Antonio Bolívar: un indígena colombiano en los Premios Óscar

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Antonio Bolívar - El abrazo de la serpiente

Para el indígena,  Antonio Bolívar coprotagonista de la primera película colombiana nominada a un Óscar y con con serias aspiraciones de llevarse la preciada estatuilla, hoy a sus 71 años se prepara para desfilar en la alfombra roja y como el protocolo lo exige, acudirá a la ceremonia con un traje de gala confeccionado por el diseñador colombiano Álvaro Reyes.

Don Antonio Bolívar pertenece a un pueblo originario casi extinto y coprotagoniza El Abrazo de la Serpiente, la película de Ciro Guerra que hoy enorgullece al pueblo colombiano.

Sobre su viaje a los Estados Unidos dice:

“La verdad que no sé qué es lo que voy a hacer yo, lo único que sé es que me dicen: ‘vamos a los Estados Unidos a recibir el Óscar'” afirma Bolívar, miembro de la comunidad ocaina, en una entrevista con Efe.

Sus paisanos le dicen: “no te pongas orgulloso”, pues consideran que “Don Antonio”, como lo llaman, es emisario de un mundo desconocido y por ello ha decidido ir a defender “su raza” en su lengua.

Antonio Bolívar El abrazo de la serpiente

Aunque Ciro Guerra quería hacer toda la película en la lengua originaria de los Ocaina, pero como su raza está en extinción desgraciadamente, dice Antonio Bolívar, finalmente se rodó en la lengua de los Uitotos, otra comunidad indígena que viven en la Amazonía.

Para convencerle de utilizar prendas ajenas a su cultura, Guerra le dijo que no podía ir a los Óscar con un atuendo tradicional.

“Don Antonio usted no va a estar con su vestidura de la película porque ya hizo eso. Ya lo vieron así”, le dijo el cineasta, según relata.

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Sobre la película

En la cinta, Guerra se acerca a la desconocida Amazonía, muy desconocida incluso para los propios colombianos pese a que ocupa casi el 30 % del territorio nacional.

Y lo hizo desde una perspectiva histórica diferente, pese a usar el clásico de dos aventureros occidentales que recorren el gran río Amazonas y se adentran en la selva.

La película recorre los parajes del inmenso bosque tropical retratados en el siglo XX por el botánico estadounidense Richard Schultes y el antropólogo canadiense Wade Davis, y por ello la cinta se ha rodado en blanco y negro.

“Si se hace en colores ya pierde ese valor original, tiene que ser conforme era antes, blanco y negro”, matiza, imbuido por el espíritu del cineasta Guerra, el actor, que interpreta al último chamán superviviente de su pueblo y que vive en aislamiento voluntario.

No fue fácil realizar la película pues, como recuerda Bolívar, algunos compañeros sin experiencia en el cine y también indígenas “a veces no obedecían, a veces se (les) decía ‘no, haga tal cosa’ y se demoraban”, lo que en su opinión multiplicó la labor del equipo.

El próximo domingo, Antonio Bolívar compartirá esas experiencias con veteranos actores, como Leonardo DiCaprio, quien también conoce la dureza de rodar en tierra hostil durante su trabajo con Alejandro González Iñárritu en Tierra del Fuego.

Este filme es el único latinoamericano entre los cinco finalistas que aspiran a llevarse la preciada estatuilla y que también buscan “Theeb” (Jordania), “A War” (Dinamarca) y “Son of Saul” ( Hungría), la gran favorita.

 

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