Juanes y sus amigos dieron parte de paz en Cuba y enviaron un gran mensaje a los políticos de la región

juanes-cuba-CBT5wPdBTYTras haber constatado que más de un millón de personas, según datos de la organización, se dieron cita en la Plaza de la Revolución de La Habana para asistir al concierto Paz sin Fronteras, un acto que los artistas que participaron en él calificaron como «el concierto del siglo» y en el que Juanes abogó en diversas ocasiones «por una sola familia cubana». Pero la realidad es que, lejos del mensaje de paz que se transmitió desde el escenario, los ánimos entre castristas y anticastristas siguen tan o más caldeados que antes.

Todo el que asistió al evento o que lo presenció por televisión vio cómo se puede hacer que diferentes nacionalidades a pesar de los inconvenientes económicos y logísticos se logró un espectáculo de paz y de convivencia. Banderas de diferentes países latinos estaban presentes, todos aportaron para lo que debe ocurrir con más frecuencia en nuestra región: la paz.

A pesar del gran ejemplo de convivencia en Cuba, en Miami cientos de personas salieron a protestar en contra del acto cívico, produciendo algunos disturbios y problemas de orden público de menor escala.

De todas formas, el mensaje de los artistas fue muy claro y es que los jóvenes son los llamados a tomar acción en contra de la corrupción, de la intolerancia y de la guerra, sea cual sea su bandera. En nuestra región no debe permitirse ya ninguna clase de barbarie y que los de a pie, somos más que los corruptos, que los guerreristas o que los que simplemente se quieren perpetuar en el poder.

Es el pueblo el que quiere cantar, el que quiere hablar y manifestarse con la ayuda de las voces de muchos.

Los más jóvenes en Miami y en otros lugares de concentración a favor del concierto del domingo, vitoreaban a Juanes por «su valentía y amor a Cuba», según comentaba un muchacho de apenas 18 años, los más acérrimos enemigos del régimen se dedicaban a destruir con una apisonadora los discos del cantante colombiano y a rasgar sus fotos mientras prorrumpían en amenazas de muerte. Acusaciones de comunista dirigidas al músico y vinculaciones entre los hermanos Castro y las FARC formaban parte de la algarabía general.

«Juanes traidor, amigo de Fidel Castro», se podía leer en una de las pancartas que portaban los convocados por la organización anticastrista Vigilia Mambisa. «El 80 por ciento del pueblo cubano en Miami ha reaccionado contra el concierto. Sólo el 20 por ciento lo ha apoyado. Pero todos queremos la libertad de Cuba», apuntaba Miguel Saavedra, presidente de la citada organización. «Esta gente son extremistas. En Miami los que están contra el concierto son muy pocos», replicaba Camilo Hernández, un joven cubano residente en la Pequeña Habana.

Al final, triunfó más las ganas de Juanes, Bosé y Tañón. Los Orishas se lucieron en sus dos canciones, Aute fue el más nostálgico de todos y Silvio Rodriguez el que más logró coros y aplausos. En fin, todos se lucieron y sobre todo la paz se lució. La paz sin fronteras ahora puede buscar un nuevo sitio donde instalarse, puede ser en la frontera de México y Estados Unidos, puede ser en la de Ecuador y Colombia.

Solo el espíritu de los artistas pondrá nuevamente el escenario.

Mauricio Cubaque

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