Los últimos días de Rodrigo Lara Bonilla. Basada en hechos reales

180 0

Esta novela policíaca de Nahum Montt recrea con ritmo vertiginoso y eficacia narrativa una de las épocas más duras de la historia reciente de Colombia. Una obra escrita sobre el manto de la impunidad.Bogotá, febrero de 2008.- El asesinato de Rodrigo Lara Bonilla, ministro de Justicia durante la administración del ex presidente Belisario Betancur, indudablemente constituye uno de los episodios más duros de la historia reciente de Colombia. El escritor Nahum Montt, autor de Midnight dreams y El Eskimal y la Mariposa, se basó en los últimos días de este líder político para escribir Lara “sobre el manto de la impunidad”.

En su obra, Montt cita una de las columnas que, antes del magnicidio de Lara el 30 de abril de 1984, escribió Guillermo Cano Isaza, director de El Espectador en ese momento, posteriormente inmolado: “Una semana después de su nombramiento y al calor del primer debate en el Senado, Rodrigo Lara Bonilla dijo sin ánimo de escandalizar a nadie, sino como una advertencia, una simple advertencia: ‘Soy un ministro peligroso’. En un país donde la adrenalina fluye a torrentes por las calles y las mafias del narcotráfico comienzan a marcar su territorio con sangre y fuego, más que sonar a un grito de guerra o insensatez, decir en Colombia que un hombre es peligroso es lo más próximo a decir que es un hombre honesto (…) El narcotráfico nos ha corrompido, el contrabando nos ha corrompido, la compra y venta de las influencias nos han corrompido, la mordida nos ha corrompido, el afán del dinero fácil nos ha corrompido, el alquiler del voto nos ha corrompido. Estamos presenciando el crecimiento de una generación sin fronteras morales, sin valores ni principios éticos. Esto es lo que combate el ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla. Con meridiana claridad”.

A propósito de Lara, el autor respondió el siguiente cuestionario:

¿Por qué Nahum Montt escribió una novela sobre el asesinato de Rodrigo Lara Bonilla?

Desde la misma escritura de El Eskimal y la Mariposa -novela que explora los magnicidios ocurridos en Colombia en 1990, cuando fueron asesinados en plena campaña presidencial los candidatos Bernardo Jaramillo y Carlos Pizarro-, comencé a dilucidar una trama secreta que vinculaba estos crímenes con el de Luis Carlos Galán y el de Rodrigo Lara Bonilla. Digamos que estas muertes son las puntas visibles de un iceberg, son destellos que alumbran y nos conmueven en nuestra historia reciente. Crímenes impunes. Y estas novelas se escriben sobre ese manto de impunidad.

Comencé a investigar sobre el personaje y me encontré con muchas sorpresas, pues conservaba la imagen mediática de la época y descubrí un ser humano ejemplar, de principios, con un sentido profundo de lealtad, que cuando era más vulnerable fue abandonado por quienes se suponían eran sus más cercanos colaboradores. Y en esas circunstancias adversas nunca agachó la cabeza y continuó adelante, cumpliendo con su deber.

¿Quién es Rodrigo Lara Bonilla para Nahum Montt?

Lara es un personaje con una doble dimensión: por un lado posee una dimensión épica pues asumió el rol, el difícil y complejo rol de ser la conciencia de una nación que se tapaba los oídos y los ojos para no escuchar y ver lo que en realidad estaba ocurriendo. Y por el otro lado, Lara es un personaje heroico, que fue condenado por las mismas virtudes que lo hicieron llegar tan lejos.

Uno de los epígrafes de la obra, el de John Ford, reza lo siguiente: “Es todo inventado pero todo es verdad”. Me gustaría preguntarle, pues, cómo está compuesto su libro. Es decir, ¿qué tanto es de ficción y qué tanto es realidad?

El epígrafe plantea una de las paradojas sobre la cual se funda esta novela, pues no existe una frontera, una línea divisoria que separe la realidad de la ficción. Cuando narramos omitimos detalles, jerarquizamos la información de acuerdo a un orden dramático que nos permite entender la historia que queremos contar como una sucesión natural de eventos. Y a menudo el autor tiene que sacrificar rasgos fundamentales del personaje (por ejemplo, el sentido del humor, Lara era un gran mamagallista y, sin embargo, en la novela me salió un personaje adusto, muy serio) o acontecimientos que a pesar de ser relevantes no encajan en la trama que uno está escribiendo (en la vida real fueron varios los debates en el senado que enfrentó Lara, en la novela se fusionaron todos ellos en uno solo). Asimismo el manejo de los tiempos, las estructuras y perspectivas narrativas nos sumergen de inmediato en el universo de lo posible, de lo literario. Y en esta medida, la ficción se convierte en otra forma de contar la verdad.

¿Cómo fue el proceso de investigación para escribir esta novela?

El proceso de investigación implicó varios años de rastreo de fuentes, de meterme en el contexto histórico de la época, de escuchar cientos de veces los discursos de Lara, de buscar en los medios impresos y descubrir cabos sueltos, de visitar Neiva, su pueblo natal, y conversar con las hermanas de Rodrigo Lara, de conversar con su viuda, Nancy Restrepo y sus tres hijos. Una inmersión de varios años que consolidó mi compromiso ético y emocional con la historia que quería contar. Además, no quería un relato aburrido, ladrilludo y grandilocuente sino un texto sugestivo y vertiginoso que cogiera del cuello al lector y no lo soltara sino hasta la última página.

El coronel Ramírez (director de la Policía Antinarcóticos en ese momento), Guillermo Cano y el propio Lara son tres personajes clave de la obra. Los tres fueron asesinados por órdenes de Pablo Escobar. Los tres están estrechamente relacionados en este episodio de la vida nacional. ¿Por qué escogió a Lara como epicentro de la novela y no a los otros dos?

Lara no estuvo solo en su lucha, lo acompañaron esos dos personajes maravillosos y novelescos: el coronel Ramírez, un hombre sencillo, leal y sobre todo incorruptible. Y Guillermo Cano un periodista ejemplar, un hombre de principios, que libró varias guerras contra el abuso de la autoridad del Estado, contra el sistema financiero que estafó a miles de colombianos y, finalmente, contra el narcotráfico, que terminó costándole la vida.

Uno de los diálogos más interesantes de la obra es el que sostiene Alberto Santofimio con Pablo Escobar cuando planean el “asesinato de carácter” de Lara. Y también el que tiene el propio Lara con el presidente Belisario Betancur, cuando este último lo compara con Gregorio Samsa (protagonista de La Metamorfosis de Kafka) convertido en escarabajo (y no en cucaracha). Mi pregunta es: ¿cómo desarrolló estas conversaciones? ¿Se basó en documentos o registros específicos?

Estos diálogos son pura invención, y aquí volvemos a nuestra paradoja. Sin embargo, Santofimio fue el gran antagonista y rival político de Rodrigo Lara Bonilla, que se alió con Pablo Escobar y que se obsesionó con llegar a ser presidente, costara lo que costara. En este sentido, será la historia y la justicia las encargadas de juzgar sus acciones. Si estuvo detrás de la celada que le montaron a Lara es sólo una hipótesis interpretativa. En cambio, el presidente Betancur siempre apoyó y respaldó a Lara en los momentos más difíciles, cosa que no hizo Galán ni otros políticos, integrantes del nuevo liberalismo.

Y ya para terminar: ¿qué le gustaría que le preguntaran sobre su obra?

Escribir siempre es un acto de catarsis, de sanación espiritual. ¿Curó alguna herida con esta novela? Y yo respondería que algunas. Y citaría la canción de Rubén Blades, aquella que dice que algunas cuentas del alma no se acaban nunca de pagar, no se acaban nunca de pagar.

Nahum Montt (Barrancabermeja, 1967) es egresado de Literatura de la Universidad Nacional. Realizó una Maestría en Educación en la Universidad Externado de Colombia. Autor de las novelas Midnight dreamsEl Eskimal y la Mariposa, con la cual obtuvo el Premio Nacional de Novela Ciudad de Bogotá en el 2004, reeditada por Alfaguara en el 2005 y considerada por la crítica como una “radiografía visceral y política de la violencia colombiana de los años ochenta y noventa del siglo XX”. Ha sido docente de Literatura en las más importantes universidades del país y asesor pedagógico del Ministerio de Educación Nacional. En el 2006 publicó la biografía de Miguel de Cervantes Saavedra, Versado en desdichas. En la actualidad es director del taller Renata de novela Ciudad de Bogotá, uno de los más importantes semilleros de narradores en el país. (1999) y El Eskimal y la Mariposa, con la cual obtuvo el Premio Nacional de Novela Ciudad de Bogotá en el 2004, reeditada por Alfaguara en el 2005 y considerada por la crítica como una “radiografía visceral y política de la violencia colombiana de los años ochenta y noventa del siglo XX”. Ha sido docente de Literatura en las más importantes universidades del país y asesor pedagógico del Ministerio de Educación Nacional. En el 2006 publicó la biografía de Miguel de Cervantes Saavedra, Versado en desdichas. En la actualidad es director del taller Renata de novela Ciudad de Bogotá, uno de los más importantes semilleros de narradores en el país.

Fuente: Santillana