El Museo Nacional acompaña la celebración del Bicentenario con exposición temporal

El Ministerio de Cultura, a través del Museo Nacional de Colombia, conmemora el Bicentenario de la Independencia de Colombia con la exposición temporal Las historias de un grito. 200 años de ser colombianos, la cual se llevará a cabo del 3 de julio al 10 de octubre del 2010.

La exposición reflexiona sobre cómo han relatado y representado los acontecimientos y personajes de la Independencia, diferentes actores e instituciones como los museos, los archivos, las academias, las universidades y otras organizaciones sociales y políticas, durante los últimos 200 años.

La muestra conformada por 200 piezas, 130 imágenes de apoyo, 14 videos y 10 audios con fragmentos de programas de televisión, cine y radio, da cuenta de las más recientes investigaciones históricas adelantadas en el país y busca destacar acontecimientos, personajes y regiones que a lo largo de estos dos siglos no fueron reconocidos en los relatos de la Independencia.
Las historias de un grito. 200 años de ser colombianos hace parte del programa Bicentenario de las Independencias que adelanta el Ministerio de Cultura y es una realidad gracias al patrocinio de la Cámara de Comercio de Bogotá, Davivienda, Ecopetrol, la Empresa de Teléfónos de Bogotá – ETB, la Embajada de España en Colombia, Levapan, RCN Televisión, la Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte y Seguros Bolívar y el apoyo de la Asociación de Amigos del Museo Nacional, CERLALC y Lowe/SSP3.

La exposición en tres estaciones

La exposición se exhibirá en tres salas del Museo y en cada espacio busca responder a tres preguntas: ¿cómo se crearon los primeros símbolos del país?, ¿los héroes nacen o se hacen? y ¿cuál fue el papel que se le asignó al pueblo en las historias que se contaron del Bicentenario?

Portal Américas
En este espacio ubicado en el segundo piso se exhiben las primeras imágenes que se realizaron entre 1794 y 1830, con el fin de ver la manera como se representaba la libertad, el territorio y las primeras conmemoraciones de Independencia.

En esta estación se destacan las primeras monedas que adoptaron el perfil de una indígena como símbolo de libertad, la prensa donde se imprimieron los Derechos del hombre y del ciudadano en 1811 y una imagen de la Virgen de Chiquinquirá, cuya original fue tomada por los ejércitos patriotas y realistas para buscar adeptos.

Estación Héroes
En esta sala del segundo piso se abordan tres temas. En primer lugar se cuestiona a los visitantes sobre si los héroes nacen o se hacen y desde esta mirada se revisa quiénes fueron y cómo ocuparon un lugar en la historia: aquellos cuyas virtudes fueron exaltadas desde la infancia, los personajes cuya muerte fue inmortalizada mediante relatos de sufrimiento y martirio o aquellos que tuvieron antagonistas.

Adicionalmente, el Museo busca hacer evidente cómo el rostro que conocemos de los héroes, doscientos años después, es producto de imágenes que fueron y son elaboradas por la mirada particular de algunos creadores, en una época específica y con unos soportes acordes con ese tiempo: grabados, óleos, acuarelas, esculturas, radionovelas y telenovelas.

En segundo lugar se explora cómo ha sido representado el papel de la mujer en la Independencia, ya que si bien su participación fue crucial, –con la excepción de La Pola- , el género femenino no hizo parte de la gran mayoría de narraciones e imágenes y cuando apareció su presencia se limitó a acompañar a los héroes.

Por último, se reflexiona sobre cómo la celebración ha girado en torno a la memoria de los acontecimientos bélicos y por qué las batallas se convirtieron en hitos, cuyo relato dejó por fuera las nefastas consecuencias del conflicto bélico para la sociedad civil.
Por esta misma razón, el 20 de julio de 1810 se convirtió en la fecha central, situación que privilegió la historia de Bogotá, sin tener en cuenta los acontecimientos ocurridos en las juntas de otras regiones como Cali, Pamplona y Mompox, entre otros.

Se resalta, además, la celebración del Centenario de la Independencia y las transformaciones que ha sufrido la fiesta nacional.

En esta estación se destacan los retratos de Bolívar realizados por José María Espinosa, y las reliquias o recordatorios realizados a partir de cabellos de los héroes. También las imágenes televisivas de los españoles Pablo Morillo y Juan Sámano, las prendas de la serie Las Ibañez, múltiples retratos de Policarpa Salavarrieta y la corona de oro ofrecida por el pueblo de Cuzco al Libertador en 1825.

Estación Pueblo
En esta sección, ubicada en el primer piso en la Sala de Exposiciones Temporales Gas Natural se aborda la representación del pueblo y se hace evidente que ha sido de manera ambivalente, en ocasiones como protagonista de su liberación y en la mayoría de las oportunidades como una plebe enardecida que ponía en peligro la libertad y que debía ser dirigida y contenida por los héroes virtuosos para alcanzar sus objetivos.

Se hace referencia explícita a la rebelión de los comuneros y se presentan los resultados de las más recientes investigaciones sobre la participación en la Independencia de los libres, mulatos, pardos e indígenas; qué pasó con los esclavos en esa época, cómo algunas regiones no estuvieron de acuerdo con el proceso independentista, específicamente la resistencia que tuvieron los habitantes de Pasto, quienes no se adhirieron al proyecto independentista, y cuál fue la participación popular de la mujer.

En esta estación los visitantes encontrarán pinturas y grabados de historia de José María Espinosa, Andrés de Santa María, Ignacio Gómez Jaramillo, Beatriz González, Francisco Antonio Cano así como representaciones musicales de personajes como Agustín Agualongo. También se incluyen obras recientes de Nelson Fory y Johanna Calle.

Fuente: Prensa Museo Nacional

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