Bucarest 12:08, una comedia que gira entorno al día en que cayó el dictador rumano Nicolae Ceausescu

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Llega al país Bucarest 12:08, una de las películas mejor comentadas del 2007, con la que el director rumano Corneliu Porumboiu ganó la Cámara de Oro en el Festival de CannesBucarest 12:08 tiene el nombre de una película de acción en la que cada segundo sería definitivo. Las 12:08 podría ser el instante en el que un intrépido agente logra desconectar una megabomba que destruirá al mundo.

Sin embargo, Bucarest 12:08 es una comedia sin excesos, sin carcajadas sueltas, una reflexión inteligente sobre los acontecimientos del 22 de diciembre de 1989, el día en el que cayó Nicolae Ceausescu, el temido dictador rumano. El señor Jderescu (Teo Corban) presenta y dirige un talk-show en la televisión de Vaslui, una decadente población rumana. El programa gira en torno a una pregunta simple: "¿Hubo o no hubo una revolución en nuestro pueblo?"
Jderescu intenta develar si Vaslui, al igual que Bucarest y Timisoara, tuvo una participación activa en el derrocamiento del sanguinario líder. Lo curioso es que invita a dos don nadie a que aclaren lo ocurrido.

El señor Manescu (Ion Sapdaru) es un profesor alcohólico cuya adicción lo tiene quebrado. Fue invitado con antelación al programa porque ha dicho siempre ser uno de los manifestantes de Vaslui que estuvieron antes de las 12:08, la hora en que Ceausescu abandonó el poder. Por su parte, el señor Piscoci (Mircea Andreescu) no sabe ni siquiera por qué lo invitaron al programa. Es un anciano jubilado que solo es célebre en su pueblo por haber sido Papa Noel durante años.

La búsqueda de la verdad es tan patética que ni siquiera el camarógrafo del programa logra enfocar a los participantes ni componer siempre una imagen coherente. Bucarest 12:08 sorprende por su simpleza y es el primer largometraje de Corneliu Porumboiu, una evidencia del gran momento del cine rumano contemporáneo.

Críticas internacionales

"Es una película de apariencia sencilla, pero, al mismo tiempo, de enorme personalidad, solidez, riqueza y profundidad. Porumboiu demuestra una sorprendente madurez y rigurosidad para un realizador debutante a la hora de dotar a cada plano (en su mayoría fijos) del encuadre perfecto, del movimiento justo dentro del cuadro para conseguir el efecto deseado." La Nación, de Argentina.

Aunque modesta y casi anecdótica, Bucarest 12:08 también se caracteriza porque es precisa y satírica de una manera formal. The New York Times.

La película pone el dedo en la llaga de los problemas post-comunistas de Europa del Este, con humor e ironía gentil, pero cortante como un cuchillo. Variety.

Fuente: El Tiempo