Cristian Camilo Peña es el nuevo Rey Vallenato

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El Parque de la Leyenda Vallenata Consuelo Araujo vió triunfar a este músico nacido en junio de 1985 en Pivijay Magdalena. Cristian interpretó una memorable versión de Alicia Adorada y una puya que hizo levantar de sus asientos a los asistentes al concurso.

El ambiente que se vivía en el Parque de la Leyenda Vallenata Consuelo Araujo, epicentro de la contienda, emocionaba a los asistentes que por antecedentes de la lluvia que cayó la noche anterior, estaban tardíos para llagar, pero mentalmente se habían confirmado la asistencia, independiente de lo que pasara, pues se presagiaba un gran espectáculo.

Los participantes de la categoría de acordeoneros aficionados fueron subiendo a la tarima en el orden que eran llamados por los presentadores. Rodolfo Miguel Molina, Mauricio di Santis, Javier Álvarez, Jair Meza, Guillermo Ortiz y Fernéis Arrieta, hicieron gala de sus ejecuciones y lograron emocionar al poco público que hasta ese momento había llegado a las graderías, finalizada esta categoría a las diez y 27 minutos comenzaban los profesionales que debían dejarla todo en el escenario.

El primero en subir a tarima fue Wilber Mendoza ‘el hijo de Colacho’ por el cual muchos hicieron sus apuestas al conocer sus orígenes. Vino luego Luís Eduardo Daza, un Barranquillero que con su ejecución trasportó a la gente a un carnaval a la arenosa, puro goce. El siguiente turno fue para el sanandresano y rey vallenato Julián Rojas que venía dispuesto a llevarse la corona para la isla. Jimmy Zambrano con su parafernalia de seguidores, afiches y pancartas, no registró la alza en el termómetro que se esperaba durante su presentación, aunque por su popularidad no salía de la lista de los favoritos. El quinto participante fue Fernando Rangel una nota acentuada, muy calmado para el gusto de muchos pero con exactitud al momento de digitar, un par de fallas en el sonido y vuelve a arrancar, sin darle cabida a la desestabilidad que produce interrumpir una presentación, "ese palao si toca", dijo alguien.

La sesión la cerrarían con Cristian Camilo Peña, un pivijayero que al comienzo de su presentación no prometía casi nada, ¡pero vaya sorpresa! el muchacho entonó la puya ‘los vi corriendo, de Andrés Beleño’ última canción de su presentación y dejó la gente estupefacta, ¡que solo de acordeón!. El público se puso de pié y empezó a gritar "ese es" el punto máximo de éxtasis de la noche se vivió en ese momento, hora en que la plaza estaba abarrotada totalmente de público.

Los jurados de la final, Hugo Carlos Granados, Alberto Jamaica, Pablo López, reyes vallenatos. Juan Manuel López y Julio Cesar Turbay, presagiaban la difícil tarea que estaban enfrentando, pero que con imparcialidad calificarían algo de lo cual ellos eran duchos en conocimientos.

Finalizada la ronda de profesionales cantaron las cinco canciones inéditas que concursaban en la final. Y entre canción y canción se iban conociendo los ganadores de las otras categorías. Los presentadores de televisión Ernesto Mc-auslan y Rochi Stivenson, aparecieron fugazmente en la tarima para anunciar el nombre del nuevo rey Vallenato.

"El tercer lugar en la categoría de acordeonero profesional es para Luis Eduardo Daza, el segundo lugar Luis Fernando Rangel y el nuevo rey de la leyenda vallenata es Cristian Camilo Peña". El parque estalló en gritos, aplausos y alegría, propios de una noche de un espectáculo de esa magnitud.

Vinieron las agrupaciones

Luego de los concursos, llegaron los espectáculos musicales, Gusi y Beto prendieron la fiesta con una mezcla de ritmos que a pesar de que el público no los diferenció, si se contaminó con en derroche de alegría de los artistas y empezaron a balancear sus cuerpos de manara coordinada con lo que escuchaban, las siguientes canciones de los embajadores ecológicos fueron vallenatas.

Los siguientes artistas eran Jorge Oñate y el recién coronado rey, Cristian Camilo Peña, la expectativa crecía para ver por primera vez al artista en tarima, luego que se coronara rey. La entrada fue triunfal, un giro 180 grados de la tarima y frente a más de 80 mil personas un muchacho de 22 años que lucias un aspecto juvenil era el rey vallenato.

Cuando la mente de Cristian aun no discernía la magnitud de la gran responsabilidad a que se había hecho acreedor minutos antes, una lluvia de papeles y chorros de luces se entrelazaban con los integrantes del conjunto que se encontraban listos para tocar, mezclado también en ese derroche de fantasía y alegría el cantante Jorge Oñate quien vestía pulcramente representando una figura juvenil, tal vez contagiado por su pareja musical. Y con la voz que lo caracteriza entonó. "Tengo que hacerle a la vieja Sara …"

La potencia de la voz de Oñate era tal, que tímidamente y por debajo de la nota se escuchaba un acordeón sin peso, pero constante. La mente de Cristian había empezado a volar en la imaginación, quizás fuera del parque o se estaba obligando a creer en su subconsciente, que era el representante actual de la historia de ‘Francisco el Hombre’ que escribía otro capítulo.

Muchos recuerdos llegaban a las mentes de los asistentes, mezclados de nostalgia, Oñate dio gracias a Dios por el triunfo de Cristian, invocó al inmolado gobernador López, a la Cacica … y nació esa poesía en la madrugada del lunes. Siete parejas del ballet vallenato escenificaban la canción, vestidos de piloneros, Oñate canta, toma agua, abraza a Cristian y vuelve y entona "morenita hermosa te invito al festival de mi tierra…".

Un poco distraído y con poco protagonismo en ese momento, Cristian seguía interpretando el acordeón. Una pausa y el presentador Luis Alandete anuncia "por las millonarias ventas de la reciente producción de Jorge Oñate y Cristian Camilo Peña la disquera fuentes les hace entrega de un disco de Oro", otro triunfo más que no cabía en la cabeza del rey quien aterriza su mente y volvía a la realidad. Más de cien comunicadores registraban el acontecimiento y no paraban de hacer mención de su nombre a través de sus medios. Con las siguientes tres canciones ‘el cantor de Fonseca’, ‘Alicia adorada’ y ‘nunca comprendí tu amor’, los artistas se lucieron.

Como celebró el rey

Esta noche Cristian no durmió, las felicitaciones, los abrazos y las llamadas le hicieron perder la noción del tiempo, no supo que hora era cuando abandonó el parque. Solo sabe que cuando bajo de la tarima una nube de periodistas lo esperaban en un improvisado camerino, dio declaraciones y salió a desayunar con unos amigos, familiares y sus dos inseparables compañeros Tomas Rodolfo Castilla que lo acompañó en la caja y Luis Alberto Suárez en la guacharaca y el canto. Llegó a un restaurante que seguramente a esa hora de la mañana no había cerrado sus puertas y comió carne molida, chicharrón, bollo, arepa y agua de maíz, primer, desayuno real.

"Estoy muy feliz y orgulloso del maestro Jorge (su pareja musical), me prepare mucho para la puya, porque sabía que me iba a enfrentar a acodeoneros muy buenos y cuando la toque me sentí ganador", manifestó emocionado el rey mientras se mecía en una silla en la casa de su novia que queda al norte de la ciudad.

Pese a que la residencia de Cristian Camilo esta en Barranquilla, El desea mudarse para le tierra del Cacique Upar, porque dice que es su radio de acción. Al acordeonero pivijayero las lagrimas se le atragantaron y no pudieron salir, contrario a su cantante, que lloró todo el tiempo y quien como él dice "me hablaba muy bonito".

Fuente: el país vallenato

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