Exposición somos Mártires del 15 de junio al 15 de julio

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El Museo de Bogotá presenta en su sala de exposiciones del Archivo de Bogotá la exposición Somos Mártires, ganadora del Premio La Ciudad Imaginada de la Secretaría de Cultura.SOMOS MÁRTIRES ¿Miedo a que?

Exposición ganadora de la convocatoria Ciudad y Patrimonio 2006, Premio La Ciudad Imaginada de la Secretaría de Cultura..

Los Mártires es una localidad de Bogotá, estigmatizada y percibida por muchos como hospicio de territorios del miedo, pero ¿qué hay de cierto en esto? ¿Por qué miedo? ¿Vale la pena echar a perder todo lo que esta localidad ofrece debido estos temores? Estas preguntas dieron inicio al grupo de trabajo Memoria por los Mártires,formado por jóvenes  habitantes de Mártires y otros interesados.

que con la necesidad de hablar sobre sus espacios y echando mano de algunos métodos de investigación buscan reconocer estos escenarios para empoderarse, empoderar a sus los habitantes de la localidad y a los ciudadanos a través de la memoria haciendo visible la importancia de estos lugares, formas de vidas y escenarios de la ciudad.

El Proyecto contempló el registro de procesos que se están viviendo en la localidad, que son parte importante de nuestro patrimonio cultural. Procesos que se desarrollan en diversos espacios como:  las plazas de mercado, entre ellas la Samper Mendoza, la Plaza España, los monumentos nacionales olvidados, hitos de la historia colombiana como la Iglesia del Voto Nacional y la Estación de la Sabana.

Con esta exposición se abre un capítulo de Mártires hacia la ciudad, recordando los acontecimientos históricos que han pasado por esta zona y se han convertido en hitos de ciudad. Además, se entrega a Bogotá historias individuales y sentimientos de habitantes de la zona de Los Mártires, ratificando la importancia de la dimensión social para la construcción del espacio y la importancia de la memoria colectiva para el cambio.

Grupo de trabajo Proyecto "Memoria por los Martires"

  • Lorena Luengas
  • Ingrid Morris
  • Andrés Sarabia
  • Nicolay Duque
  • Ana Maria Ángel
  • Edwin Rojas   
  • Jhon Bernal
  • Estefania Luengas
  • Carlos Andrés Urrutia
  • Eliana Días
  • Jhonatan Ramirez
  1. BARRIO EDUARDO SANTOS
    Jhonatan Ramirez

    Confundido entre el bullicio de una ciudad que no para de expandirse, se encuentra un barrio que semejante a la mayoría de barrios de la localidad de Los Mártires, guarda partes importantes de la historia de la ciudad y del país. Se trata del Eduardo Santos, uno de esos viejos barrios víctima del abandono, consecuencia de pasados errores.

    Hoy se puede decir que este barrio recuerda tiempos mejores, sueña un presente donde no se le juzgue por su pasado, espera que se valore el esfuerzo de su comunidad quienes a fuerza de paciencia, han ido curando heridas.

  2. COMEDORES
    Ingrid Morris

    El comedor hoy para muchas personas es como una gran mesa que no une una familia sino varias, una cita todos los días a la misma hora, en el mismo lugar que se convierte en un acontecimiento para las subjetividades que a través del alimento se han unido a lo local, lo barrial, la comunidad, entre otras iniciativas. Las nuevas formas de interacción comunitaria, de alguna manera trascienden en las vidas de las personas beneficiadas. No se habla aquí precisamente del servicio; se ahonda sobre todo en lo que genera el encuentro de personas diversas para un fin, antes más íntimo, familiar y cerrado. Las familias asisten hoy a los comedores: desde abuelas hasta madres y nietos, familias enteras desplazadas, niños que mientras sus padres cumplen largos horarios de trabajo, tienen su almuerzo seguro en el comedor. Vendedores ambulantes, jóvenes travestis solitarios, prostitutas, ex habitantes de calle; todos estos personajes que hacen parte de la ciudad, adquieren más vida en una mesa, en torno a un plato y frente a la necesidad natural de alimentación.

    ¿Qué sucede cuando se cruzan jóvenes indígenas desplazados con jóvenes que esperan solos a su mamá todo el día? ¿Cómo es el intercambio entre los ancianos que han vivido siempre en el barrio y los ex habitantes de calle? Se crean redes sociales, intercambios culturales, se fortalecen identidades, se crea comunidad, haciendo imprescindible la memoria y los mecanismos que la fortalezcan.

    Así, el seguimiento etnográfico a través de este trabajo  ha logrado recolectar algunas historias individuales para emprender una didáctica cartografía social que permita reconciliar sentimientos en torno a la localidad y las condiciones de vida; que permita reconocer espacios con cargas emocionales: espacios de miedo, de dolor, amor, debilidades y fortalezas de la zona; que propicie una reflexión individual y un lenguaje para ser leídos ante los demás.

  3. PLAZAS
    Jhon Bernal, Estefania Luengas

    –Los socializo –dice Doña Lilia extendiendo una mano callosa y sucia, dejando ver años de lucha y persistencia. Fue así como empezamos a conocer el hermoso mundo encerrado en la Plaza Samper Mendoza. Para extrañeza nuestra, y seguramente de muchos bogotanos, funciona lunes y jueves desde las ocho de la noche hasta las diez de la mañana del día siguiente. A la hora de pedir razones descubrimos los mecanismos e importancia de la plaza a nivel nacional. Se trata del centro de acopio de hierbas más grande del país, contando con gran variedad de plantas llegadas desde el Valle del Cauca, pasando por el Tolima, La Mesa (Cundinamarca), entre muchas otras partes que comparten su riqueza natural con Bogotá.

    Cuando en la madrugada desempacan las plantas provenientes de tierra caliente, el vapor envuelve las manos de Victor, uno de los vendedores de la plaza al igual, que Juan, Alirio, Doña Olga, Doña Sandra y Doña Lilia. Esta última es dueña de un puesto de comidas y bebidas calientes; siempre nos recibe con una arepa y un mixto en la mayoría de casos. Todos, desde el principio del proceso, nos recibieron y acogieron en el cotidiano de su oficio.

    Con el tiempo nos acercamos lo suficiente para conocer muchas de las historias tejidas en las fibras de este espacio diverso y abundante, que recogen la tradición oral de muchas generaciones, formadas por estilos de vida particulares, donde el conocimiento del poder de lo intangible mueve y radica en su propia identidad.

    Nos sorprendió ver cómo estas personas son responsables de sembrar, cultivar, empacar y traer a la ciudad las plantas, para venderlas por valores que no representan el trabajo invertido; más allá de su valor comercial reside un valor simbólico y entrañable desconocido por los compradores. Queda la inquietud de lograr que los habitantes de Bogotá la conozcan y se sirvan de lo que ofrece, para que no siga en un camino rápido hacia el olvido y la tristeza de nunca haberla conocido. 

  4. MEMORIA ALIMENTICIA INTERGENERACIONAL
    Andrés Sarabia

    Habitar una localidad implica crear vínculos íntimos entre personas, objetos, espacios y tiempos; es crear una cotidianidad que trasciende la conciencia misma de las personas. Son los comportamientos más interiorizados quienes dan cuenta del proceder de alguien; uno de estos, los hábitos alimenticios. Traerlos a presente, es decir, lograr que los habitantes reconozcan en ellos parte de su pasado es el objetivo del presente proyecto.

    El proyecto se interesó por identificar algunos hábitos alimenticios en niños pequeños en la localidad de Los Mártires y caracterizar el entorno en el que tenían lugar. Para lograrlo, se trabajó con madres en diferentes contextos sociales, recogiendo información a través de entrevistas breves, individuales y grupales, en espacios que permiten compartir experiencias positivas y negativas entre diferentes miebros. A partir de los testimonios se concretaron algunos espacios que delimitaron el perímetro del proyecto.

    Todas son madres preocupadas por transmitirles buenos hábitos a sus hijos, empeñadas en alimentarlos de la mejor manera que ellas conocen. ¿Cómo lo hacen? ¿Apelando a qué recuerdos? ¿Acudiendo a quiénes y en qué lugares? Este trabajo intenta construir posibles respuestas a estos interrogantes a partir de los relatos recolectados. Se invita así a que el espectador reconozca algunas formas de la memoria en la cotidianidad, esa perpetua actualización del recuerdo en los ires y venires por una ciudad muchas veces enajenante.

  5. LA FAVORITA
    Carlos Andrés urrutia, Lorena Luengas, Eliana Días

    Centro de Bogotá: polución y desconfianza. Caracas con calle 19: prostitución, Transmilenio, drogas, carros, habitantes de la calle, inseguridad; una zona sin reseñar en las páginas web que los extranjeros visitan antes de arribar a Bogotá.

    Sin embargo, es una realidad de la ciudad, tan inmersa en el paisaje del centro que ni autoridades ni ciudadanos la recuerdan. Cabe anotar que toda la ciudad es peligrosa, pero ciertos lugares tienen mayores índices de delincuencia que otros. Claro que esto no asegura nada pues “lo que es pa'uno, es pa' uno y si le tocó, le tocó”.

    Es un panorama desolador, producto de la  primera vista e ignorancia sobre este espacio, sus movimientos, y su gente. Una vez en la esquina de la Caracas con 19 aparece un barrio, "La Favorita", con todo lo que eso implica. Niños, tiendas, adultos mayores, mascotas, problemas de convivencia, vecinos, historias, familia, un mundo con movimientos propios.

    Que al recorrer sus calles y conocer su habitantes nos encontramos con una realidad diferente La Favorita, un barrio de Hoteles al que le han ido quitándo sus clientes pero sus espacios persisten,  con una comunidad empoderada de su situación, dispuesta a trabajar por los sitios que, como ellos mismos dicen , les abrieron las puertas cuando llegaron a Bogotá y les dieron la posibilidad de una nueva casa, una nueva vida y la economía para sostener a su familia.

  6. BARRIO SANTA FE
    Nicolay Duque, Ana Maria Ángel, Edwin Rojas

    El barrio Santa Fé, ubicado en la localidad de Mártires, es poco valorado por muchos y estigmatizado por otros, incluyendo a algunos de sus habitantes.  No obstante, a raíz de la investigación nos hemos dado cuenta que éste es un barrio como ningún otro.

    Invitamos a los lectores a interesarse por los recuerdos envolatados y a punto de desaparecer por completo, no sólo de un barrio si no de todo un pueblo. Se trata aquí de no permitir, por negligencia o por temores más artificiales que reales, que el Santa Fé y Mártires sigan siendo la morada agonizante de la historia de una ciudad, como lo es ahora; un fantasma, cuerpo desvanecido de un recuerdo colectivo, que con el tiempo se convertirá en olvido social.

Fuente: SCRD

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