El episodio 14x09 de Chicago Fire marca la salida de Isaiah y detona una crisis profunda entre Severide y Kidd. ¿Podrá Stellaride sobrevivir al dolor?
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| CHICAGO FIRE -- "A Man Possessed" Episode 1408 -- Pictured: Taylor Kinney as Kelly Severide | Photo by: Peter Gordon/NBC |
Como espectador fiel de las producciones de Dick Wolf, he aprendido que en el universo de Chicago Fire temporada 14 la estabilidad es un espejismo que se desvanece ante el primer humo de incendio. No importa cuántos años llevemos siguiendo a los héroes del Batallón 51; el guion siempre encuentra la forma de recordarnos que el dolor es el motor principal de sus vidas. En esta ocasión, el golpe ha caído directamente sobre los hombros de una de las parejas más queridas de la televisión actual: Kelly Severide y Stella Kidd. Lo que muchos temíamos ha sucedido en el episodio 9, titulado Crime of Passion, donde el vacío dejado por Isaiah no solo ha dejado una habitación desierta en el apartamento de los Severide, sino que ha abierto una grieta emocional que parece difícil de reparar a corto plazo.
La salida de Isaiah no ha sido una sorpresa absoluta para quienes seguimos de cerca las filtraciones de las tramas, pero verla ejecutada en pantalla ha tenido un peso emocional devastador. Como periodista que ha analizado la evolución de Stellaride desde sus inicios, me resulta fascinante y a la vez doloroso observar cómo los guionistas utilizan la resiliencia de Stella Kidd para poner a prueba la madurez de Kelly Severide. La dinámica de esta pareja ha pasado por incendios forestales, desapariciones y traumas del pasado, pero enfrentarse a la pérdida de un hijo de crianza es un territorio mucho más pantanoso. La partida del pequeño hacia Cleveland marca un punto de no retorno que nos obliga a preguntarnos si este es el inicio del fin para el matrimonio más sólido de la franquicia.
¿Por qué se fue Isaiah de Chicago Fire y cómo afecta esto a Severide y Kidd?
El arco narrativo de Isaiah en Chicago Fire temporada 14 ha sido una montaña rusa de esperanza y angustia. Tras el despertar de su madre del coma, el destino del niño quedó en un limbo legal y emocional que finalmente se resolvió de la manera más pragmática pero cruel para los protagonistas. La decisión de la madre biológica de entregar la custodia a una amiga cercana en Cleveland ha sido el catalizador de la tragedia. Para Stella Kidd, quien ha volcado toda su energía maternal en proteger a este niño, la noticia fue un martillazo. He visto a Stella enfrentar situaciones de vida o muerte en incendios estructurales, pero la fragilidad que mostró al procesar que ya no sería madre de acogida de Isaiah es un testimonio del inmenso talento de Miranda Rae Mayo.
El problema central no es solo la partida de Isaiah, sino la desconexión total que se produjo entre el matrimonio durante el proceso. Mientras Kidd gestionaba los trámites, las maletas y el adiós emocional, Kelly Severide estaba, como suele suceder, "poseído" por una investigación de incendio provocado. La vida de Van Meter estaba en juego, y Severide, fiel a su herencia genética de buscador de la verdad a cualquier precio, se sumergió en las cenizas del caso dejando a su esposa sola en el incendio más importante de su vida privada. Esta falta de presencia física y emocional de Severide es lo que ha generado la verdadera crisis. No es la primera vez que vemos a Kelly priorizar su trabajo en la OFI sobre su vida en el Batallón 51, pero en esta ocasión, el costo podría ser su matrimonio.
Cuando finalmente llega el momento del adiós, la tensión se puede cortar con una cizalla de rescate. Severide logra llegar a tiempo para ver a Isaiah subir al coche de Lydia, pero ya es demasiado tarde para Stella. La escena en la que ambos permanecen de pie, viendo cómo el vehículo se aleja, es una de las más frías de la temporada. No hay un abrazo consolador, no hay un "lo superaremos juntos". Solo hay una Stella Kidd bañada en lágrimas y un Kelly Severide que parece no entender la magnitud del abismo que se acaba de abrir entre ellos. Es un momento que refleja perfectamente la soledad del corredor de fondo: ambos están en el mismo lugar, pero habitan planetas emocionales distintos.
El impacto cultural de esta trama no debe subestimarse. En redes sociales y foros especializados, los fans de Stellaride han expresado una frustración palpable. Como cronista de entretenimiento, entiendo que el drama es necesario para mantener una serie viva después de catorce años, pero hay una línea muy delgada entre el desarrollo de personajes y la tortura sistemática de los favoritos de la audiencia. La salida de Isaiah representa el fracaso de un sueño doméstico que la pareja apenas estaba empezando a saborear, y lo que viene a continuación será un examen de fuego para el cual ninguno de los dos parece estar preparado.
La crisis de Stellaride: De la pérdida del embarazo al vacío que deja Isaiah
Para entender la reacción de Stella Kidd en este episodio, debemos mirar hacia atrás en la cronología de Chicago Fire temporada 14. No hace mucho que Stella tuvo que lidiar con la noticia de una pérdida de embarazo, un trauma que ella procesó en gran medida hacia adentro. La llegada de Isaiah fue, en muchos sentidos, un bálsamo para esa herida, una oportunidad de canalizar su instinto protector y sanar a través del cuidado de otro ser vulnerable. Al perder a Isaiah tan repentinamente, todas esas heridas mal cerradas han vuelto a supurar. Kidd no solo está de duelo por el niño; está de duelo por la familia que creía estar construyendo y por el apoyo que esperaba recibir de su esposo.
Por su parte, Kelly Severide sigue siendo un personaje complejo y, a veces, exasperante. Su dedicación a la investigación del incendio que puso en peligro a Van Meter es admirable desde el punto de vista profesional, pero desastrosa en lo personal. Severide tiende a aislarse cuando tiene un problema técnico que resolver, una característica que heredó de su padre, Benny Severide. El problema es que Stella no es una espectadora pasiva; es una mujer que necesita un compañero presente. La frialdad con la que ella lo despide tras el adiós de Isaiah, dándole apenas un beso en la mejilla y recordándole que tiene informes que entregar al jefe Pascal, es la señal de alarma más clara que hemos tenido en años.
Como periodista que sigue la trayectoria de los actores, es evidente que los guionistas están preparando el terreno para un arco de redención o de colapso. La soledad de Severide al entrar en el apartamento y encontrarse con la habitación vacía de Isaiah es una imagen poderosa. Por fin, el silencio de la casa le obliga a enfrentarse a la realidad que ignoró mientras buscaba pruebas de acelerantes en un sótano quemado. La pregunta es si tendrá la capacidad comunicativa para acercarse a Stella antes de que el resentimiento se convierta en una barrera infranqueable. En el Batallón 51, los errores se pagan con vidas; en un matrimonio, se pagan con la distancia.
Es relevante mencionar que este tipo de giros narrativos suelen coincidir con los descansos de mitad de temporada de las series de NBC. No me extrañaría que los próximos episodios nos muestren a una Stella Kidd volcada totalmente en su trabajo como teniente de la Truck 81, evitando el hogar y buscando refugio en la camaradería del cuartel, mientras Severide intenta desesperadamente recuperar el terreno perdido. El drama está servido, y la audiencia debe estar lista para ver a sus ídolos en su momento más vulnerable. La resiliencia de esta pareja ha sido su marca registrada, pero cada metal tiene un punto de ruptura, y parece que hemos llegado a él.
Si comparamos esta situación con otros grandes dramas de bomberos o policías, es evidente que el peso de la paternidad fallida o truncada es un tema recurrente. Sin embargo, en Chicago Fire, el tratamiento siempre es más visceral. La conexión de la audiencia con el niño ha sido inmediata, lo que hace que su salida sea un golpe directo al corazón de los fans. He hablado con seguidores de la serie que sienten que la partida de Isaiah es "injusta", pero la vida real rara vez es justa, y las series de Dick Wolf siempre han intentado reflejar esa dureza urbana.
¿Habrá un divorcio entre Severide y Kidd en la temporada 14 de Chicago Fire?
Esta es la pregunta que inunda los motores de búsqueda y las conversaciones de café. Como alguien que ha visto cada episodio de esta serie desde el piloto, mi instinto me dice que Stellaride no se romperá de forma definitiva, pero la cicatriz que dejará esta etapa será profunda. No estamos ante un simple malentendido; estamos ante una divergencia de prioridades en un momento de crisis emocional extrema. Stella se siente abandonada en su dolor, y Severide se siente incomprendido en su sentido del deber. Es una receta clásica para el conflicto, pero en el contexto de Chicago Fire temporada 14, las consecuencias suelen ser más permanentes de lo que esperamos.
El futuro inmediato de la pareja pasará por un periodo de "frialdad operativa". Veremos a una Stella Kidd mucho más estricta en el cuartel, quizás incluso chocando con el jefe Pascal por su necesidad de control. Severide, por otro lado, podría intentar compensar su ausencia con gestos grandilocuentes que Stella probablemente rechazará. El camino hacia la reconciliación requerirá que Kelly admita que su obsesión con el trabajo es una forma de escapismo, y que Stella permita que su esposo entre en su espacio de dolor sin juzgarlo por no haber estado allí desde el principio.
Para los que buscamos respuestas claras, la serie nos deja en una posición de expectativa máxima. ¿Lograrán mantener el contacto con Isaiah en Cleveland? ¿Será esta pérdida el impulso definitivo para que intenten ser padres biológicos nuevamente o, por el contrario, cerrará esa puerta para siempre? Lo que es seguro es que los próximos capítulos serán "difíciles de ver" para los románticos. Como medio especializado en noticias de entretenimiento, seguiremos de cerca cada detalle, sabiendo que en Chicago, después de cada gran incendio, lo que queda es la laboriosa tarea de reconstruir sobre las cenizas.
En última instancia, el éxito de Stellaride radica en su capacidad para evolucionar. Han dejado de ser los jóvenes amantes apasionados para convertirse en una pareja con responsabilidades, traumas y un pasado compartido. Esta crisis es necesaria para que la relación no se estanque, aunque el precio a pagar sea el corazón de los espectadores. Por ahora, nos queda esperar al siguiente turno en la estación 51, confiando en que, al igual que sus camiones, el amor de Severide y Kidd sea lo suficientemente resistente para aguantar un asalto más.
Resumen de Crisis: Severide y Kidd en Chicago Fire 14x09
Información clave sobre el destino de Stellaride y la salida de Isaiah.
| Dato Verificado | Valor / Estado | Fuente |
|---|---|---|
| Salida del Actor (Isaiah) | Confirmado en 14x09 | NBC / Chicago Fire |
| Desempeño en Audiencia | Líder de franja | Nielsen |
| Futuro de Taylor Kinney | Contrato vigente | Variety / Deadline |
