‘Eres el ángel que cuida mi sueño’ el nuevo cortometraje colombiano

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La relación establecida entre padre e hijo, afecta de manera definitiva la socialización del hijo y la aceptación o rechazo por parte de este, de valores sociales que representan la autoridad en la sociedad. El rol que es desempeñado por el hijo ante su padre autoritario y controlador se proyectará en la relación que establezca con sus semejantes. La imagen paterna es fundamental en el desarrollo de las conductas y en la construcción de la afectividad del hijo.

Un padre autoritario, posiblemente tiene un profundo miedo a la tarea cambiante que somos los hijos para ellos, que no les permite en todo momento manejar la situación. Imponer al hijo o hija, decisiones sobre lo que es y lo que no es para sus vidas, sólo reproduce la existencia del sistema de opresión al que ellos estuvieron sometidos. Frente a ésta situación, el padre autoritario busca ser una autoridad inamovible, en la que la duda o reevaluación frente a sus actos no es posible, representando así un retroceso y un estancamiento. Existe la posibilidad de reevaluar las acciones de nuestros padres, con respeto y amor, en el que cada uno de nosotros pueda decidir por sí mismo como retroalimentarlos para que estos también escuchen con respeto y amor lo que nosotros podemos comunicarles. En este caso busqué materializar esta retroalimentación a través de la creación de una animación.

Existe la posibilidad de intentar irse a los orígenes subyacentes de los fundamentos de los valores y de las acciones del padre autoritario, intentando entenderlos, seguramente podría permitirnos comprender mejor sus motivos. Así mismo podría ayudarnos a no seguir recreando luego como padres, la repetición del mismo sistema de opresión. No nos encerremos nosotros mismos, seres cambiantes, en una cárcel fija e inquebrantable, en un encierro que plantea un único sistema de valoración y de acción, como el que tiene un padre autoritario. Existe la opción de que no neguemos la posibilidad del otro, la posibilidad que crea y vive el hijo o la hija, su diferencia o más precisamente su semejanza con los padres, pues podrían ser una fuente de conocimiento sobre ellos mismos.

Posiblemente en los padres autoritarios, existe un miedo profundo a lo variable, en sí a lo que somos sus hijos mientras nos construimos, a lo que son otros en nosotros, mientras éstos se construyen. Posiblemente los mismos padres autoritarios son “autoritarios” con ellos mismos, revelando un miedo profundo a enfrentarse consigo mismos a través de la relación que establecen con sus hijos. Una de las formas más fáciles de excluir en el otro lo que no puedo aceptar de mi mismo, es implantar un “No” como respuesta o considerarlo “malo”. De cierta manera, es volver inhumano aquello que aíslo. Posiblemente es una forma de auto justificación.

Probablemente todos tenemos miedo de enfrentarnos a nosotros mismos, con nuestras creencias, debilidades y faltas. Sería importante que nos preguntáramos sobre el valor de los valores que nos han y nos hemos impuesto en un sistema cerrado e inquebrantable. Así no seremos nuestra propia crítica cuando establezcamos una relación con nuestros hijos.

Ficha Técnica

Guión: Maria Victoria Bernal Giraldo
Animación: Maria Victoria Bernal Giraldo
Diseño de audio y sonorización: Carlos Roldán Gil
Batería: Álvaro Barbosa
Canción “El retorno”: Carlos Polo (Texto), Carlos Roldán Gil (Música).
Agradecimientos especiales: Carlos Santa
Colectivo: VCR PRODUCCIONES
Duración de la animación: 13 minutos, 15 segundos aprox.
Año: 2007

Se presentara los días 30,31 de Enero en el Museo de Arte de Bogotá (Calle 24 No. 6-00), como antesala  a las funciones de 5:00 y 7:15 p.m.

Si viene en carro

Puede estacionarlo en el parqueadero de la Carrera 7 No. 27-40 (El del Mercado de las pulgas) dice que viene para el Museo. Al salir pida que le sellen el recibo los vigilantes. Sólo se pagan $1.000 por todo el tiempo que esté en el Museo. Puede estacionar hasta las 10:00 p.m. y si viene de noche recomendamos que haga su ingreso a la sala de cine por el andén de la calle 26.

Fuente: Prensa Mambo