Falleció el pintor y escultor Omar Rayo

El pintor y escultor deja un legado cultural al que le dedicó toda su vida en el municipio de Roldanillo, en el norte del Valle del Cauca.

“No puedo más. Estoy al término de mis fuerzas”. Es la frase que en los últimos meses repetía el pintor Omar Rayo, para referirse a sus desvelos por el museo Omar Rayo, en Roldanillo, al que dedicaba todo su empeño.

La fortaleza que irradiaba con sus casi dos metros de estatura, pobladas cejas y bigote y mirada intensa, se fue minando en los últimos meses, agobiado por quebrantos de salud y las angustias por la supervivencia del museo Rayo, al que llamaba su ‘hijo bobo’.

Esas palabras resultaron premonitorias y ayer el reconocido pintor y escultor falleció a los 82 años. En la madrugada sufrió un infarto cuando se encontraba en su casa en Roldanillo, en el norte del Valle. De inmediato, se inició su traslado hacia la clínica Valle del Lili, en el sur de Cali, pero murió en el trayecto.

El artista vallecaucano deja un legado cultural al que le dedicó toda su vida en el municipio de Roldanillo, en el norte del Valle del Cauca: el Museo Rayo. Era su vida y su quebranto. Ahí permanecen centenares de sus obras.

En 1981 fundó el Museo Rayo de Dibujo y Grabado Latinoamericano en Roldanillo. La edificación, diseñada por el arquitecto mexicano Leopoldo Gout, era la vida del artista.

Su energía le daba para pintar, estar al tanto del museo y de las 30 obras del museo vial, en la entrada al municipio, 20 de ellas de artistas internacionales y 10 de niños, ganadores del concurso infantil, que también promovía el maestro, en su afán de estimular las inquietudes artísticas en los menores.

La muerte fue un golpe al mundo del arte, que reconocía la tarea del pintor, grabador y escultor, nacido en Roldanillo, un poblado del norte del Valle, del que decía lo inspiraba por la claridad de su luz, y al que puso en los itinerarios artísticos con el museo.

Sus primeros trazos

Le gustaba contar que la primera obra que plasmó fue en la pared de su casa. Fue la sombra del perro de la casa, que se proyectaba en el cuerto, y uso un carbón. Lo obligaron limpiarla, pero ese primer contacto lo marcó con el blanco y el negro que luego dominarían sus obras.

Luego fue en el bachillerato, ayudando a sus profesores con mapas y carteleras. También contaba que su inicio con el mundo del arte fue a través de un curso por correo, en épocas en que no existían computadores ni Internet.

Desde 1948 Rayo empezó sus exposiciones y ganó el Salón Nacional de Artistas de Colombia. Vivió una larga temporada en México y a finales de los años cincuenta obtiene la Beca Guggenheim, que lo lleva a Nueva York. Desde entonces alternaba su tiempo entre la ciudad de los rascacielos y su natal Roldanillo.

Su obra se enfocó en la figura geométrica, con cuadrados,  rectángulos y líneas en zig zag, en las que predomina el blanco, el negro y el rojo. España, Brasil, Perú, Puerto Rico, Chile, Italia, Venzuela, Cuba, Hungría vieron sus obras.

La permanencia del Museo ha sido toda una lucha impulsada por Rayo con su hija Sara y su esposa, la poetisa Agueda Pizarro. Ayer sus allegados esperaban la entrega de los restos mortales para su velación en el Museo. Su sepelio sería el miércoles.

Los avatares por el Museo

El 4 de mayo, una subasta en el Centro de Eventos del Pacífico, en Cali, no dio los resultados esperados. De 30 obras de  una colección denominada Geometrismo Constructivo se vendieron 3 por unos  50 millones, de los cuales un 15 por ciento correspondían al Centro.

Estos días esta pendiente otra subasta, con apoyo de diversos artistas y obras de Hernando Tejada, Lucy Tejada, Ever Astudillo, entre otros, y la organización de la Cámara de Comercio de Cali.
La Alcaldía de Cali y la Gobernación lamentaron la muerte del artista y preparaban decretos de duelo.

Desde Nariño, el presidente ‘Alvaro Uribe expresó su pesar por el fallecimiento y pidió un minuto de silencio en memoria del artista.

La ministra de Cultura, Paula Marcela Moreno, en un comunicado, expresó que “el maestro Rayo introdujo el lenguaje del pensamiento artístico geométrico relacionado con el primitivismo abstracto. Su trabajo abrió nuevas fronteras al arte colombiano y lo llevó a relacionarse con grandes figuras”.

“Es un gran vacío, una consternación, hay pesar, dolor profundo, luto y un gran vacío que deja el maestro Rayo, que puso a Roldanillo en el mapa del mundo”, expresó el alcalde de Roldanillo, Jhon Willian Alba León.

El artista peruano Alfonso Candiotti ‘Puka’, residente en Cali, expresó que “Colombia está perdiendo uno de sus grandes, era una eminencia. Deja un legado muy grande representado en sus obras y el Museo que lleva su nombre”.

La tarea de Rayo es un ejemplo por la cultura, sostiene el presidente de la Cámara de Comercio de Cali, Julián Domínguez.

La coleccionista de arte Fabiola González dijo que el maestro puso en el mapa del arte a Roldanillo y era un gestor de la cultura colombiana.

Entre tanto, la Alcaldía de Cali y la Gobernación lamentaron la muerte del pintor y escultor que con su arte le dio reconocimiento a la región.

Su esposa dijo que ninguno de los programas establecidos para los próximos días y meses se paralizarán.

Entre esas tareas está un taller de pintura, en julio será el Festival de Poesía y la exposición de Lucy Tejada, una de las grandes amigas del maestro .

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