Espectáculos circenses llegarán a Bogotá en el marco del XI FITB

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Tres grandes circos, tres nuevos circos y una familia de payasos, de África, Australia, Canadá, Finlandia, Francia, Suiza y Colombia en la muestra de artes circenses más grande que se haya presentado en  nuestro país.

Una alucinante muestra de destrezas, coloridos, acrobacia, música, danza, luces y clown se tomará los escenarios de la capital en el XI Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá. Son siete espectáculos, llegados de cuatro continentes, que recogen todas las tendencias de las artes circenses en la actualidad. Mágicos descensos de ángeles, malabares de hombres mono, estrellas fugaces contorsionándose en el firmamento, objetos que cobran vida, peligrosos números aéreos, trapecistas que saltan entre la niebla y toda una familia de payasos suizos que maravillarán por su histrionismo, demostrarán que entre el cielo y la tierra, todo es posible… mientras exista el circo. La muestra circense más grande que se haya presentado en Colombia.

Desde la terraza de la Torre Colpatria y por una cuerda de 2 cms de grosor, 14 ángeles descenderán a la Plaza de Toros La Santamaría para darle vida a la obra francesa “Caídos de cielo” del Circo da Madrugada. Con una enorme estructura de acero, este espectáculo de circo aéreo recrea una leyenda brasileña sobre el permiso que, cada 500 años, reciben los ángeles para descender a la tierra y disfrutar los placeres terrenales. Aquí, los ángeles-artistas dejan en su trayectoria un manto de plumas y luces, mientras van al “angelódromo”, en busca de un encuentro sublime con Cupido. Aquí se encontrarán con el arcángel San Gabriel emparejado con la Reina de la Noche, y acompañado de payasos, músicos, contorsionistas, bailarines de hip-hop, trapecistas, equilibristas y malabaristas.

Mientras tanto, en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán una niebla bajará de la bóveda celeste para convertirse en la musa de un fascinante mundo onírico. “Nebbia” del Cirque Éloize, de Canadá, y el Teatro Sunil, de Suiza, combinará teatro, ritmo, canto, habilidad acrobática y circo contemporáneo. Con música de violines, acordeones y marimbas, once artistas nos llevarán por este viaje surreal donde aparecerán muñecas trapecistas, bailarines que vuelan entre telas, divertidos contorsionistas, una marioneta que juega al hula-hula, varios acróbatas, equilibristas y muchas otras sorpresas.

Acrobacia, danza, percusión, contorsionismo y trapecio estarán presente en la obra “El mono de Saudieu” de Circus Baobab de Francia. Este montaje festivo que transcurre en un inmenso árbol, hogar de los monos, está inspirado en una leyenda de la etnia bambara, según la cual un grupo de hombres, convertidos en monos, atentan contra la paz de la selva  al tocar el tambor y arrasar las cosechas. Un espectáculo de circo étnico que sorprende con precisos movimientos y un respetuoso uso de la cultura guineana. .

Desde Australia llegará la magia de Circa con la obra “Bajo la luz de las estrellas que ya no son…”. Con una muestra de danza, acrobacia, efectos visuales y música, la compañía crea un universo que lleva las técnicas del nuevo circo más allá del simple espectáculo. La obra hace referencia a estos astros luminosos, interpretados por artistas, que por su lejanía, desaparecen y sólo dejan como registro su luz. La gran capacidad física de los acróbatas hace brillar la potencialidad humana y, en otros momentos, sus movimientos son deliberadamente frágiles. La banda sonora incluye música del tipo de  Velvet Underground,  Leonard Cohen y algunas composiciones originales.

También dentro del género de nuevo circo llega desde Finlandia “Confusión”, una bella y original pieza que se sitúa entre el performance y las artes visuales, creada por los innovadores artistas circenses Ville Walo (malabarista) y Kalle Hakkarainen (mago). Este refinado circo para adultos, que se apoya en las nuevas tecnologías, logra asombrar y divertir a partir de elementos sencillos como un teléfono, una pelota o un libro, que se convierten súbitamente en objetos mágicos o de malabar, y con superficies móviles donde se proyectan secuencias de video alternadas con imágenes de una vieja película muda. Un espectáculo cómico que nadie podrá olvidar.

La cuota colombiana en el género la tiene La Gata Cirko, con la obra “Déjà Vu”. Un espectáculo de nuevo circo que fusiona lo real y lo fantástico con una muestra de clown, acrobacia, malabares, técnicas aéreas, teatro y danza. La pieza se desarrolla en la bodega de un teatro, donde dos utileros intentan ordenar los objetos que se han ido guardando durante años y, de repente, cobran vida algunos seres de viejas obras que recrean escenas ya olvidadas. En ese ambiente de incertidumbre que se crea, los trabajadores, que en realidad son clowns, comparten el gusto por el recuerdo y la duda de si lo que acaba de suceder fue real o no.

Y para finalizar, “La familia Dimitri”, un montaje sencillo pero fantástico en el que cinco payasos combinan diferentes disciplinas de circo y clown. La obra ha sorprendido al mundo con sus números de acrobacia y música en vivo en el desarrollo de su show. El legendario payaso Dimitri, en compañía de sus hijas Masha y Nina, de su hijo David y de su yerno Kai Leklerc, cautivan al público con un repertorio creado para disfrutar en familia. Aquí, David baila en la cuerda floja, Masha hace equilibrio sobre ella, y Kai camina por el techo. Papá Dimitri los dirige a todos de manera magistral  teniendo marcadas intervenciones cómicas que divierten de principio a fin. Este circo/show no usa las palabras sino el alma y los sentidos para transmitir su mensaje de alegría.
Fuente: Prensa FITB