Con su figura menuda, mirada tierna y sonrisa espontánea, la actriz devora la pantalla gigante. Poco a poco y con mucho trabajo y talento, ha logrado convertirse en una de las actrices más apetecidas por la cinematografía Iberoamericana.
A sus 27 años de edad vive entre Ciudad de México, Barcelona (España) y París (Francia).
Entre tanto trabajo, la bogotana ha sacado tiempo para estudiar filosofía, nada menos que en La Sorbona de París.
En la actualidad, Martina está en el país porque a partir del próximo viernes en 60 salas de cine se estrenará “Amar a morir”, la coproducción colombo-mexicana en la que comparte papeles protagónicos con José María Tavira.
Sinapsis
Esta cinta, rodada en los bellos paisajes de las playas del Pacífico mexicano, presenta una historia de amor entre Alejandro (José María Tavira) y Rosa (Martina García), la cual tiene tintes de imposible por culpa de los capos del narcotráfico que dominan el lugar: Michoacán.
Esta región del país azteca ha venido siendo azotada por el flagelo del narcotráfico durante las últimas décadas, y vive una sangrienta guerra de carteles.
¿Cómo ha sido el proceso con “Amar a morir”?
Muy bien afortunadamente, pues a principios del año se lanzó a los cines de México e iba muy bien, pero luego vino el cierre de las salas de cine por la famosa gripa, lo que perjudicó a la cinta. Sin embargo, “Amar a morir” sobrevivió gracias a Dios.
Ya un buen tiempo viviendo por fuera del país…
Cuando hice “Amar a morir” aún no estaba radicada en España, me encontraba en Colombia. Eso sí, iba frecuentemente a España por lo hecho con “Perder es cuestión de método” y “Satanás”, pero aún no vivía allí. Todavía no había iniciado mi aventura parisina ni menos por Barcelona. Fue en el 2007 que viajé a México para esta película.
¿Qué le sedujo de la película para interpretar a Rosa?
Me sedujo todo del proyecto, desde la idea de irme a vivir algunos meses a unas playas perdidas y hermosas en el Pacífico mexicano, con un una historia de amor super bonita, pero siempre pensando en aceptar un trabajo que pueda disfrutarlo. También el hecho de interpretar a una niñita de pueblo en el interior de México, con un estilo de vida completamente distinto al mío. Lo cual es un reto fascinante.
Una historia de amor que a la vez narra los problemas del narcotráfico en México.
Es que es inherente a la zona. Tristemente en nuestros países latinoamericanos el narcotráfico es un serio problema. Nos parecemos mucho los colombianos y los mexicanos. Claro que la película no se centra en ello, pero si hablábamos de Michoacán, donde se desarrolla la historia, teníamos que tocar el tema.
Rodada en 2007, ¿cómo fue verla dos años después?
Siempre es un choque ver la película completa, porque es diferente la película que ruedas, a la que te presentan editada y para el público. En este caso superó mis expectativas y siento que puede tener un desarrollo en Colombia muy bonito.
Su vida
¿Por qué se radicó en España?
Luego de “Amar a morir” nació la idea de viajar a España detrás de una propuesta interesante en la película “Rabia”, la cual estamos presentando en diferentes festivales del mundo.
Una película casi opuesta a “Amar a morir”, aunque en las dos cintas mi personaje se llame Rosa. Mientras que en “Amar a morir” hay mucho paisaje natural, “Ruido” es enteramente urbana, oscura, claustrofóbica. Allí también realicé una miniserie para Televisión Española, de tan sólo cinco capítulos, grabados en Islas Canarias.
¿Y la filosofía?
Al radicarme en Barcelona (España), y como siempre había querido estudiar filosofía, decidí inscribirme en la Universidad de Sorbona en París, para allí desarrollar mis estudios. Son tres días a la semana en las que tengo clases y el resto de la semana lo dedico a la actuación.
Me ha costado. De hecho ya estoy atrasada porque a principios del año acepté otra película en México y no pude hacer los exámenes finales.
¿Qué tal la experiencia de ser tres días a la semana estudiante de la Sorbona, y el resto ser una actriz que poco a poco ha logrado reconocimiento internacional?
Me encanta, porque cuando eres actriz te llenan de atenciones y sobreprotegen, mientras que llegas a París y entras a la universidad y eres una estudiante más, como es la vida de verdad. Así no me aburro haciendo una sola cosa, porque le tengo pánico a aburrirme. Es fascinante este contraste. La filosofía me mantiene con los pies sobre la tierra.
Proyectos
¿Tendrá su propia productora de cine?
Ese es mi plan en el futuro, por ahora hice mi debut como coproductora de “García”, una película en la que participan Damián Alcázar y Margarita Rosa de Francisco y que saldrá el próximo año.
Aclaro que la película, la historia, no tiene nada que ver conmigo. Es pura coincidencia que la cinta, “García”, lleve mi apellido.
Me encanta estar también a ese lado del cine, ver como se va armando una película, como se construye y se van acomodando una a una las piezas.
¿Tiene ofertas para volver a trabajar en Colombia?
Desde que hice la telenovela “Amor a la plancha”, las ofertas de volver a Colombia para hacer televisión no paran, pero sé que no lo puedes tomar todo, y por ahora estoy ligada a España y México, aunque nunca he sentido que me he ido de Colombia, porque no siento que me fuera del país.
Es posible que el próximo año esté haciendo cine en Colombia, pero aún no tengo nada en concreto.
Fuente:La republica.com


