Gilles Lipovetsky estará durante el coloquio universitario en la Feria del Libro

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En el marco de las actividades de la XXIII Feria Internacional del Libro de Bogotá se llevará a cabo el Coloquio Universitario: Lipovetsky y los tiempos de lo efímero, del 16 al 17 de agosto en el Auditorio José Asunción Silva, con invitados expertos como Víctor Quinche, Fabián Sanabria, Mario Montoya, Alexis Rodríguez, Fabrizio Pineda, y por supuesto Gilles Lipovetsky que dará las conferencias de clausura ambos días.

Lipovetsky publicó en 1983 su obra principal: La era del vacío, que versaba sobre lo efímero y lo frívolo. En el momento de su aparición, el ensayo fue acogido en Francia con una fuerte polémica, aunque ciertos sectores lo saludaron como una especie de lema o paradigma que reflejaba a la perfección el mundo contemporáneo, visto como pura evanescencia.

“Desde hace más de un siglo el capitalismo está desgarrado por una crisis cultural profunda, abierta, que podemos resumir con una palabra, modernismo, esa nueva lógica artística a base de rupturas y discontinuidades, que se basa en la negación de la tradición, en el culto a la novedad y al cambio”. (La era del vacío, 1983).

La tesis principal defendida por Lipovetsky es que el filósofo tradicional ha permanecido demasiado tiempo encadenado a formas irreales y apartado de la realidad cotidiana de su propio tiempo, al modo del prisionero platónico, razón por la cual se ha alejado de los intereses vitales de una sociedad caracterizada por la cultura de masas. En oposición a esta tendencia escapista, Lipovetsky propone volver los ojos a la realidad concreta, es decir, al estudio de los fenómenos masivos y efímeros propios de la era contemporánea.

En su segundo trabajo, El imperio de lo efímero, la moda y su destino en las sociedades modernas, publicado en 1987, Lipovetsky llevó a cabo un amplio estudio sobre la moda, enfocado desde una perspectiva histórica en el que intentó explicar la influencia de los cambios en los gustos de las tendencias en el sentido de la tolerancia y el relativismo en los valores, factores dominantes del individualismo del presente.

Para Lipovetsky, la cultura posmoderna tiene un marcado sesgo narcisista y hedonista hasta el egoísmo. La consigna de este sujeto es mantenerse joven y hermoso, se encumbra el placer y el cuerpo y hay una gran preocupación por lucir un ‘envase’ lo más atractivo posible. De esta forma todo eso que ocupa el mundo de la apariencia, que se creería que no es filosofía, se vuelve un objeto de estudio para un hombre que si bien mantiene la distancia de la academia, se arremanga la camisa y se unta las manos de pop.

Fuente: Fabiola Morena Comunicaciones

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