El cierre de Rock Al Parque 2011 descrestó a los bogotanos

Buraka Som Sistema se robó las palmas en Rock Al Parque

Desde la versión número 10 de Rock Al Parque no se veía un cartel tan variado e interesante como el de este año. Sin duda el cambio de encargado distrital como el IDARTES para la organización del evento le dio una pequeña vuelta a lo que significa el cartel del emblemático concierto gratuito de Bogotá más grande durante el año. A pesar de algunos problemas en la organización de prensa, el evento y la revuelta protagonizada por algunos de los encargados de logística del evento, consideramos que este ha sido un excelente festival, sobre todo por la respuesta del público, ya que se llegó a una asistencia total de más de 330mil asistentes durante los 4 días de música en vivo.

Es la primera vez desde la existencia de la cita anual con la música, que no llueve durante el evento y que el sol ha sido el principal acompañante de los asistentes, también es la primera vez que el cierre del festival es realizado por un grupo colombiano, Chocquibtown, logrando gran convocatoria y mostrando que la música pop colombiana está logrando un alto nivel internacional, de hecho al parecer en un buen tiempo no tendremos más bandas del nivel de los chocoanos para cerrar Rock Al Parque. Recuerden que ni siquiera Aterciopelados, emblema del rock nacional, ha tenido semejante honor.

Bomba estereo demostró en la tarima el porqué están llegando a los listados internacionales con una gran dósis de energía y la estridencia necesaria para ser uno de los grupos más aclamados del último día del festival. Doctor Krapula, otro de los colombianos, salieron por quinta vez en el festival haciendo una pálida presentación y repitiendo bastante de su repertorio.

La Derecha se reencontró con su público e hizo parte de la tarima donde el rock de los 90’s estaba diciendo presente con Los toreros muertos, quienes hicieron una decente presentación, aunque estuvo un poco opacada por la tarima central, donde Fischerspooner fue el show más electrónico del festival.

Cultura profética fue uno de los grupos más seguidos por la prensa local, aunque su presentación se sintió deslucida, tal vez debido a que la banda llegó cargada del cansancio propio de la gira que está realizando en este momento. Cosa contraria pasó con Black Uhuru, quienes se llevaron las palmas en el escenario Bio, siendo uno de los más destacados y con mayor público, tal vez con una asistencia igual a la de La pestilencia en el escenario central. Un excelente cierre para el día domingo.

Fischerspooner realizó un show increíble, siendo a nuestro gusto el segundo mejor show de la esperada cita anual. Esta es tal vez una oportunidad más para confirmar que el festival ya está en capacidad de recibir mucha más variedad de grupos de todos los géneros, ya que el día del metal se convirtió en una fecha que aunque es muy asistida, está llegando al punto de la repetición en su cartel y protagonistas. Esto se debe a que en la capital la cantidad de conciertos relacionados con el género son bastante constantes y presentar a grupos diferentes en el festival, se convierte en una situación difícil.

Por su lado Buraka Som Sistema se llevó todas las palmas  del público y el show número uno de acuerdo con la prensa; su energía y música hizo que todo el parque se pusiera a bailar y saltar durante los 55 minutos de su presentación. Gratamente los bogotanos gozaron con el excelente español de su principal vocalista y corearon con energía su Wegue Wegue y Sound of Kuduro.

Otra de las gratas sorpresas del festival fue Blk Jks, un gran grupo que está saliendo con gran energía de Sudáfrica, además con su música están invadiendo el mundo y siendo los líderes del nuevo afrosound.

Buraka Som Sistema y Blk Jks son la confirmación que la radio local está muy cerrada aún a la presentación exclusiva de música anglo y de fórmulas exageradamente tradicionales, olvidando que en otros idiomas y latitudes se crea buena música con talento y fuerza suficiente para que sean ellos los que abran los oidos de los capitalinos. Recuerden que el año pasado Asian Dub Foundation y Mutemath se robaron el show y dejaron con ganas de más a los bogotanos, sin embargo, no ganaron más posiciones en la radio.

Por ahora se cierra el telón, pero ya vienen otras fechas importantes este año como los festivales de Hip-hop al Parque y Jazz al parque, donde el IDARTES tendrá más tiempo para mejorar su estructura interna y realizar una labor mucho más memorable para la responsabilidad que tiene ahora con la cultura musical de la capital.

Mauricio Cubaque