Elección de Catalina Robayo, una ‘revancha’ a sus deseos de ser reina

No era la primera participación de Catalina Robayo como representante de su departamento en el Concurso Nacional de la Belleza. El pueblo cartagenero ya conocía su carisma desde hace un año, cuando reemplazaba a Diana Salgado dado que Combelleza del Valle, consideró que esta última había subido de peso tras su elección. Sin embargo, una demanda reiteró a Salgado como reina y Robayo, aunque ya se encontraba en la Heroíca, tuvo que hacerse a un lado.

Los mejores momentos de la nueva soberana en el reinado

Ese desazón y malestar debía ser retribuida de alguna manera. Por eso, la región consideró que era oportuno elegir a Catalina Robayo como su representante para 2010-2011.

Aunque en algún momento se consideró que ella tenía una ‘ventaja’ sobre las demás candidatas por tener experiencia en el certamen, Catalina llegó a Cartagena con las ganas de demostrar por qué era la persona indicada para ser reina.

Cuando Terra le preguntó a su llegada a la ciudad si iba a convertirse en ¿Señorita Colombia, Catalina no escatimó en decir que “esta vez venía a ganar”. Algo que pudo ser una respuesta tradicional de reina pero que se convirtió en presagio de lo que sucedería la noche de coronación.

Su actitud en los eventos siempre se destacó. A pesar de que no era la principal favorita, pues se creía que Huila obtendría la primera corona para su departamento, sí se perfilaba para estar entre las 10 semifinalistas.

Valle siempre resaltó el hecho de mostrarse tal como es, cosa que la hizo ganar afecto entre los cartageneros, que la acogieron en una segunda oportunidad en su tierra.

Pasos pequeños pero que fueron convirtiéndose en grandes momentos, marcaron su participación en el reinado.

En los últimos días, Valle se destacó por contagiar a los asistentes a los desfiles con una energía característica, su sonrisa, encanto y manera de desenvolverse en la pasarela fueron convirtiéndose en sus puntos a favor para conseguir entrar en el grupo de las favoritas.

En el evento de las Balleneras, el primero en el que las reinas mostraban su cuerpo ante los cartageneros, Valle fue una de las mujeres más destacadas del grupo de las 24.

Su abdomen tonificado, y sus piernas largas y bien cuidadas dieron muestra de que estaba para grandes cosas.

Pero, el día en el que demostraría todo su talento, sería un momento decisivo. Aquel en el que demostraría si valió la pena hacer un segundo esfuerzo por convertirse en la mujer más bella de Colombia.

Si bien, Catalina no había logrado llevarse ninguno de los premios previos a la corona, en la velada de elección y coronación consiguió todos los títulos posibles, incluso los que no se tenían revistos.

Primero, su elegancia y porte la hicieron merecedora al premio ‘Elegancia Primatela’ durante el desarrollo del evento de coronación. Aunque algunas candidatas ganadoras de otras menciones dijeron que obtener una conmemoración anterior a la de la corona no era un buen presagio, Catalina rompió con todos los esquemas.

Obtener los mejores puntajes en los desfiles en traje de baño y fantasía siguieron perfilando a la vallecaucana como la nueva reina de Colombia. La ronda de preguntas en donde la candidata respondió un cuestionamiento de la periodista María Isabel Rueda, fue la puntada con la que Robayo terminó de descrestar al jurado.

Su respuesta, frescura al hablar, seguridad y belleza, fueron los aspectos que el jurado consideró esenciales para catalogarla como opción a Señorita Colombia. Un sueño que trabajó desde el año pasado y que ahora, se convertía en realidad al ver cómo sus demás contrincantes, Bogotá. Bolívar, Huila y Magdalena, quedaban por debajo suyo.

Catalina celebra ahora el esfuerzo que después de un año trajo sus frutos y que la acredita como la nueva representante de la belleza colombiana ante el mundo.
Fuente: Terra.com

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