Discos Fuentes les expresa sus condolencias y solidaridad a familiares, amigos y seguidores del insigne compositor y músico Álvaro Velásquez. Estén seguros que su memoria vivirá por siempre gracias a la obra que nos ha legado. Paz en su tumba y consuelo a quienes le guardamos eterno afecto.

Álvaro Velásquez Balcázar - Bello, mayo 8, 1946 - †Medellín, agosto 28, 2014
Álvaro Velásquez Balcázar –
Bello, mayo 8, 1946 – †Medellín, agosto 28, 2014

 

Así nos contó el autor de El preso su biografía.

Su carrera artística como profesional se inició en 1964 cuando se unió a Los Falcons. Luego estuvo con Los Black Star y Los Graduados, grupo en el que fue fundador con Gustavo Quintero. Le siguieron Los 8 de Colombia, también estuvo como músico fundador del Combo de las Estrellas y trabajó al lado de Jairo Paternina durante 20 años. Se retiró temporalmente para pertenecer al grupo Caneo; luego trabajó con Jorge Cottes y El Tropicombo y finalmente terminó dirigiendo su propia agrupación, Sonora Trópico.

Superando varias décadas de actividad artística, su labor más destacada fue la de compositor. Tonterías, hit grabado por The Latin Broters; A pesar cantada por Morist Jiménez con el acompañamiento de la misma orquesta; La libertad éxito del salsero puertorriqueño Marvin Santiago; Ya para qué y Lárgate Manuel de La Sonora Dinamita, además de los éxitos que se impusieron con Joseíto Martínez, Fernando Rey y Darío Gómez, entre muchos más, son sólo una mínima muestra de su talento. Pero por encima de todas sus creaciones, la que puso su nombre en los podios de la fama internacional fue El preso, la obra con la que siempre se ha identificado la orquesta pionera de la salsa en Colombia, Fruko y sus Tesos.

Así cuenta Álvaro Velásquez la historia de esta canción: “Fue en un viaje que hice a los Estados Unidos y a Canadá con los Graduados. Estando en Toronto, un compañero de la orquesta, Jaime Villa, trombonista, me dice en un baile, Gustavo Gómez está detenido aquí en Toronto. Era un amigo de infancia de la barra de la Floresta. No hubo forma de hablarle pero me mando una razón, que estaba pagando una condena y que la mamá se le había muerto. Me fui a Chicago, y estando en un restaurante llamado El Campesino de un señor tolimense llamado Juan Perilla, nos pusimos a jugar, a pintar cositas: ¿Qué es esto?, es un punto… es un tigre, me contestaban. No, el tigre no es como lo pintan. Rayando cosas… una jirafa pasando por una ventana, etcétera. De pronto de un cuadrado terminamos dibujando un tipo llevado en una caja y concluimos en la cárcel. En el mundo en que yo vivo siempre hay cuatro esquinas, los cuatro puntos del cuadrado. Terminé recordando a mi amigo y por él, la canción fue creada en 1974. La primera estrofa la hice en Chicago. La segunda parte y la del preso condenado para siempre en esta horrible celda… la hice en New York, en la misma gira, por los lados del mes de octubre. Fue en el hotel Royal Manhattan en la Octava Avenida. Mi compañero de habitación era Jaime Uribe, director de Los Graduados”.

Cuando regresamos a Colombia, me fui a Codiscos, disquera a la cual pertenecían Los Graduados. Hablé con el director artístico, Gildardo Montoya, gran amigo ya fallecido. Le mencioné la obra. La primera observación que me hizo fue darle título porque no tenía. El preso. Le argumenté que había varias con el mismo título, pero no importó. Fue tan noble Montoya que me dijo: –En esta empresa no hay una orquesta o grupo para hacer esa obra, le sugiero que vaya a Discos Fuentes porque allá hay una orquesta famosa, el boom de la salsa, que es Fruko y sus Tesos, y le dice a los directores que yo lo envié con esto”.

“Al llegar a Discos Fuentes me encontré en el pasillo con un cantante muy de moda en esos tiempos, de The Latin Brothers, a Píper Pimienta Díaz. A él le dije por primera vez, que tenía eso para él y me contestó que era tarde, que ya había terminado su trabajo. Después fui donde Hernán Colorado e Isaac Villanueva. Les comenté de El preso y de inmediato llamaron a Fruko y escucharon dos estrofas que yo había hecho. Esto bastó para que le enviaran un memo a Luis Carlos Montoya que por eso tiempo debutaba en la empresa como arreglista. El maestro Montoya hizo el arreglo musical y de su cuenta añadió unas frases que complementaron el tema. Estas frases fueron: «Solo con mi pena, solo en mi condena». Hay otra participación que dice: «Compañeros de prisión, gentes de todas las clases, que no tienen corazón y no saben lo que hacen»”.

“Yo también fui invitado a participar en la grabación, como percusionista, en la versión original cantada por Saoko. Se grabó el 26 de febrero de 1975”.

http://youtu.be/mp00iaMr10Y

 

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