Arturo Robledo “La arquitectura como modo de vida”

Publicado en at 16/09/2010
178 0

Buscando ofrecer a Bogotá productos que permitan a sus habitantes adentrarse en el conocimiento de los elementos que conforman su patrimonio cultural, la Alcaldía Mayor de Bogotá, por medio del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, entidad adscrita a la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, lanzó tres publicaciones que apuntan a cumplir con dicho propósito, haciendo de estas investigaciones elementos fundamentales para que sus lectores escarben y disfruten de la historia y el valor que hay detrás del componente del patrimonio cultural de Bogotá en los que cada documento se concentra.

El libro Arturo Robledo La arquitectura como modo de vida, es producto de la investigación realizada por la arquitecta y maestra Beatriz García Moreno, en torno a la vida y obra del arquitecto que, proveniente de Caldas, dejó un enorme legado construído para Bogotá; la publicación Árboles ciudadanos en la memoria y en el paisaje cultural de Bogotá, resume el trabajo adelantado por el investigador Germán Ferro Medina, con respecto a un conjunto de constituyentes primordiales del patrimonio natural y cultural de la Capital: sus árboles, y la obra La carrera de la modernidad.

Construcción de la carrera Décima. Bogotá (1945-1960), condensa el estudio que los arquitectos Carlos Niño Murcia y Sandra Reina Mendoza llevaron a cabo para dibujar el panorama histórico de la aparición y evolución de la carrera Décima, una de las obras en espacio público de mayor trascendencia en la historia del desarrollo urbano de Bogotá.

Con la invitación que la Alcaldía Mayor de Bogotá hace hoy a la ciudadanía para que lea, explore y disfrute de estas publicaciones inéditas que fomentan el reconocimiento y la contemplación de unos de los rasgos patrimoniales que identifican a la Capital, también tiene el propósito de que las bogotanas y los bogotanos, en el Mes del Patrimonio, encarnen la realización del mensaje de esta celebración, “preservar lo que tienes, es preservar lo que eres”, un enunciado que sintetiza la importancia de rescatar y conservar los tesoros del patrimonio cultural que nuestra ciudad posee, los cuales fortalecen la identidad, el sentido de pertenencia y la convivencia de los y las habitantes de la ‘Bogotá Positiva’.

Arturo Robledo. La arquitectura como modo de vida

¿Cómo aplicar unas nociones profesionales a la existencia personal? La respuesta la contiene este libro, que refleja cómo un arquitecto, Arturo Robledo Ocampo (1930-2007), no limitó unas tendencias de diseño material a la ejecución de construcciones urbanas, sino que las puso en práctica durante su vida.

Su compromiso con la búsqueda permanente de condiciones dignas –mejoramiento de la formación y reconocimiento social– del gremio de los arquitectos; su irrenunciable tarea, aun como estudiante, de concebir espacios de la ciudad donde primara el equilibrio entre lo material y el entorno natural, para la satisfacción de aquello que llamamos “básico” en la existencia humana, sin exceso ornamental, y la estética y eficiencia que evidencian las construcciones que diseñó y llevó a efecto en Bogotá –conjuntos unifamiliares y multifamiliares, centros educativos y el Plan Maestro que readecuó las instalaciones del Parque Metropolitano Simón Bolívar– y en otras ciudades de Colombia, son signos que confirman cómo una profesión, en este caso, la arquitectura, se convierte en un modo de vida.

Investigación y textos: Beatriz García Moreno.

Árboles ciudadanos en la memoria y en el paisaje cultural de Bogotá

Los árboles, robustas y longevas plantas que adornan la extensa geografía capitalina, son unos de los elementos –junto con los humedales, las reservas ecológicas, algunos parques y los Cerros Orientales– que constituyen el patrimonio natural de Bogotá, y también el patrimonio cultural de ésta, dado el simbolismo que tienen las plantas de leñoso y elevado tronco, que se desparraman por todas las localidades de Bogotá; aunque su presencia física es estática, su existencia denota y genera movimiento en la memoria humana, pues no hay duda de que funcionan como referentes que aluden a vivencias, experiencias y recuerdos de todo tipo. Ergo, no es un desatino adherir el calificativo de ciudadanos a los árboles, pues tienen vida, respiran y dan respiro a la ciudad y, lo más importante, son transmisores de la memoria individual y colectiva de los habitantes de la capital.

Investigación: Germán Ferro Medina.

La carrera de la modernidad. Construcción de la carrera Décima. Bogotá (1945-1960)

Cuando se acercaba la mitad del siglo XX, Bogotá enfrentaba distintos retos: agudo crecimiento demográfico, consolidación como capital administrativa, financiera y política de la nación, mejoramiento de las infraestructura de transporte y residencial, así como el adelanto de estrategias integrales para la satisfacción de las necesidades básicas del tejido social de la ciudad. Enormes desafíos, afrontados desde distintos flancos, tanto por parte de la administración pública, como de la intervención privada.

La construcción de la carrera Décima fue una –si no la más relevante– de las empresas llevadas a cabo en el contexto descrito. La irrupción de esta vía no sólo fue un paliativo para el atraso que sufría la ciudad en cuanto a arterias de movilidad vehicular; también fue la piedra angular que dio paso a la aparición y proliferación de un nueva tendencia arquitectónica en Bogotá, la moderna, que rompió con el predominio de los estilos colonial y republicano. Pero, tal vez, el valor de mayor atributo de la carrera Décima es que ella es en sí misma un símbolo, que representa el interés y el esfuerzo de distintos actores de la ciudad y del país por proyectar a una urbe como un organismo integral y acertadamente encaminado de cara al futuro.

Investigación y textos: Carlos Niño Murcia y Sandra Reina Mendoza.

Fuente: Comunicaciones Instituto Distrital de Patrimonio Cultural

Opiniones

opiniones y comentarios

Otros links relacionados