‘El juicio de Nüremberg’, un seriado que presentará a 3 nazis que marcaron a la humanidad

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Sin lugar a duda, la segunda guerra mundial marcó la historia de la humanidad, no solo por la crueldad de la misma sino por los cambios políticos y militares que provocó. Discovery Channel estrenará el próximo 20 de agosto a las 9pm (hora de Colombia) una serie que mostrará uno de los juicios más importantes luego de la caida de Hitler y que muestra el perfil de los hombres más despiadados de la historia.

Fue un proceso judicial que hizo historia. Un juicio realizado hace más de sesenta años, frente al tribunal de crímenes de guerra de Nuremberg, veintiún líderes nazis se enfrentaron a la pena de muerte. Sin embargo, la verdadera historia de Nuremberg se desarrollaba en paralelo alejada del ojo público, mientras varios abogados y psicólogos examinaban a fondo las mentes de algunos de los hombres más infames de la historia.

El miércoles 20 de agosto a las 9:00 p.m. Discovery Channel estrena una serie de tres episodios que analiza los casos de los tres nazis más célebres del proceso: Hermann Goering, Rudolph Hess y Albert Speer. Centrándose en la investigación de los expedientes históricos, El Juicio de Nüremberg combina entrevistas a testigos presenciales e imágenes de archivo, con dramatizaciones de gran calidad.

Analizando extensamente los archivos de Europa y de los Estados Unidos, la serie se sirve de documentos inéditos nunca antes publicados, para devolver a la vida a los criminales de guerra nazi y seguirlos desde su captura hasta su sentencia y su posterior destino: suicidio, cadena perpetua y veinte años de cárcel, respectivamente.

No se trata de biografías en el más amplio sentido de la palabra. Esta serie permite a los televidentes conocer a las figuras más importantes de los campos aliados, a los jueces, fiscales, psicólogos y funcionarios de prisiones, para entender mejor cómo consiguieron poner en marcha el proceso judicial más importante de la historia.

El Juicio de Nüremberg es una coproducción de la BBC y Discovery Channell.

Ejercieron como productores de la serie: Detlef Siebert (The Somme, Auschwitz), Paul Bradshaw (Egipto), Nigel Paterson (Caminando con Bestias) y Mike Wadding (Timewatch); Productor ejecutivo: John Farren.

Episodio 1 (Estreno: 20 de agosto a las 9:00 p.m.)

Albert Speer era un nazi muy poco común. Proveniente de una familia privilegiada, destacaba por su educación, cultura y su perfecta adaptación a la sociedad. En él no parecía encajar la imagen de criminal de guerra. Estas cualidades lo favorecieron en el proceso judicial, al igual que su inteligencia para reconocer que los aliados necesitaban que aceptara su culpabilidad, a la vez que también acusaba a los demás.

Speer comenzó su carrera nazi como el arquitecto preferido de Hitler. En 1930 fue el encargado de diseñar las instalaciones del partido nazi de Nuremberg y la nueva cancillería de Hitler en Berlín. Sin embargo, fueron sus habilidades directivas las que llamaron la atención de los aliados. Después de que Hitler lo nombró ministro de armamento en 1942, Speer se las ingenió para incrementar la producción a pesar de la escasez de recursos y de una feroz campaña de bombardeos por parte de los aliados.

El oscuro secreto que ocultaba el milagro económico de Speer no era otro que la utilización de cinco millones de trabajadores forzosos provenientes de todos los países de la Europa ocupada. El refinado y respetable Albert Speer era un criminal de guerra.

En el juicio de Nuremberg, la defensa de Speer fue planteada de manera muy diferente a la de los otros procesados. No en vano, él fue el único que sin reservas aceptó la responsabilidad de los crímenes nazis, una decisión que muchos calificaron de temeraria. “Eso es una locura”, le advirtió Hans Flachsner (su abogado), “probablemente te costará la vida”. Pero Speer fue inflexible: “Así sea… Nunca más debe existir el culto a Hitler y lo que pueda hacer para evitarlo lo haré”.

Lo que parecían auténticos remordimientos también podrían relacionarse con una inteligente estrategia de defensa. Para que el proceso fuera considerado un éxito, los aliados necesitaban que uno de los acusados renunciara al nazismo públicamente. Sobre todo cuando durante todo el proceso, el impenitente Hermann Goering parecía conseguir superar las acusaciones de los fiscales.

Este episodio sigue el enfrentamiento entre Speer y Goering, aportando datos fascinantes del ambiguo carácter de un personaje a quien muchos aliados calificaron de “buen nazi”, un hombre con el que podían identificarse.

Speer recibió una sentencia relativamente indulgente comparada con todas las demás. Después de pasar 20 años en la prisión de Spandau, obtuvo la libertad en 1960. Escribió un bestseller y fue reseñado en la revista Playboy, mientras otros nazis acusados por los mismos crímenes recibieron la pena de muerte.

Episodio 2 (Estreno: 27 de agosto a las 9:00 p.m.)

Además de ejercer como el comandante en jefe de la Luftwaffe, Hermann Goering también fue designado el sucesor de Hitler. De gran tamaño y personalidad, Goering era el más extravagante, encantador y carismático personaje de todos los acusados de Nuremberg. Sin embargo, tras su alegre fachada se escondía uno de los más despiadados, cínicos e impenitentes nazis.

Esta es la historia de la derrota final de Goering y del importante papel que desempeñó el psicólogo judío de prisiones, Gustave Gilbert, en los procesos del juicio de Nuremberg.

Goering estaba totalmente convencido de que no sobreviviría el proceso. “Sé que me colgarán y tú sabes que me colgarán”, le dijo a Gilbert. “Estoy preparado para luchar”. Y si no puedo convencer a la corte, al menos podré convencer a los alemanes de que todo lo que hice fue por el gran Reich”.

Goering no estaba luchando por su vida sino por su lugar y el de Hitler en la historia. La sala del tribunal de Nuremberg le concedió al Reichsmarshal un escenario mundial desde el cual pretendía rehabilitar el nazismo, presentando a un tribunal que para él mismo tan sólo representaba “la justicia de los vencedores”. Así, estuvo a un paso de conseguir un gran éxito. Desde el punto de vista de los testigos, Goering ganó el duelo en contra del fiscal en jefe, Justice Robert Jackson, quien comenzó a alegar que los aliados no habían disparado a los nazis sin un proceso judicial.

Finalmente, en octubre de 1946, el Reichsmarshal fue forzado a reconocer su derrota: “Mira, no debería preocuparme más de la leyenda de Hitler”, admitió a Gilbert. “Cuando los alemanes lean todo lo que ha sido revelado en este proceso, no será necesario condenarlo. Se ha condenado por sí solo”.

Goering fue sentenciado con la pena de muerte después de haber sido declarado culpable de todos los cargos que se le imputaban. El 14 de octubre de 1946, la noche antes de ser ejecutado, se suicidó utilizando cianuro que había sido ocultado en su celda o facilitado por un guardia de prisiones con el que había simpatizado.

Episodio 3 (Estreno: 3 de septiembre a las 9:00 p.m.)

Después de Goering, Rudolf Hess era el nazi de mayor categoría en manos aliadas. Había colaborado con Hitler para escribir Mein Kampf y era considerado el ayudante del Führer. En 1941, en uno de los más extravagantes episodios de toda la guerra, Hess robó un avión militar de un único motor para volar a Escocia, con el objetivo de ofrecer la paz a los británicos sin el consentimiento de Hitler. Como resultado de ello, el líder alemán lo calificó de demente y Hess pasó el resto de la guerra en manos británicas.

Mientras se encontraba en Gran Bretaña, el comportamiento de Hess se volvió extremadamente errático. Parecía que Hitler estaba en lo cierto cuando hablaba del estado mental de su ayudante. Hacia 1945 Hess sufría de amnesia y estaba convencido de que sus captores británicos intentaban envenenarlo. Llegó a Nuremberg con serias dudas sobre su capacidad para soportar el proceso y todos sus interrogatorios alcanzaron un punto cumbre de exasperación al alegar no recordar nada sobre su pasado nazi.

Este episodio sigue de cerca el trabajo del psiquiatra americano Douglas Kelley y del psicólogo de prisiones Gustave Gilbert, mientras intentan descubrir el misterio de la amnesia de Hess y de sus desilusiones paranoicas. Lo que encontraron no sólo ofrece reveladores datos sobre la mente del ayudante de Hitler, sino también sobre la psicología del nazismo en sí mismo.

Hess presentó un auténtico dilema para los aliados: juzgar a un hombre demente podría violar los principios básicos en los que se apoyaba la creación del tribunal; y no hacerlo permitiría que unos de los más viejos tenientes de Hitler eludiera la justicia. Finalmente, Hess fue condenado a cadena perpetua, pasando el resto de sus días en la prisión de Spandau.

Fuente: Prensa Llorente & Cuenca

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