All in Now: el disco con el que la banda de Keanu Reeves destruye definitivamente los prejuicios estéticos de la industria musical

Mauro Cubaque

 

Nueva identidad estética

La agrupación Dogstar abandona los tonos ligeros del pasado para consolidar una propuesta post-punk densa y texturizada en su nuevo trabajo de estudio.

Alianza de Finalización de Grabación

El experimentado productor británico Nick Launay asume el control de las sesiones de grabación en EastWest Studios, inyectando una energía cruda y artesanal.

Composición desde las bases rítmicas

Diversos cortes del nuevo álbum nacieron de secuencias de bajo desarrolladas de manera improvisada durante las pruebas de sonido en las giras internacionales.

 

El regreso de la banda de rock alternativo Dogstar con su nuevo disco All in Now revoluciona la escena de Los Ángeles

La escena musical contemporánea suele recibir los regresos de agrupaciones veteranas con una mezcla de sospecha comercial y melancolía calculada, pero la situación cambia de forma radical cuando el proyecto en cuestión desafía sus propios límites históricos. La conocida agrupación estadounidense Dogstar ha sacudido las plataformas de distribución digital con la presentación oficial de su más reciente sencillo titulado All In Now. Este corte promocional funciona como la carta de presentación idónea para su cuarta placa discográfica de estudio homónima, la cual promete instaurar una etapa creativa completamente diferente para el trío afincado en la costa oeste de los Estados Unidos.



La producción discográfica marca un punto de inflexión profundo en la trayectoria del trío integrado por el guitarrista Bret Domrose, el baterista Robert Mailhouse y el icónico actor y bajista Keanu Reeves. Quienes recuerdan las primeras incursiones de la banda a finales del siglo pasado rememoran salas de conciertos donde la atención mediática se concentraba excesivamente en el estatus cinematográfico de su intérprete de las cuatro cuerdas. En la actualidad, el panorama se desplaza hacia la apreciación técnica de un sonido robusto, áspero y firmemente anclado en las corrientes más maduras de la composición independiente actual.


Una transformación artística profunda forjada en los locales de ensayo de Burbank

La evolución de un conjunto que arrastra las etiquetas de la nostalgia noventera no suele ser una tarea sencilla dentro de una industria musical que tiende a encasillar los proyectos artísticos paralelos de los actores de renombre internacional. Cuando el trío decidió suspender su prolongado letargo de dos décadas en el año 2023, su primera entrega discográfica post-reunión sirvió como un reencuentro amable pero predecible con las texturas amables del rock alternativo convencional californiano. Aquella producción ponía en evidencia el deseo de volver a compartir un espacio creativo común, aunque dejaba de lado la exploración de atmósferas instrumentales más densas, oscuras y complejas.


El proceso para dar vida a la propuesta de este nuevo álbum requirió un cambio radical en la metodología de trabajo de los tres músicos residentes en el estado de California. Las sesiones de composición de las piezas anteriores se habían desarrollado en la intimidad residencial de la zona residencial de Silver Lake, un entorno que propiciaba melodías más ligeras y estructuras acústicas tradicionales. Para la estructuración de la nueva entrega musical, el ensamble instrumental decidió trasladar todo su equipamiento a las salas de ensayo del Nightingale Studio, un complejo profesional ubicado en la localidad de Burbank.


En ese nuevo entorno de trabajo, el vocalista y guitarrista Bret Domrose implementó un sistema de organización visual riguroso utilizando pizarras para estructurar el desarrollo de las doce canciones finales elegidas. Esta aproximación sistemática permitió que las ideas instrumentales fluyeran sin los condicionamientos estilísticos que habían encasillado las producciones previas de la banda durante sus primeros años de actividad promocional. La intención del grupo se volcó en construir una obra compacta, unificada por una narrativa sonora que se distancia de las fórmulas pop rock tradicionales de la costa oeste estadounidense.


El batería de la formación, Robert Mailhouse, ha señalado en diversos encuentros con medios especializados que las extensas giras internacionales realizadas tras su retorno a los escenarios aportaron una perspectiva diferente sobre el impacto de su música en directo. Durante sus participaciones en diversos festivales multitudinarios europeos, los músicos notaron de forma inmediata que sus composiciones más lentas y espaciadas perdían tracción frente a la masa de espectadores. En contraposición, la respuesta del público ante los acordes rítmicos más veloces y dinámicos encendía la energía de los asistentes a los recintos.


Esa revelación empírica en las tarimas internacionales determinó la dirección estética que adoptaría el grupo al momento de ingresar a los estudios de grabación profesionales en Sunset Boulevard. Los músicos descartaron de forma deliberada la inclusión de baladas genéricas o temas de transición acústica para concentrar sus esfuerzos en el desarrollo de cortes caracterizados por una sección rítmica prominente, tensa y constante. El objetivo principal detrás de este esquema metodológico consistía en registrar la potencia interpretativa que la agrupación había consolidado tras acumular más de un centenar de presentaciones a nivel mundial.


La presencia de Keanu Reeves en el entramado instrumental de la agrupación adquiere en este trabajo un protagonismo técnico definitivo que supera las valoraciones superficiales vinculadas a su estatus en los estudios cinematográficos. El bajista ha desarrollado una técnica interpretativa autodidacta que privilegia las líneas de corte melódico y espaciado por encima de las demostraciones de virtuosismo convencional innecesario. Esta aproximación al instrumento dota a las nuevas composiciones de una base sólida y magnética, capaz de sostener las complejas progresiones de guitarra que Domrose despliega en cada pieza musical.



¿Cómo influye el legado de la era post punk británica en el sonido actual del grupo?

La incorporación de un sustrato estético maduro dentro del repertorio actual de la agrupación no surge de un capricho mercadotécnico de la industria, sino de las profundas afinidades melómanas compartidas por los integrantes del ensamble. El propio intérprete del bajo ha manifestado públicamente en reiteradas ocasiones su admiración incondicional por las estructuras armónicas y el minimalismo lúgubre propio del movimiento post-punk británico que dominó la escena independiente europea durante el siglo pasado. Estas influencias históricas se perciben de forma explícita en las texturas armónicas que dominan el arranque del nuevo disco.


El tema que abre la producción discográfica, titulado de forma directa Math, introduce al oyente en este renovado universo conceptual a través de una secuencia rítmica de bajo constante que dialoga con una batería seca e hipnótica. La voz del guitarrista Bret Domrose se sitúa en un plano de interpretación sobrio, narrando pasajes sobre la incertidumbre de las relaciones interpersonales y la dualidad del destino emocional contemporáneo. La composición elude los ganchos comerciales fáciles de la radio comercial para centrar su efectividad en la construcción progresiva de una atmósfera de tensión instrumental contenida.


La decisión de contar con el apoyo técnico y la dirección creativa del productor de origen británico Nick Launay resultó un factor decisivo para consolidar este giro estilístico en las grabaciones definitivas. El experimentado ingeniero de sonido posee un historial profesional impecable que se remonta a los años fundacionales de la corriente post-punk en el Reino Unido, habiendo registrado sesiones fundamentales para bandas históricas de la vanguardia europea. La recomendación de buscar el criterio analítico de Launay provino del círculo cercano de los músicos, quienes sugirieron delegar el filtrado del material en su experiencia.


Durante la fase intensiva de preproducción desarrollada en los recintos de Los Ángeles, el realizador británico ejerció una curaduría estricta sobre el catálogo de maquetas musicales presentadas por el trío estadounidense. Launay no se enfocó en modificar la estructura interna de los temas que consideraba valiosos, sino en descartar aquellas composiciones que debilitaban la coherencia conceptual y estética del proyecto completo. Su labor primordial consistió en pulir la identidad sónica de las piezas elegidas, aislando los elementos instrumentales innecesarios para potenciar la fuerza primaria de la banda.


El resultado final de esta colaboración profesional se traduce en un registro discográfico de carácter artesanal y directo, que huye de las sobreproducciones digitales saturadas que caracterizan a los lanzamientos del mercado actual. Las pistas de audio finales conservan la vibración natural de los amplificadores y la resonancia física de los parches de la batería dentro de la sala de control de EastWest Studios. Esta metodología de grabación tradicional dota al conjunto de canciones de una presencia sonora física que evoca los grandes registros discográficos de la década de los ochenta.


El ambiente comunitario que se respiró en el complejo de Sunset Boulevard durante las semanas de trabajo técnico reforzó el carácter cohesionado que la agrupación proyecta en esta nueva etapa creativa. A diferencia de las dinámicas de producción actuales, donde los músicos suelen registrar sus aportes instrumentales de forma aislada y asincrónica, los tres integrantes permanecieron presentes en cada una de las jornadas de mezcla. Esta convivencia diaria permitió que cada corte musical se enriqueciera con las observaciones y la energía colectiva generada en tiempo real frente a las consolas.


Una reconciliación definitiva con el circuito musical independiente y el respaldo de la crítica

La recepción de esta nueva propuesta conceptual representa una suerte de redención histórica para un grupo que debió lidiar con prejuicios severos durante su primera etapa de actividad promocional en los años noventa. En aquella época, el circuito de la crítica musical independiente tendía a desestimar de forma sistemática los proyectos musicales integrados por figuras prominentes del circuito de Hollywood cinematográfico. Las salas de conciertos se llenaban de espectadores cuya motivación principal residía en la cercanía física con la celebridad, eclipsando los esfuerzos creativos de la propuesta instrumental del grupo.


Al tomar la determinación de fundar su propia plataforma de edición independiente bajo la denominación de Dillon Street Records, los músicos asumieron el control total sobre los destinos de sus obras comerciales. Esta independencia corporativa les ha permitido sortear las presiones habituales de las multinacionales discográficas que suelen exigir la inclusión de sencillos comerciales diseñados exclusivamente para algoritmos de reproducción digital. La libertad operativa se refleja en la honestidad de una propuesta artística que no busca competir en los ránkings de consumo masivo del entretenimiento.


El desinterés de la banda por explotar su catálogo histórico de finales del siglo pasado constituye otra muestra inequívoca de su voluntad por validar su posición artística presente por encima de la nostalgia comercial. Los dos primeros álbumes de estudio del grupo permanecen fuera de los principales catálogos de los servicios de streaming debido a la complejidad de sus derechos de propiedad intelectual. Lejos de iniciar litigios prolongados para recuperar esos registros antiguos, los músicos han optado por concentrar sus esfuerzos de distribución en las composiciones que representan su identidad actual.


En las presentaciones en vivo que sirven como marco promocional para sus entregas recientes, el ensamble ha eliminado de forma radical las composiciones pertenecientes a su primera etapa de actividad artística. Los conciertos actuales se estructuran exclusivamente sobre el material compuesto a partir de su reunión del año 2023, complementado por interpretaciones de clásicos del punk rock de agrupaciones históricas de Nueva York. Esta postura estética radical envía un mensaje nítido a los asistentes a los recintos: la agrupación se asume como una entidad creativa viva y en constante transformación.


El respaldo y la validación que los músicos han recibido por parte de figuras consagradas del circuito alternativo internacional ha operado como un bálsamo de confianza para consolidar el presente del trío estadounidense. Intérpretes históricos de agrupaciones pilares del rock británico y norteamericano han compartido escenarios y proyectos de colaboración con los integrantes de la banda en fechas recientes. Estos encuentros espontáneos en los camerinos y tarimas de los principales festivales mundiales han sepultado de forma definitiva las suspicacias que empañaron las primeras andaduras del grupo.


La expectación de los seguidores se desplaza ahora hacia el inicio del itinerario de presentaciones en vivo programado para los meses de verano en el continente europeo, donde la banda planea desplegar la potencia de su nuevo material. Las canciones del nuevo trabajo discográfico han sido diseñadas para expandir su dramatismo instrumental bajo las luces de los escenarios, ofreciendo una experiencia inmersiva y directa a los asistentes. El trío instrumental se prepara para revalidar su posición dentro de la música independiente a través de una propuesta que desafía el paso del tiempo.


¿Conseguirá esta contundente renovación estética posicionar al trío de Los Ángeles de forma definitiva dentro de los circuitos de culto de la música independiente internacional, desvinculándolos para siempre de las etiquetas y prejuicios superficiales de las celebridades de Hollywood? La respuesta definitiva comenzará a delinearse en las próximas jornadas de su recorrido de conciertos por las principales capitales culturales del viejo continente. Lo único certero es que los músicos han decidido apostar el todo por el todo en esta nueva etapa de su andadura artística compartida.


¿Cuándo es la fecha de lanzamiento oficial del álbum All in Now?

El cuarto disco de estudio de la banda estará disponible en los canales de distribución internacional y tiendas físicas de música a partir de este fin de semana, editado bajo su propio sello discográfico independiente Dillon Street Records.

¿Quién se encargó de la producción sónica de este nuevo proyecto musical?

La mezcla y dirección de las sesiones estuvo a cargo del prestigioso productor británico Nick Launay, reconocido a nivel global por sus históricos trabajos junto a figuras de la talla de Public Image Ltd., Killing Joke, IDLES y Nick Cave.

¿Dónde se llevaron a cabo las sesiones de grabación de los doce temas?

Los integrantes del trío instrumental se establecieron en las legendarias instalaciones de EastWest Studios, un recinto histórico ubicado en Sunset Boulevard donde se han registrado obras maestras de la música popular norteamericana.

¿Qué tipo de influencias artísticas destacan los músicos en este corte discográfico?

Las composiciones actuales muestran una clara inclinación hacia el movimiento post-punk británico de inicios de los años ochenta, incorporando líneas rítmicas densas inspiradas directamente en agrupaciones pilares de esa corriente estética.

Elemento Detalle Técnico
Estudio Principal EastWest Studios, Los Ángeles, California
Sello Editor Dillon Street Records
Formato Inicial Streaming de alta fidelidad, Vinilo de 12 pulgadas
✔ Verificado por humanos

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