El sello discográfico Motown cumple 50 años

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El sonido de Motown nació en la ciudad de Detroit el 12 de enero de 1.959, bajo el nombre de Tamla Records, momento a partir del cual su difusión fue tal que abarcó a 45 sellos musicales distintos. Desde su nacimiento se especializó en la difusión de la música popular negra de los Estados Unidos. El sello se popularizo alrededor del mundo en los 60 y desde entonces continua siendo una gran influencia en las más grandes estrellas del pop y del R & B.

Con más de 180 canciones en el primer lugar de los listados, los éxitos de este sello siguen presentándose, sus canciones siguen apareciendo en comerciales de televisión, películas, programas, etc. Aparte de los éxitos musicales Motown es sinónimo de trabajo duro e individuos superando obstáculos para lograr el éxito.

Todo empezó con el sueño de un joven afro americano llamado Berry Gordy Jr., quien para poder cumplir su sueño de fundar su compañía hizo un préstamo de 800 dólares de su familia. Berry Gordy nació en 1929 en Detroit en una familia numerosa y humilde. Después de haber trabajado en casi todo, incluido boxeador, su afición por la música le llevó a abrir una tienda de discos de jazz en 1953.

Cuando año y medio después el pequeño negocio se hundió, se vio obligado a trabajar en una fábrica de Ford. El trabajo en cadena dejaba mucho tiempo para que su cerebro trabajara y Berry lo usó para componer y escribir numerosas canciones que presentaba a todo tipo de concursos y discográficas.

Finalmente algunas de sus canciones llamaron la atención de Jackie Wilson, una de las mayores estrellas del R&B, del momento, y los dueños del sello Brunswick. Fue sobre todo «Reet Petite» el tema que dio éxito y reconocimiento a la labor de Berry como compositor. Pese al éxito de la canción Jackie Wilson y Brunswick buscaron la manera para no pagarle los derechos por la canción y esta injusta y tensa situación le llevó a tomar una determinación que daría un giro a su vida. Comenzaría a producir sus propios discos.

Tras un tiempo produciendo discos de R&B, dejando que diversos sellos los distribuyeran, un joven llamado Smokey Robinson, vocalista de los Miracles (uno de los grupos con los que Berry solía trabajar), le hizo una propuesta que podría parece una locura: Si perdemos dinero porque otros sellos hacen que lo perdamos, ¿por qué no empezamos a perderlo con nuestro propio sello?. Y fue de esta manera en la que vio la luz el primer sello discográfico de Berry Gordy: Tamla (nombre inspirado en la película «Tammy»). En Tamla se «fabricarían» los primeros singles que aportaron suculentos beneficios a Berry Gordy. Discos como el archiconocido «Money», de Barrett Strong, que acabaron barriendo en las listas de R&B y dieron la posibilidad de que el pequeño sello de Detroit creciera al mismo tiempo que cambiaba su nombre por el de Motown (motor-town, término por el que se conoce a la ciudad de Detroit).

Gracias a la determinación y el apoyo de la familia de artistas de MOTOWN, que Gordy pudo forjar un nuevo futuro para las minorías y crear el ahora famoso, “Sonido Motown”.

Son muchos los artistas que han pasado por este sello musical y que hoy en día se ratifican como grandes estrellas de la música, este es el caso de Stevie Wonder, Marvin Gaye, Diana Ross & The Supremes, The Temptations, The Four Tops y The Jackson 5, entre otros. Posteriormente en los años 70’s y 80’s se destacarían artistas de la talla de Lionel Richie, The Commodores, Rick James y Debarge, entre muchos otros.

Parte del éxito de este sello ha sido el método de trabajo de Motown, el cual está basado en el de las fábricas de montaje de automóviles de Detroit, que Berry conocía de primera mano. Como si se tratara de una auténtica fábrica en cadena de éxitos contaba con una composición musical estandarizada, un grupo de estudio (los maravillosos y frecuente e injustamente olvidados Funk Brothers), unos productores de la casa que daban el toque y sonido tan característico a las grabaciones, un proceso de control de calidad llevado a cabo en la mayoría de los casos por el mismo Berry Gordy, y, finalmente, una promoción adecuada para el siguiente éxito fabricado. Todo ello bañado con una atmósfera familiar y paternalista (que mantenía contentos en mayor o menor medida a los trabajadores) daba como resultado lo que acabó conociéndose como «sonido Motown» , al que en más de una ocasión se hace referencia como un estilo identificable dentro del soul. La manera de trabajar de Motown era tan reminiscente del trabajo en cadena que en muchas ocasiones diferentes artistas de la casa grababan la misma canción, que acababa viendo la luz en dos o tres singles de diferentes grupos o solistas.

Uno de los mayores aciertos de Berry Gordy a la hora de lograr que la música de Motown alcanzara un éxito tan abrumador, fue el despojar al R&B de gran parte de sus raíces y de su aspereza original. Limando hábilmente diferentes aspectos característicos de la música afro americana y sobre todo reeducando musical y socialmente a los jóvenes cantantes que sacaba de la calle, Gordy consiguió que Motown llegara a todo tipo de audiencias y que sus discos fueran incluso éxitos en las listas de pop además de en las de R&B.

El mítico eslogan de la Motown: «The Sound of Young America» (El sonido de la América joven), es un claro ejemplo del ansia del sello por llegar a todos los hogares americanos. El sonido en Motown, es el de la ciudad industrializada y del pueblo que solamente canta para divertirse y divertir o enamorar a los demás.

Por todo esto es imposible expresar con palabras la revolución musical y cultural que llegó a suponer el hecho de que un afroamericano que había fundado un sello independiente con 800 miserables dólares acabara en pocos años comprando multitud de empresas de todo tipo, contando con más de 45 sellos subsidiarios y facturando cientos de millones de dólares. El éxito de Motown no solo ayudó a hacer rico a un hombre con pocos escrúpulos que supo llevar a cabo su sueño; también dio un soplo de aire a millones de afroamericanos. Cuando los americanos vieron que un sello negro podía llegarles al corazón y llenarles de emociones al encender sus radios, se abrió un poquito más esa puerta a la integración que nunca debió haber estado cerrada.

Una vez Chuck Berry dijo a Carl Perkins que los artistas afroamericanos estaban haciendo más por la lucha por la igualdad que los políticos y probablemente no le faltaba razón. Motown marcó la pauta a seguir a los sellos más importantes, sin importar el tipo de música que se quisiera hacer. Todo el mundo quería copiar algo de la fábrica de éxitos de Detroit y todavía hoy día son innumerables los músicos y estudios de grabación que se ven influenciados por su sonido.

Motown enseñó a muchos que la música no entiende de colores, algo que unos pocos ya sabían. Sencillamente mostró el camino para hacer las cosas mejor y no complicar este mundo con separaciones y barreras absurdas. Berry Gordy resumió a las mil maravillas la fórmula del éxito de Motown en un sensacional acrónimo que repetía constantemente: «KISS: Keep it Simple, Stupid» (Hazlo fácil, estúpido).

Colombia celebra este aniversario del sello Motown lanzando un álbum con los 50 discos más importantes en la historia del sello en una edición de 3 discos, que estará disponible para los seguidores de esta música a partir del 9 de marzo

Fuente: El Universal