Edgar Rentería standar de los Gigantes de San Francisco

Publicado en at 9:38 am
97 0

Ya se escuchan en nuestro medio cómo se lanzan las campanas al vuelo por las dos victorias de los Gigantes de San Francisco, con el estandarte colombiano Édgar Rentería, sobre los Rangers de Texas en el comienzo de la Serie Mundial de béisbol.

“Un equipo tan malo como ese no puede ganarle a Gigantes”, decía un aficionado en el norte de Barranquilla, luciendo la gorra negra con las letras SF en naranja.

Texas no es así. Es más, en el papel, cuenta con más poder ofensivo. Solo que el pitcheo de San Francisco ha lanzado de manera sólida y la artillería de los californianos se ha impuesto sobre el final, alargando la racha de 11-0 en su casa contra Rangers, desde cuando se incluyeron los partidos interligas.

Todavía no hay nada ganado en esta Serie Mundial. Apenas se está a mitad de camino, es decir, con medio anillo de campeón en el bolsillo. Falta la otra mitad y el camino, igualmente en el papel, no parece fácil.

Por supuesto, el camino es más difícil para Texas, cuya confianza debe estar por el suelo y el máximo aliento por ahora es el regreso a casa este sábado (el boricua Jonathan Sánchez abre por Gigantes y Colby Lewis lo hará por Rangers, a las 5:30 p.m.).

Apenas tres de los últimos 16 equipos que han perdido los dos primeros partidos de la Serie Mundial se han coronado. El último fue Yankees de Nueva York a expensas de los Bravos de Atlanta, en 1996.

Ahora, el desempeño de Rentería no debe sorprender. El colombiano está sacando su casta en Series Mundiales. La gente olvida, pero los números están allí. Además de conectar el imparable para ganar el título con los Marlins en 1997, el barranquillero fue el mejor jugador de San Luis en el 2004, con promedio de .333, cuando perdió la Serie Mundial frente a Boston, donde jugaba el cartagenero Orlando Cabrera.

Hoy, Rentería es el mejor a la ofensiva del club (.429) y responsable de la victoria del pasado jueves. De por vida, en el ‘Clásico de Otoño’ acumula 17 hits en 53 turnos, para un envidiable promedio de .321.

Y qué hablar de la defensiva. Impecable esa atrapada en el cuarto episodio del primer juego con la misma agilidad de hace 15 años. Y la experiencia para acomodarse luego y liquidar en primera base al pesado Bengie Molina. Todo eso es de un pelotero con casta.
Fuente. Eltiempo.com

Opiniones

opiniones y comentarios

Otros links relacionados