populares de aquellos años que eran “simple entretenimiento familiar” y de ningún modo estaban en la vanguardia de la cultura juvenil, sino que ese fenómeno de la alta sociedad era inaccesible para la mayoría de los jóvenes entre 18 y 25 años.
Para Fowler, ni los Beatles ni los Rolling Stones estaban interesados en hacer de portavoces de los jóvenes de su generación sino que lo único que les interesaba era vender discos.
El comunicado apunta que el propio Mick Jagger se definió una vez como “sólo un músico” y que la afición de los Rolling Stones por comprar grandes mansiones en el campo y vivir como la alta burguesía era algo que sus fans difícilmente podían copiar.
El historiador argumenta que los mods, movimiento que comenzó en algunos barrios del norte de Londres y se extendió por todo el país en tres años (1964-1967), fueron “un fenómeno cultural más importante que los Beatles porque generaron el primer movimiento juvenil caracterizado por su movilidad geográfica”.
Fuente: Infobae


