Conoce las obras del artista colombo-español Juan Antonio Roda en el Mambo

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A partir de diciembre de 2008, el Museo de Arte Moderno de Bogotá abre sus puertas al público para dar a conocer la obra del artista colombo-español Juan Antonio Roda.

Juan Antonio Roda nació en 1921 en Valencia, España, ciudad en la que nunca vivió, su familia se radicó en Barcelona, en donde trascurrió parte de su infancia adolescencia. Roda se radicó en Colombia en 1957, dos años después inauguró su primera exposición individual en nuestro país en la Sociedad Colombiana de Arquitectos. El 31 de octubre de 1963 inauguró el Museo de Arte Moderno de Bogotá con la serie Tumbas. Roda se destacó en la escena del arte nacional no sólo como pintor, sino como maestro y grabador.

El Museo de Arte Moderno en 2004 llevó a cabo una retrospectiva que acogió todos los períodos de su producción: desde sus Tumbas, Escoriales, Felipes IV, pasando por la serie de Ventanas, que rememora su casa en Suba, las diferentes series de grabados, autorretratos, hasta su última exposición de pinturas titulada Santuarios. Sólo hasta los inicios de los años 70 Juan Antonio Roda se inició en los grabados, tres años después ganó el premio al mejor grabador latinoamericano en la XII Bienal de Sao Paulo.

Las diversas pruebas de las planchas le permitieron modificar y experimentar sin tregua. Obtuvo por unanimidad el primer puesto en la Bienal de Artes Gráficas de Cali, con las tres primeras planchas de la serie Retrato de un Desconocido. Esta serie parte de un regalo y de unas variaciones alrededor de un cuadro anónimo del siglo pasado que le llevó Rafael Gutiérrez, arquitecto de la Universidad de Los Andes, y que se titulaba como muchos de su tiempo Retrato de un Desconocido. Anecdóticamente, Roda convivió nueve meses con el «desconocido» y se encariñó más con la idea que con el cuadro. Roda, al referirse a su serie de la Risa, dice que “el origen remoto fue una película de Elio Petri en la que había una investigación sobre una muchacha desaparecida durante la guerra y sobre la cual solamente se conservaba una sola fotografía en la que reía”. Otro origen fueron las fotos de sus hijos, que tenía en el estudio y en las cuales ellos se reían. De ahí tal vez esta idea de una imagen alegre y de la alegría como representación de la juventud.

El desarrollo de estas ideas lo llevó a indagar en el sentido de la risa. La risa, como en el número 2 de la serie, se vuelve misteriosa cuando se tapan los ojos y se deja la risa, de una cierta manera estaba mostrando la muerte. De allí empezaron a aparecer las formas orgánicas, vendas, que lo llevaron a la idea del tacto, del placer y en última instancia a la persistencia de ese gesto” .

En 1973 realizó su portafolio de grabados el Delirio de las Monjas Muertas, la muerte se confunde con el deseo en el Delirio de las monjas muertas, portafolio de grabados elaborados en aguafuerte, punta seca y aguatinta con su minuciosidad reiterativa. Estas mujeres se consumen en éxtasis, sensualidad y erotismo, y así subvierten el orden, ya que aquel transe de la muerte que debería ser tortuoso, resulta una agonía placentera. Para realizar esta serie magistral en la historia del arte colombiano, Roda se adentró en el mundo de las abadesas de la orden de las Clarisas.

El público tendrá la oportunidad de contemplar la intensión imaginativa, la destreza en el dibujo y la habilidad de Roda en el grabado. Veinte obras del artista estarán expuestas hasta el 20 de enero de 2009 y se realiza en concertación con la Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte.

Fuente: Zebra Estrategias Ltda.

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