Los integrantes del grupo de pop juvenil mexicano RBD, suelen ser muy reservados al hablar de su vida personal, y aseguran que de ellos se han inventado tantos rumores, que prefieren defender el poco espacio de su privacidad.Por eso, los RBD agradecen que haya programas como Está Cañón, en el que el conductor Yordi Rosado trató con respeto y naturalidad algunas de sus experiencias personales, como la infancia de Maite y Dulce.
En entrevista previa a la grabación, Dulce recordó momentos de su niñez, cuando era modelo de comerciales, así como sus comienzos como cantante y actriz.
“A los 5 años me metí a clases de baile y actuación; a los siete, cuando entré a Plaza Sésamo, era difícil encontrar una escuela en la que me dejaran faltar, porque en lugar de tener beneficios, tenía que echarle más ganas, y como me iba bien en las calificaciones algunas compañeras me tenían envidia”, recordó.
Además de participar en una competencia de eructos, Poncho, Christopher y Christian se sinceraron, pero, minutos antes de entrar al estudio verde y oro de la XEW, platicaron lo importante que es para ellos el valor de la amistad.
“Sigo teniendo contacto con mis amigos de la infancia, pero, por lo mismo de la carrera, a veces cuesta trabajo; hice muchos amigos en Televisa, y trato siempre de verlos, vamos al cine o hacemos música”, dijo Christopher.
En el camerino, mientras esperaban su turno, Christian afirmó que la popularidad que ha obtenido gracias a su trabajo, ha provocado la aparición de nuevos amigos: “Con la fama te llegas a dar cuenta que te hablan personas que nunca te habían pelado o que te invitan a sus fiestas; si te pierdes en este mundo de falsedad puedes caer”, explicó el intérprete.
Fuente: VOY / Agencias


