¿Pueden las palabras cambiar el mundo?

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En la disputa por la Independencia de América, las armas no fueron solamente fusiles y espadas. En los espacios públicos comenzó a circular un nuevo lenguaje que permitió la transformación de los sistemas de gobierno, de las formas de participación política y del orden social. Allí, las armas fueron las palabras. Con ellas se hacía la revolución.

La Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá y 28 Áreas Culturales del Banco de la República en todo el país, presentarán la exposición Palabras que nos cambiaron: lenguaje y poder en la independencia, una selección de textos e imágenes que evidencian las trasformaciones que se dieron por la circulación y apropiación de un lenguaje nuevo.

En 1808, después de la ocupación francesa de Madrid, José Bonaparte, hermano de Napoleón, se proclamó nuevo rey de España y las Indias. Ante la crisis imperial, los diferentes reinos y provincias formaron juntas de gobierno para contrarrestar el poder del rey francés. Después de un tiempo, las juntas americanas declararon la independencia absoluta de España. Entonces se hizo necesario definir un nuevo sistema de gobierno, quiénes y cómo gobernarían, producir una nueva legitimidad, y para ello, un lenguaje en el que se pudiera decir y entender el nuevo orden político republicano.

Palabras como derechos, ciudadano, representación, soberanía, libertad, igualdad, república, elecciones y constitución, aprendidas por los ilustrados a través de la lectura de los pensadores liberales, se llenaron de nuevos significados con la independencia. Este repertorio de palabras circuló por plazas, balcones, púlpitos, calles, chicherías, casas y juzgados, siendo apropiadas por gobernantes y gobernados, la élite e incluso, por hombres y mujeres comunes y corrientes.

Para la historiadora Margarita Garrido, directora de la Red de Bibliotecas del Banco de la República y curadora de la exposición “esta es una invitación a leer textos e imágenes que se circularon en el espacio público y a partir de las cuales la posibilidad de un orden distinto al colonial se instaló en el imaginario social. Con el nuevo lenguaje se hizo la Independencia y se reconstituyó la representación del mundo político y social”.

La exposición, que incluye el trabajo gráfico de artistas jóvenes que dialogaron con textos y símbolos de la época, además de brindar un contexto histórico a ese proceso de trasformaciones, reivindica el poder de la palabra y su capacidad de condensar, en un mero esfuerzo vocal, la interpretación que los seres humanos hacemos del mundo y de todos los elementos que lo componen; además de ser la materia prima del lenguaje y de las relaciones sociales.

Muchos de los asuntos tratados en el período de la Independencia hacen parte, por supuesto con distintos énfasis y en distintas formas, de la agenda actual de los países hispanoamericanos: los derechos políticos, sociales y culturales; los equilibrios entre centro y regiones; la supremacía de la constitución, la democracia y las libertades.

Fuente: Prensa BLAA