Capturan actriz de la novela Rosario Tijeras

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Con todos los años de vida artística que lleva la actriz Jenny Vargas (con unas 15 producciones para TV y al menos 10 obras de teatro), nunca había vivido una aventura como con ‘Rosario Tijeras’.

Ella hace el papel de Pamela Pulido, una de las detectives del CTI que pronto entrará a la novela a ser parte de la misión de capturar a Rosario Tijeras. Y en el aeropuerto, por una maleta sospechosa, perdió el vuelo y fue retenida hasta la 1 de la madrugada.

“Iba para Medellín en un vuelo de Aerorepública, a las 8 de la noche. Me pidieron que llevara una maleta con mi vestuario y otras cosas de utilería. Cuando iba a abordar me dijeron que tenían que revisar mi equipaje”.

“Abrieron la maleta delante de mí y me dijeron: ‘Oh, oh, estás en problemas. Tienes munición”.

“Yo traté de explicar que era actriz, que estaba haciendo el papel de detective, que iba para Medellín a grabar y que las balas que llevaba eran de salva, como todas las que se usan en las novelas. Hasta ese momento permanecía tranquila”.

“Los agentes de la policía insistían en que no, que las balas eran de verdad, las mismas 9 milímetros que ellos usan”.

“Eran unas 7, con el cinturón donde se pone la pistola”.

“-Qué tenemos que hacer, pregunté. Quédense con lo que tengan que decomisar. Yo solo necesito abordar el avión, les decía”.

La cara de preocupación de los agentes terminó por convencer a Jenny Vargas de que la cosa no era tan sencilla como ella creía.

“Vamos a llamar al coronel, me dijeron”.

Efectivamente, llegó el coronel y dijo lo mismo o en términos más asustadores: “Usted lleva armamento de guerra. La tenemos que judicializar”.

Jenny Vargas dio la misma explicación, pues pensó: “Si me pongo a llorar o a ser grosera, termino judicializada”.

Más aún, si lo único que oía decir era: “Después de portar 4 municiones, con los debidos permisos, es un delito. Usted está llevando casi el doble”.

Lo cierto es que nadie entendía por qué había balas de verdad en la maleta de Jenny Vargas.

“Pedí entonces un abogado penalista, porque el coronel dio la orden de que trajeran la patrulla. Me tomaron del brazo y yo pensé que ya me iban a esposar. Entonces me paré en mi decisión de no moverme de ahí hasta que no llegara mi abogado. En ese momento pensé: si me muevo de acá será más difícil probar que soy inocente”.

“En esas empezaron a preguntarme de la novela”. Yo creo que mi actitud de calma me salvó. Si el caso le hubiera sucedido a un hombre quizás no conserva la pasividad y termina preso”.

Llegaron después de Teleset, la productora de Rosario Tijeras y, finalmente, a la 1 de la mañana Jenny Vargas se pudo ir, para regresar a las 5 a.m. y tomar el vuelo a Medellín.

Lo que queda en el aire y que está en investigación en Teleset es por qué había balas de verdad si iban para el barrio Manrique, en las Comunas de Medellín, donde se graba parte de la novela.

Fuente: El Tiempo / Periodico Hoy