Colombia en el 64º Festival de Cannes con ‘Porfirio’ dirigida por Alejandro Landes

Hacía dos años que el cine colombiano no se encontraba en ninguna de las secciones del Festival de Cine más importante del mundo y para el 2011 la gran representante es la película PORFIRIO, una conmovedora historia basada en el hecho real ocurrido el 12 de septiembre del 2005 en Florencia, Caquetá: “hombre en silla de ruedas con dos granadas ocultas en su pañal, acompañado de su hijo adolescente secuestra avión para llamar la atención del Presidente”. Alejandro Landes, director y guionista y Francisco Aljure, productor, llegarán en mayo a Cannes para presentar este filme rodado en locaciones y con actores reales, que no le teme escarbar en la piel del protagonista para tocar su realidad y así contar una historia sobre la condición humana.

Hoy martes a las 11:00 AM (4:00 AM Hora de Colombia) en Conferencia de Prensa en el Forum des Images en París, Francia, se dieron a conocer las películas escogidas, entre miles presentadas al comité seleccionador, en una de las secciones de mayor relevancia y prestigio en el Festival de Cannes, la Quincena de Realizadores (Quinzaine des Réalisateurs – Director´s Fortnigth). Dentro de los filmes del mundo que se darán cita del 12 al 22 de mayo en este importante apartado de Cannes en su edición 43, se encuentra la cinta colombiana PORFIRIO, nombre masculino del personaje que protagoniza la película, nombre del actor que se interpreta a sí mismo… el mismo ser humano que sin encontrar muchas salidas decidió en un acto de lucha por su propia dignidad secuestrar un avión, simplemente para buscar que sus derechos fueran respetados.

Pero Landes, reconocido en circuito internacional por su documental Cocalero (Selección Oficial en Sundance), decidió que PORFIRIO no estuviese centrada en el secuestro del avión, sino en el ser humano y en las condiciones especiales de su cuerpo que es la prisión de su alma.

Por ello la historia de PORFIRIO comienza por describirlo a él mismo: Se trata de una persona de sexo masculino, adulta de 1.55 centímetros de estatura, color de piel trigueña, presenta alopecia frontal, cejas normales, ojos color café, nariz ancha, boca grande, de labios gruesos, bigote insipiente, orejas grandes de lóbulo separado. Presenta paraplejía miembros inferiores, escara en glúteo izquierdo y herida antigua de proyectil de arma de fuego, se moviliza en silla de ruedas.

En esta película colombiana no hay sangre, no hay balas, no hay violencia, es una mirada humana a la vida cotidiana, alma y sueños de PORFIRIO. La cruda realidad de este hombre se transforma en magia y el dolor trasciende lo físico, para lograr una reflexión espiritual que no nos deja ilesos.

La calidad de un cine cercano a la piel

La selección de la película en Cannes es el resultado de la constancia, el cuidado en los detalles y el alto nivel con que se ha manejado desde el principio. El guión logró un recorrido envidiable en su desarrollo, desde el paso por la Residencia de la Cinefondation de Cannes, en París, Francia; hasta la participación en el Screenwriter’s y Director’s Lab del Sundance Institute en Utah, Estados Unidos.

La película, filmada el año pasado en locaciones reales de la población de Florencia, en el departamento del Caquetá, Colombia, además de haber ganado el apoyo de Ibermedia durante su desarrollo, en su etapa de pos producción recibió del Ministerio de Asuntos Exteriores y del Centro Nacional de Cinematografía – CNC de Francia el premio Fond Sund Cinema y el apoyo del Instituto Nacionales de Artes Audiovisuales de Argentina – INCAA.

PORFIRIO es la primera película colombiana rodada completamente en CinemaScope, con el fin de transmitir el complejo universo horizontal del protagonista. El filme logra a través de todas sus decisiones técnicas, artísticas y narrativas, transmitir sin intermediaciones efectistas, el drama y la claustrofobia que vive un hombre esperanzado en un sistema del cual hay muy poco que esperar.

La Quincena de Realizadores ventana de los nuevos talentos

La importancia del Festival de Cannes es bien conocida por todos, sin embargo las características de cada una de sus secciones suelen pasar desapercibidas por muchos. Además de la Selección Oficial, que incluye películas en competencia, fuera de competencia y Una cierta mirada; el festival cuenta con dos secciones paralelas que a lo largo del tiempo se han convertido en complementos vitales que gozan del respeto y el cubrimiento de los medios especializados de mayor nivel: la Quincena de Realizadores y la Semana de la Crítica.

La historia de la Quincena se remonta a finales de la década del 60, donde contra todo pronóstico, el festival volvería a interrumpirse (la primera vez fue debido a la II Guerra Mundial). Las protestas de mayo del 68 sacudieron toda Francia. En Cannes todo había arrancado normalmente otro año más, pero pronto la revolución saldría de sus entrañas. François Truffaut y Jean-Luc Godard, entre otros, exigieron que el festival fuera cancelado en solidaridad con las revueltas. Y de esas protestas nació la Quincena de Realizadores, que rechazaba cualquier forma de censura o consideración política o diplomática. A partir del año siguiente se convertiría en una nueva sección paralela.

Dirigida por la Société des Réalisateurs de Films, la Quincena de Realizadores ha tenido privilegio de ser un espacio de descubrimiento de grandes autores, donde se han proyectado las primeras obras de directores como Werner Herzog, Rainer Werner Fassbinder, Nagisa Oshima, George Lucas, Martin Scorsese, Jim Jarmush, Michael Haneke, Spike Lee o los hermanos Dardenne, por nombrar solo algunos.

Fuente: Black Velvet

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