Korn fue el líder en Bogotá

Ni la lluvia, ni la mala acústica del coliseo El Campín fueron capaces de bajarle temperatura al show que los Freakys de Bakersfield, ofrecieron anoche en Bogotá.

La tarde del Sábado 10 de abril no auguraba nada bueno por lo tapado que se encontraba el cielo. El desenlace lógico, fue un fuerte aguacero que empapó los cuerpos de los más acérrimos fans de la agrupación Californiana, Korn, pero dejó intactos sus ánimos. Y es que el calor que desató esta innovadora banda fue bien alto, y sirvió no sólo para secar las ropas de los asistentes, sino para estremecer los cimientos de este ya obsoleto y pobre escenario para conciertos.

Los encargados de calentar los ánimos fueron los Nepentes de Medellín, quienes con un impecable show marcado por el profesionalismo y la entrega brindaron sobresalientes notas que pusieron a saltar a todo el mundo y arrancaron merecidas ovaciones de un público que generalmente hace lo contrario.

Luego de un receso de media hora para los acostumbrados ajustes técnicos, finalmente se apagan las luces y el coliseo se inunda, no con el agua que caía por las goteras del techo, sino con el sonido abrumador de 10.000 fans gritando emocionados por poder disfrutar luego de 13 años de la presentación de la banda.

Los Korn, se tomaron la tarima por asalto y luego de la acostumbrada intro se soltaron de una con “Dead Bodies Everywhere” tema que aceleró los latidos de los asistentes para luego llevarlos al borde de un ataque cardiaco con su tema insignia “Shoots and Ladders”, en el cual Davis, apareció con su gaita escocesa para deleite de muchos.

Fueron cerca de noventa minutos marcados por la energía y el movimiento de cuerpos, cabezas, manos y pies; de sudor exacerbado, y de gritos apasionados. Muchos aún dudaban de lo que estaban viviendo pero era real: Jonathan Davis, James “Munky” Shaffer y Reginald “Fieldy” Arvizu, miembros originales de la ilustre banda de Bakersfield, estaban sacudiendo a Bogotá con su autentico sonido y actitud que los llevó a ser una de las bandas más influyentes del nuevo metal en el mundo.

La crudeza de temas como “Need To”, y Throw Me Away se amalgamó con funkyes, oscuras y macizas tonadas como “Got The Life”, “Somebody Someone” y “Freak on a Leash” junto el set de “Coming Undone” y el cover ” We Will Rock You” de Queen entre otras.

La predecible salida en falso y tres cortes más iniciando con un cañonazo brutal como fue “Blind”, cerraron la presentación de la banda, que se despidió agradecida de Colombia arrojando cuanta baqueta, parche y picks tenían a mano, mientras que Davis se colocaba la bandera nacional en sus hombros y enviaba besos a diestra y siniestra.

En conclusión Korn hizo lo que tenía que hacer, mostrar su compacto y único sonido marcado por sus guitarras de 7 cuerdas, el brincón bajo de “Fieldy”, la inigualable voz “enferma” de Jonathan Davis y la buena técnica de su baterísta de gira, Ray Luzier, quienes en vivo dejaron claro que su atronador sonido sigue siendo líder y no tiene que seguir a nadie.