La NASA supera el ensayo de combustible de Artemis II. Conoce los detalles técnicos del SLS, fallas corregidas y la posible fecha de lanzamiento lunar.
El éxito decisivo del combustible en el Centro Espacial Kennedy
La madrugada del 2 de febrero de 2026 quedará grabada como un hito fundamental para la exploración espacial moderna. La NASA logró completar con éxito el ensayo general húmedo de la misión Artemis II, un procedimiento que lleva al límite la resistencia del cohete Space Launch System (SLS) y la nave Orión. Este ejercicio no es un simple trámite; es la simulación más fiel a un despegue real, donde se cargan toneladas de combustible criogénico para verificar que cada válvula, sensor y conexión responda bajo presiones extremas y temperaturas bajo cero.
Ubicados en la mítica plataforma 39B del Centro Espacial Kennedy, los equipos de tierra enfrentaron no solo la complejidad técnica del sistema, sino también una inusual ola de frío en Florida. Ver el SLS envuelto en esa neblina característica de los gases ultrafríos es un espectáculo que nos recuerda la magnitud del desafío. La agencia ha demostrado una pericia envidiable al gestionar el llenado de hidrógeno líquido y oxígeno líquido, elementos tan potentes como volátiles, asegurando que la arquitectura que llevará a cuatro seres humanos a la órbita lunar sea impecable.
¿Qué fallas se detectaron durante el ensayo de combustible de Artemis II?
Durante las casi 48 horas que duró la prueba, la transparencia de la agencia fue vital para entender que, en ingeniería aeroespacial, "fallar" en un ensayo es, en realidad, triunfar en la prevención. Se identificó una fuga de hidrógeno líquido en una de las interfaces principales, lo que obligó a los ingenieros a detener el flujo para recalentar la conexión y reajustar los sellos. Este tipo de imprevistos son los que justifican la existencia de estas pruebas, ya que permiten ajustar la tolerancia al error, que en misiones tripuladas debe ser prácticamente nula.
Además de los sellos, el sistema automático de la cuenta regresiva terminal demostró su eficacia al detener el proceso tras detectar un aumento en la tasa de fuga, tal como estaba diseñado en los protocolos de seguridad. También se reportaron retrasos menores en el sellado de la nave Orión y problemas intermitentes en las comunicaciones de audio entre los equipos de control. Según reportes de medios especializados como Variety y NPR, estos detalles ya están en manos de los especialistas para su corrección inmediata. Lo más importante es que, tras vaciar los tanques de forma segura, se confirmó que la integridad estructural del SLS no se vio comprometida, permitiendo que la
El impacto estratégico del ensayo en la hoja de ruta lunar
La relevancia de este ensayo radica en la validación de la etapa de propulsión criogénica provisional y la etapa central del cohete más potente del mundo. Haber superado la carga y descarga de propelentes en condiciones climáticas adversas otorga a la misión una capa de confianza adicional. Como periodista que ha seguido de cerca el desarrollo de los contratos de Lockheed Martin y Boeing para este proyecto, es evidente que el aprendizaje obtenido tras la misión Artemis I ha sido aplicado con rigor quirúrgico. No se trata solo de tecnología; se trata de la coreografía humana que opera estas máquinas de precisión.
Tras la finalización de esta fase, la NASA ha movido sus fichas en el calendario y ahora considera marzo de 2026 como la ventana de oportunidad más temprana para el lanzamiento definitivo. Este margen de tiempo es esencial para realizar el análisis de datos profundo y, si es necesario, repetir micro-pruebas en los sistemas de comunicación de audio detectados con fallas. Los cuatro astronautas seleccionados para esta histórica travesía pronto saldrán de su fase de entrenamiento actual para ingresar en la cuarentena estricta semanas antes del intento de ignición. La prioridad de la agencia es clara: el éxito no se mide solo en el despegue, sino en el regreso seguro de la tripulación al océano Pacífico.
¿Habrá nuevas pruebas antes del lanzamiento final en marzo?
La respuesta corta es sí: la revisión de datos es, en sí misma, una prueba continua que determinará si el hardware requiere una intervención física en la plataforma o si los ajustes pueden realizarse mediante software. La NASA ha dejado claro que no apresurará el cronograma si existe el más mínimo riesgo residual. Con el SLS y la nave Orión listos en su mayoría, el mundo entero mira hacia Florida esperando el rugido de los motores RS-25 que nos devolverán a la vecindad lunar después de más de medio siglo. ¿Seremos capaces de presenciar este evento histórico sin nuevos retrasos técnicos?
Detalles Críticos: Ensayo de Combustible Artemis II
Análisis verificado del estado técnico de la misión lunar tripulada.
| Dato Técnico | Valor/Resultado | Fuente |
|---|---|---|
| Propelente Cargado | 700k+ galones | NASA News |
| Tasa de Fuga de H2 | Superior al 4% | Ground Systems |
| Temp. Hidrógeno | -252.8°C | Criogenia SLS |


