“Maravillas del mundo en arena” en Bogotá

Las pirámides y los faraones de Egipto, la Torre Eiffel, el Buda, la Gran Muralla China, la Iglesia de las Lajas y otras maravillas arquitectónicas y naturales, hacen parte de la exposición “Maravillas del mundo en arena”. Se abre el 20 de octubre/2011 en la Calle 63 con Carrera 30, y permanecerá hasta marzo/2012. Alianza público privada con el apoyo de la Alcaldía Mayor.

Más de 6.500 toneladas de arena reposan a un costado del Coliseo El Campín. Con esta materia prima se fabricaron las más sublimes y magníficas esculturas nunca antes vistas en Bogotá, que transportarán al público por la historia de la humanidad. “Maravillas del mundo en arena” es una exposición que hace un viaje en el tiempo con estas colosales figuras talladas en arena. Por primera vez, esta exhibición pisa suelo latinoamericano.

Desde el 20 de octubre, se abrirá esta muestra gracias al apoyo de la Administración Distrital, la empresa de entretenimiento Foco Urbano y patrocinadores privados. Los visitantes podrán recorrer los íconos de la cultura de América, Asia, Europa, África y Oceanía (un pabellón por cada continente), otro pabellón con un mega pesebre de la Natividad de Jesús y otro adicional que fue dedicado especialmente a Colombia. Así, en total hay siete pabellones, 3.000 m² de exhibición y 150 esculturas de todos los tamaños.

Estas obras de arte fueron diseñadas por 47 escultores extranjeros, provenientes de países como Holanda, Inglaterra, Croacia, República Checa y España, entre otros. Claro que en el montaje previo participaron 150 colombianos en labores de logística y mantenimiento, y entre este grupo se destacaron dos artistas que fueron escogidos para hacer acompañamiento a los escultores. Ellos recibieron un entrenamiento especial.

Así fue el montaje
Juan Viasus, joven tatuador y dibujante colombiano de tan sólo 24 años, fue uno de esos dos afortunados. De sus manos se erigieron algunas de las más grandes estructuras, como las Pirámides de Egipto y los Faraones. Con orgullo, señala sus co-creaciones y de su mirada sale el fuego del orgullo interior que hoy lo acompaña.

Hace un mes se encuentra reclutado en el lugar donde se instala la muestra, y cuenta que ha sido la experiencia más fascinante que ha vivido. “Por mi trabajo como tatuador, y mis habilidades para el dibujo, fui seleccionado. He aprendido la técnica del modelado en arena junto a los mejores escultores del mundo”, afirma Juan. La evidencia de que ha trabajado duro son sus manos, piernas y botas que permanecen atiborradas en gruesas capas de arena.

Viasus explicó que lo primero que se hizo fue descargar centenares de toneladas de arena de río en el lugar. Pelotones de volquetas llegaban de día y de noche con sus provisiones de arena y una retroexcavadora se encargaba de depositar el material.

Juan coordinó este proceso preliminar. El plan de trabajo siguiente era fabricar las estructuras piramidales que servirían de base para esculpir las figuras. Un proceso nada fácil: se debían comprimir cuatro o más capas de arena (hasta ocho, dependiendo del tamaño de la figura) que se mezclaban con agua y se prensaban en cajones de madera hasta quedar completamente secos y consistentes. Luego se amarraban y apuntillaban para levantar bloques piramidales que luego serían tallados por los escultores.

Ha sido un trabajo de filigrana, en el que todos los detalles se han supervisado minuciosamente. Y aunque aún faltan detalles por pulir, caminar por los pabellones cuando faltan todavía varios días para la inauguración, es emocionante. La Torre de Babel, la Gran Muralla China, el Cristo de Corcovado, la Iglesia de las Lajas, la Atlántida, las Pirámides de Egipto, los Faraones, New York y la estatua de la libertad, el Buda y otras figuras que conforman las maravillas de la humanidad, hacen de esta exposición un verdadero parque temático.

En todo caso, tropiezos no han faltado. Las figuras talladas que requieren muchos detalles y finos acabados, pueden derrumbarse con cualquier vibración o movimiento fuerte que se genere a su alrededor. Por eso, lo primero que debe hacerse es fijar las figuras con un pegamento tipo flexit, bastante líquido pero muy fuerte y que se aplica en compresor. Este proceso le da la consistencia adecuada al trabajo final para mantenerlo en pie durante meses; basta con tocar una figura para sentir su textura rocosa. Sin embargo, los visitantes no deben hacer esto.

Cualquier movimiento en falso puede generar desagradables inconvenientes. Esto le pasó a un escultor que acababa de tallar una hermosa figura de las ruinas de San Agustín, símbolo del arte precolombino nacional. Al ver la arena hecha añicos, se armó de paciencia, tomó un segundo aire y decidió fabricar más bien una campesina con frutas. Le quedó hermosa, y el tropezón pasó a ser una anécdota, quizás no tan chistosa pero sí muy enriquecedora.

Lo más triste, según Juan, será la desarmada de las 150 figuras. Para él será una experiencia dolorosa: coger un martillo y tirar al suelo lo que ha costado tanto trabajo levantar, es una contradicción pero al mismo tiempo el orden de la vida: todo nace, todo termina. Y “Maravillas del mundo en arena” estará abierta al público hasta el mes de marzo del 2012. Cinco meses de oportunidad para observar una exhibición que difícilmente volverá a verse en el país.

¿Dónde y cuándo?
Cl 63 con Av 30 (costado norte Coliseo El Campín)
Del 20 de octubre de 2011 hasta marzo de 2012

Fuente: Secretaría de Cultura

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