unnamedLa Distritofónica, la Fundación REMA, Matik Matik y el Centro de Gestión Cultural Javeriana se complacen en presentar el Distritofónico 2015, festival que en esta ocasión trae ocho propuestas de colombianos residentes en Bogotá y otros que viven por fuera de nuestra geografía.

El de este año será un viaje a través de la música de cámara contemporánea, las nuevas sonoridades andinas, el jazz, el afrobeat, la cumbia y sus vínculos con el jazz, la canción experimental, la improvisación libre, el bullerengue, la champeta y el currulao.

Esta fiesta inédita de sonidos sin fronteras se llevará a cabo entre el 21, el 27, el 28 y el 29 de agosto en cuatro lugares emblemáticos de la actividad musical en Bogotá como lo son Matik Matik, Locus, el Auditorio Luis Carlos Galán de la Universidad Javeriana y Latino Power.

¿Cómo será el Festival Distritofónico?

En el 2015 el Festival Distritofónico presentará un amplio espectro sonoro en el que convergen música de cámara contemporánea, nuevas sonoridades andinas, afrobeat, cruces entre la cumbia y el jazz, canción experimental, improvisación libre, bullerengue, champeta y currulao.

Santiago Botero será el encargado de abrir el festival con el estreno exclusivo de Canción sicotrópica y jaleo Vol. 2, disco en el que además de continuar su exploración entre la cumbia de Andrés Landero y el free jazz, el contrabajista bogotano logra encontrar los finos lazos entre estos sonidos y el controvertido estilo de Jaime Llano González.

La presencia de Los Animales Blancos, proyecto liderado por el cantautor y baterista bogotano Andrés Gualdrón, nos revelará nuevas formas de conexión entre el no wave, el pop y la canción experimental, mientras que el guitarrista Sebastián Cruz -residente desde hace largo tiempo en Nueva York- nos mostrará el camino inexplorado de la libre improvisación y las sonoridades tradicionales del sur de Latinoamérica y el Pacífico y el Caribe colombianos.

En los terrenos de la música de cámara, el extraordinario dueto conformado por el pianista Ricardo Gallo y el guitarrista Alejandro Flórez estrenará un nuevo repertorio en el que continúan su arriesgada exploración de la música andina colombiana, la improvisación libre y el jazz. Por su parte, el Ensamble CG -una de las instituciones más notables en el campo de la música contemporánea en Colombia- celebrará veinte años de vida artística con el estreno de “Ludus australis”, pieza escrita por su director Rodolfo Acosta.

Redil Cuarteto, combo liderado por el guitarrista Adrián Sabogal, sigue su aventura entre el jazz y el currulao, esta vez con un par de invitados de lujo: Hugo Candelario González y Fredyy Colorado, dos músicos que a lo largo de más de veinticinco años de carrera han cocinado algunos de los platos más novedosos y sabrosos de la gastronomía musical del Pacífico Colombiano.

Para el final, una verbena de proporciones épicas tendrá lugar en Latino Power, lugar donde se reunirán dos de las voces femeninas más emblemáticas de las músicas tradicionales del Caribe y el Pacífico colombianos. Directamente desde Timbiquí (Cauca) Inés Granja “La Voz de la Marimba”, abrirá la celebración cantando parte de su repertorio de currulaos, bundes, rumbas y jugas. Culminará el festejo con Nelda Piña, cantante proveniente de Gamero (Bolívar), quien al lado de la BOA (Bogotá Orquesta Afrobeat), descargará toda la tradición de los bailes cantados mezclados con la gracia y el frenesí hipnóticos del funk, el afrobeat y la champeta criolla.

¿Dónde y cuándo?

El Distritofónico 2015 presentará 8 conciertos y tres talleres, éstos últimos, dictados por Santiago Botero, Sebastián Cruz e Inés Granja. Los escenarios serán Matik- Matik, el Auditorio Luis Carlos Galán de la Universidad Javeriana, Latino Power y Locus, cuatro espacios donde se llevará a cabo este festín sonoro los días 21, 27, 28 y 29 de agosto.

El cartel musical

El Ombligo

El Ombligo es el nombre con el que el contrabajista bogotano Santiago Botero ha bautizado un proyecto sonoro que devela los sutiles puentes entre la cumbia, el free jazz, el vallenato sabanero y la improvisación. El hilo conductor de este ejercicio –que nació cuando Botero vivía en Ámsterdam- es la reflexión alrededor de las posibilidades sonoras al estilo de Andrés Landero, el mítico “rey de la cumbia sanjacintera”, quien sintetizó el fraseo de las gaitas largas y lo adaptó al acordeón de botones. Cuarenta años después de este suceso –que cambió de manera sustancial el curso de la cumbia- Santiago Botero no solo deconstruye el universo rítmico de Landero sino que lo conecta con el free de Ornette Coleman, las sonoridades en coordenada judía de Masada, el groove a lo Medeski Martin & Wood, la sofisticación de Jaime Llano González y el sonido particular de una porción de la vanguardia musical capitalina que hace parte de este proyecto, cristalizado con la grabación de Canción sicotrópica y jaleo Vol. 2, disco que Botero estrenará exclusivamente en el Distritofónico 2015.

María Valencia (saxo alto, clarinete); Juan Ignacio Arbaiza (saxo tenor); Kike Mendoza (guitarra); Juan Pablo Villamizar (guitarra); Ricardo Gallo (piano, órgano); Santiago Botero (contrabajo); Pedro Ojeda (batería, timbales)

Viernes 21 de agosto
Matik Matik
9 p.m.
15 mil pesos

Ensamble CG

Fundado en 1995 por el compositor Rodolfo Acosta, el Ensamble CG es una de las instituciones más notables en el campo de la música contemporánea en Colombia. En su larga historia-y aprovechando de la naturaleza maleable de su concepción- han interpretado más de 150 obras vocales, instrumentales y electroacústicas de compositores colombianos y latinoamericanos, la mayoría de ellas como estrenos absolutos o locales. Luego de varios años de trabajo ininterrumpido, publicaron música onijetiva (CCMC, 2012), disco en el que incluyeron piezas memorables de Jacqueline Nova, Jesús Pinzón Urrea, Daniel Leguizamón y Diana Arismendi, entre otros. Con motivo de la celebración de sus veinte años, editaron en vivo: compositores colombianos/ CG La Banda: (en vivo) impro rock (CCMC, 2015), una grabación en la que interpretan obras de Johann Hasler, Luis Fernando Sánchez Gooding, Eblis Álvarez y Federico García de Castro, además de una improvisación frenética llevada a cabo en Matik Matik. ¡Nos llena de felicidad sumarnos a esta conmemoración en la que el Ensamble CG estrenará “Ludus asutralis”, una pieza para cuarteto de improvisadores escrita por Acosta!

Beatriz Elena Martínez (voz); Laura Cubides (flauta); Guillermo Bocanegra (guitarra); Rodolfo Acosta (dirección)

Jueves 27 de agosto
Matik Matik
9 p.m.
15 mil pesos

Gallo / Flórez Dúo

El pianista Ricardo Gallo y el guitarrista Alejandro Flórez iniciaron este proyecto cuando los dos vivían en Nueva York, ciudad en la que estudiaron y desarrollaron parte de su proceso creativo que revela –con arrojo temerario- una de las facetas más arriesgadas en el campo de las músicas andinas colombianas. Sin la acostumbrada nostalgia bucólica, Gallo y Flórez tocan bambucos, pasillos y guabinas de manera poco convencional en medio de un delirante diálogo en el que se entrecruzan el jazz y la libre improvisación como quedó consignado en Meleyólamente (FLD, 2009) un disco que además de inaugurar el catálogo de Festina Lente Discos, fue elegido ese mismo año como uno de los diez discos más importantes en Colombia según la revista Semana en la que leímos con agrado la siguiente descripción: “La extensa pieza que cierra este disco es quizá la guabina más vanguardista que se haya grabado, con momentos de calma y arrebatos de vuelo. Previamente hemos escuchado seis ingeniosos diálogos de tiple y piano que son de no perderse”.

Ricardo Gallo (piano); Alejandro Flórez (tiple, bandola)

Jueves 27 de agosto
Matik Matik
9 p.m.
15 mil pesos

Sebastián Cruz

Nacido en Cali a finales de los setenta, el guitarrista Sebastián Cruz pronto se trasladó a Bogotá donde muy joven se involucró en la movida del rock alternativo de la capital con El Zut y Los del Centro, dos bandas muy influenciadas por el sonido del Bloque de Búsqueda. Luego de un casete grabado con El Zut (hoy perseguido ávidamente por coleccionistas), de componer algunas canciones para bandas legendarias como Catedral y de participar en las primeras versiones de Rock al Parque, Cruz partió a Nueva York y se instaló allí hace más de una década. Activo en la docencia, la música de películas y comerciales, el guitarrista se ha convertido en uno de los músicos colombianos residentes en Nueva York más creativos y polifacéticos desde su debut con Coba. En la diáspora, Cruz ha tocado y ha grabado con Pablo Mayor, La Cumbiamba Eneyé, Samurindó, Tibaguí Trío, Alejandro Aponte y Lucía Pulido, artistas que se han nutrido de una sonoridad única que va y viene entre la descarga distorsionada y el lirismo melancólico, elementos que están presentes en su ejercicio como improvisador en el que, con bastante humor, convergen la tradición musical del sur de Latinoamérica, el bolero, el vallenato y ragas indias con sabor a currulao.

Sebastián Cruz (guitarra)

Viernes 28 de agosto
Matik Matik
9 p.m.
15 mil pesos

Los Animales Blancos

De los raros especímenes que podemos encontrar en el bestiario musical colombiano, los Animales Blancos son quizás los que más se resisten a una taxonomía precisa. Comandados por el cantante y percusionista bogotano Andrés Gualdrón, se estrenaron en 2011 con un disco homónimo que, según él mismo, era una suerte de catarsis introspectiva. Dos años después, el asunto fue a otro precio con la publicación de Ciervo de dos cabezas (Independiente, 2013), un “(…) compendio de animales y superhéroes que pueblan una llanura imaginaria… fotografiados a través de ruidos y palabras azarosas”. Pese a que de entrada nos hacen creer que transitan lugares siniestros dibujados en medio de retahílas y melodías oscuras, lo de Los Animales Blancos se inclina por el baile, el rock desparpajado, la canción melodramática experimental, el pop incrédulo, el groove ruidoso y el trópico inverosímil. Todo esto envuelto en palabras ordenadas con filigrana y descaro por Gualdrón, quien hace las veces de prestidigitador.

Andrés Gualdrón (voz, batería); Santiago Jiménez (guitarra); Sergio González (bajo)

Viernes 28 de agosto
Matik Matik
9 p.m.
15 mil pesos

Redil Cuarteto + Hugo Candelario & Freddy Colorado

El guitarrista bogotano Adrián Sabogal viajó al festival Petronio Álvarez por primera vez hace más de diez años. Cuando apenas terminaba sus estudios universitarios, la marimba de chonta se le atravesó en el camino. Su aproximación a las músicas tradicionales del Pacífico Sur colombiano las hizo de manera intuitiva a través de la agrupación Pambil y luego con el músico guapireño Guillermo Rentería. Este estudio se decantó finalmente en 2010 con el nacimiento de Redil Cuarteto, una banda en la que explora los encuentros inéditos entre la marimba de chonta, las músicas indígenas colombianas, la chirimía, la cumbia y el jazz afroamericano Junto a su combo debutó en el 2012 con La Rana y remató recientemente con El canto del búho (MSF, 2013), un disco que fue celebrado en la revista Semana de la siguiente manera: “Poco o nada que ver con la llamada fusión, donde se juntan instrumentos de varias procedencias. Pareciera más bien el jazz entendido desde lo telúrico, desde aquello que en el sur del continente llaman ‘lo originario’. Una expresión que no alcanzaba el jazz nacional desde aquel notable ejercicio de Antonio Arnedo llamado Orígenes (MTM, 1997)”. Quedan corroborados los anteriores elogios si tenemos en cuenta que, para esta ocasión, Sabogal se ha rodeado de dos de los músicos más emblemáticos de la nueva música del Pacífico: Hugo Candelario González, fundador legendario del Grupo Bahía y Freddy Colorado, líder de Residuo Sólido y uno de los percusionistas más reconocidos en la escena musical local.

Juan Ignacio Arbaiza (saxo tenor, flauta); Adrián Sabogal (guitarra); Hugo Candelario (marimba de chonta); Santiago Botero (contrabajo); Urián Sarmiento (batería); Freddy Colorado (percusión)

Sábado 29 de agosto
Auditorio Luis Carlos Galán
6 p.m.
Entrada libre

Nelda Piña y La BOA

La historia del afrobeat en Colombia se reduce a rarezas excepcionales perpetradas a mediados de la década de los setenta por Lisandro Meza, Wganda Kenya, Cassimbas Negras, Pedro “Ramaya” Beltrán, Cumbia Siglo XX y Cumbia Moderna de Soledad. Entrado el nuevo milenio el turno le correspondió a Palanca y, en la actualidad, el faro lo sostienen Afrodisiac y, de forma ejemplar, Nelda Piña y la BOA, una orquesta fundada a finales de 2012 por el bajista de origen mexicano Daniel Michel. Luego del sencillo Afrobeat & Caribe (Rat Trap, 2014), la banda presentó su primer larga duración titulado Animal (Chango Records, 2015), que llamó la atención de la prensa latinoamericana como lo fue el caso del periodista argentino Humphrey Inzillo, quien dijo de ellos, después de su presentación en el FAI (Festival Afrobeat Independiente), lo siguiente: “(…) lo de la BOA es una cosa muy seria. Suenan ajustadísimos, aportando a su propuesta un toque de identidad, incorporando ritmos folclóricos tradicionales, psicodelia caribeña y un swing colombiano sencillamente irresistible. Champeta, bullerengue y ¡afrobeat! Pío Molina, su frontman, es tan diabólico y encantador como el Dr. Facilier (el villano de La princesa y el sapo, esa joyita jazzera de Disney). Y Nelda Piña, cantaora del caribe colombiano, despliega su estirpe tradicional, con Totó La Momposina como una referencia aproximada”. Así las cosas, tendremos el placer de vivir una gran fiesta donde la voz de la cantante proveniente de Gamero (Bolívar) descargará toda la tradición de los bailes cantados mezclados con la gracia y el frenesí hipnóticos del funk, el afrobeat y la champeta criolla.

Nelda Piña (voz); Pio Molina (voz); Diana Sanmiguel (percusión, coros); Carlos Tabares (trompeta); Luis Alejandro Duque (trombón); Iván Zambrano (saxo tenor); Sebastián Carrizosa (guitarra), Iván Meluk (teclado); Daniel Michel (bajo eléctrico); Alejandro Calderón (batería); David Cantoni (percusión)

Sábado 29 de agosto
Latino Power
10 p.m.
25 mil pesos

Inés Granja La Voz de la Marimba

A 9 horas de Popayán, capital del departamento del Cauca, se encuentra Timbiquí, municipio de no más de 6 mil habitantes, uno de los enclaves de la diáspora africana en Colombia. Tierra cocotera, maderera, minera y cuna, también, de intérpretes de marimba de chonta y cantadoras, Timbiquí es, además, uno de los principales proveedores de viche, elíxir fermentado de la caña, esencia dionisiaca de la “música de marimba”, la expresión musical más llamativa de la inmensa región selvática del llamado Pacífico Sur Colombiano. En este lugar, que bien podría ser un paraíso si no fuera por la amenaza constante de la minería ilegal y el narcotráfico, nació hace más de cincuenta años doña Inés Granja, compositora de “Sube la marea” y “Mi canalete”, canciones que grabó junto a Santa Bárbara de Timbiquí, Socavón y Canalón, tres de los grupos más representativos de la música tradicional timbiquireña. Para aquellos que no han tenido la oportunidad de visitar Timbiquí o, por ejemplo, el Festival Petronio Álvarez -donde se distribuyen artesanalmente las copias de estas grabaciones-, Inés Granja era un misterio. Precisamente allí, en el Petronio, fue donde el percusionista bogotano Juan David Castaño conoció a la cantante y le propuso trabajar en conjunto. Varios años después, Granja viajó hasta Bogotá y con el mismo amor de sus “tapaos” (una deliciosa preparación a base de pescado), cocinó La voz de la marimba (La Distritofónica, 2012), refrescante cruce entre sonidos atávicos (currulaos, bundes, rumbas, jugas) y la instintiva sensibilidad citadina de Castaño quien una vez más asume el riesgo de desacralizar estas músicas, revelar su pasado y, por qué no, entrever su futuro.

Inés Granja (voz); Juan David Castaño (marimba de chonta, coros); Leonel Merchán (bombo,coros); Gabriela Sossa (cununo, coro); Juanita Sossa (guasá, coros)

Sábado 29 de agosto
Latino Power
10 p.m.
25 mil pesos

 

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