Carolina Gómez afirma que ‘la actuación me hizo recuperar las riendas de mi vida’

Publicado en at 15/08/2010
115 3

Es la mala de ‘A corazón abierto’ y la protagonista de la nueva cinta de Dago García.

Carolina Gómez creció tan rápido en el absorbente mundo de los medios que, cuando apenas tenía 24 años, paró y pidió un respiro que la dejara entender lo que le estaba pasando en su vida. Entró en crisis.

Para entonces, ya había sido modelo, reina de Bogotá, de Colombia, virreina Universal de la Belleza, presentadora, empresaria, gerente, mamá y se había casado dos veces. “Estaba viviendo lo de una mujer de 40 años”, dice.

Quiso recuperar su modo de ser, que no es otro que ser “libre, espontánea y natural”, -dice su hermana Silvana- y se arriesgó a dejar lo que tenía para apostarle a la actuación. Hoy, después de su primer protagónico en ‘El auténtico Rodrigo Leal’, hace siete años, y de haber trabajado en más de 10 producciones se ratifica como una buena actriz y le pone fin a las críticas que, en principio, no la veían sino como “otra reinita que buscaba ser actriz”, dice ella misma.

“(Carolina) Pertenece a la estirpe de mujeres que han ido en la televisión más allá de su belleza, como Margarita Rosa (de Francisco) y Paola Turbay”, dice el crítico de televisión Germán Yances, quien la ve, además, como a una mujer inteligente que sabe elegir bien sus personajes.

“No puede decirse que sea muy versátil, porque su fisonomía la limita a unos pocos personajes, ni su histrionismo alcanza para ser una actriz de carácter, pero es sin duda una gran profesional (…) ha pasado las pruebas de talento y resistencia que le ha tocado enfrentar”, asegura el crítico.

Sus inicios

La vida de Carolina Gómez en el medio comenzó a los 13 años. Aprendió de sus padres el hábito por el trabajo y, apenas pudo, empezó a hacer fotos y campañas publicitarias, aunque su meta era ser abogada.

Pero la idea de querer ser libre, de comprar sus cosas, tener su espacio y, sobre todo, “independizarme económicamente para no depender de nadie”, fue lo que llevó a esta caleña adoptada por Bogotá, a ser reina, pese a que se oponía por completo a los reinados. “Me parecía que eran un tributo a la ‘ganadería femenina'”. Pero mi papá se soñaba con que yo fuera reina. Así que lo hice por las circunstancias de vida. Me pareció una buena plataforma para independizarme. Ya estando adentro, me di cuenta que mi percepción era pura ignorancia”.

Una vez allá, se concentró para ganar. “Cuando compito, lo hago con todo. Ya sea en el reinado o jugando voleibol. No me importa no ganar, pero sí me gusta concentrarme para que la meta sea hacerlo”. Así le pasó en Miss Universo y alcanzó el virreinato.

No había entregado la corona cuando le empezaron a llegar propuestas. La primera, fue para presentar ‘Locos videos’ y como la idea era reunir dinero, no se fue contra la corriente y siguió el destino que se le presentaba. “Siempre ha sido una mujer independiente. Le gusta tener los suyo , pero es muy generosa”, asegura Silvana.

“Además, mi familia estaba en una situación económica complicada y yo era la que tenía que asumir la responsabilidad económica de mis dos hermanas menores. Les pagaba los colegios, luego las universidades. Tenía a mi hijo, a mí. Tenía que producir para todos y me tracé la meta de que hasta que no se graduaran no soltaba nada. Y la televisión se volvió algo tan fuerte y empezó a apasionarme tanto que el estudio se quedó a un lado”, dice la reina.

Se fue, luego, a modelar a Estados Unidos y allá tomo la decisión de casarse con Nicolás Hoyos, el novio de toda su vida, y quedó embarazada de su único hijo, Mateo. “Un embarazo yo creo que le produce miedo hasta a una mujer de 40 años. Te enfrenta con una responsabilidad a la que te preguntas, ¿la puedo asumir?”.

Y se devolvió para Colombia. Buscó a Jaime Sánchez y le propuso asociarse. Le dijo: “Hagamos un negocio. Yo pongo mi nombre y mi presentación, usted pone su conocimiento y producción”. Ahí nació lo que hasta hoy sigue siendo Vista Producciones. Hubo varios programas exitosos de los cuales Gómez, a los 24 años, era la imagen y se convirtió en empresaria. Hasta que le llegó la crisis.

Carolina se perdió en el camino entre papeles, proyectos, negocios. Hacía de mamá; se enfrentó a su primera separación. Su escuela fue la vida: mientras todos sus amigos iban a la universidad para aprender, ella lo hizo trabajando.

“Mi escuela fue con los grandes, con los ‘duros’. Con presidentes de empresas, con Jaime (Sánchez), que me le quito el sombrero. Tuve acceso a un montón de cosas, pero no era yo”. Concluyó que no había gozado lo de una mujer de su edad. Eso le generó una depresión muy fuerte y se encerró. Le costaba trabajo salir a trabajar, no se hallaba.

“Tenía un nivel donde yo no existía. No vivía una vida de una mujer de 24 años. Yo veía a todos mis amigos ‘parchando’, felices y mi carrera, que era muy interesante porque ya tenía trabajo, era exitosa, tenía un nombre, no me hacía sentir bien. La estaba viviendo muy temprano. Pero claro, hoy agradezco todo esto porque entonces no estaría donde estoy”.

Llegó la actuación

Duró un año sumergida en su depresión. Hasta que Jaime Sánchez, su esposo para ese entonces, le dijo: ¿Qué es lo que quieres hacer?: Y ella, sin pensarlo mucho respondió: Quiero ser presentadora de noticias en Inglés. “Mi vida era tan acartonada que no me veía sino en un escritorio delante de una cámara”.

Pero le llegó la actuación por segunda vez. -Ya le habían ofrecido protagonizar la telenovela Mascarada- y ella se negó. Pero le hablaron de la audición de ‘El auténtico Rodrigo Leal’ y su entonces esposo fue el que la entusiasmo. “Prueba. Si te gusta, te quedas y si no, dices que no, que gracias, quizás eso te ayude a refrescarte”, le dijo. Y se quedó en la pantalla.

Nunca la criticaron, pero su papel de Carmen Morena no convenció. Hasta que hizo ‘La viuda de la mafia’ y ahí sí fue aplaudida. “La historia artística de Carolina Gómez (en el modelaje, la presentación y la actuación) descansa sobre dos pilares: belleza y talento. Aunque al principio había más de lo primero, el tesón y seriedad de la actriz ha hecho que la balanza se incline ahora más por lo segundo”, dice el también crítico de televisión y docente, Mario Morales.

“La actuación me recuperó. Volví a asumir las riendas de mi vida. A recuperar la curiosidad de ver a dónde me llevaba la vida. Recuperé mí esencia, volví a los jeans, a los tenis. Recuperé mi edad. Me quité los pianos que me había echado encima. Me acordé quién era yo”, dice.

Y empezó su carrera y un nuevo amor. Estuvo por un tiempo con el argentino Martín Karpan y comenzó a venderse como actriz y se cotizó. Pero los que más saben del tema siguen todavía esperando un personaje que la catapulte a la verdadera gloria.

“Su ángel es indiscutible. Uno siente que su trabajo en televisión y, últimamente, en cine es bueno y cada vez mejor, pero ella y su público siguen esperando el papel de carácter que le exija a fondo, la lleve a sus propios límites y que la consagre como la gran actriz que puede llegar a ser, porque tiene todo para lograrlo”, agrega Morales.

Con el paso de los años, vinieron otros amores, otros proyectos y las ganas de dedicarse a ser mamá de tiempo completo. Se retiró de las telenovelas para hacer solo series. “Recibí plata por aprender”, dice. Se metió a clases de danza y cocinaba en casa. “Creo que podría comer lentejas con arroz todos los días y no se cansaría”, dice su hermana Silvana.

Ahora Gómez hace de villana en ‘A corazón abierto’, acaba de rodar ‘El paseo’, la nueva película de Dago García, y vuelve a sus papeles blancos. “Seré una mujer de armas tomar. Una mujer entregada a su hogar y con voz y voto en la familia”, cuenta. “Creo que ha evolucionado bastante. Desde ‘La viuda’ hasta hoy, ha crecido mucho. Tiene herramientas para llegar lejos y la veo lejos. Sabe escuchar y eso es bueno”, dice su actual director, Sergio Osorio.

Gómez nunca ha dejado de trabajar. Siempre está buscando mercado. “Por mi paz mental, porque tengo un hijo y no me puedo dar el gusto de tener un año sabático, y porque me gusta que vea mi ejemplo de trabajo”, dice. Y qué hasta dónde quiere llegar. Alto, bien alto, lo tiene claro. “Como se dice en inglés: the sky is the limit. Lo digo con ilusión, también con humildad sabiendo que sin ella no se llega a ninguna parte. Pero quiero un Óscar, creo que cualquier actor desearía eso; sin embargo, que llegue o no depende de qué tenga la vida destinado para mí”, concluye.

16 años de carrera en el medio y siete en la pantalla

Carolina ha estado en las telenovelas: ‘El auténtico Rodrigo Leal’, ‘La viuda de la mafia’, ‘Marido a sueldo’ y ‘A corazón abierto’. Ha participado en películas como: ‘Martinis al atardecer’, ‘Bluff’, La producción brasileña ‘Federales’, la producción española ‘Karabudjan’ y acaba de grabar ‘El paseo’, con Dago García. Las series que ha hecho son: ‘Mujeres asesinas’, ‘Amas de casa desesperadas’, ‘Sin retorno’, ‘Tiempo final’ y ‘Decisiones’. Antes de ser actriz, presentó programas como ‘Locos videos, ‘Star’, ‘Real TV’, ‘Marca registrada’; hizo especiales de salud, de cine, de las mujeres en el cambio de siglo; concursos, entre otros.

Fuente: El Tiempo.com

Opiniones

opiniones y comentarios

Otros links relacionados

Comments are closed.