La actriz Cristina Umaña esta embarazada

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La cita era en un hotel en el norte de Bogotá. Lucas y Cristina lucían radiantes, nada ni nadie les quitaba la sonrisa de sus caras.

A su alrededor una sinfonía de luces y música aguardaban pacientemente para registrar el momento por el que atraviesan sus vidas.

Todo comenzó a las nueve de la mañana. Los flashes de la cámara los invadían y mientras tanto, el equipo de producción era espectador de los abrazos, besos y risas de esta pareja que parecen dos… pero en realidad son tres.

Lucas no quiere dejar ni por un instante a Cristina, la cuida, la mima. Él estuvo únicamente unas horas. Antes de que partiera, nos dejó palpar y compartir la alegría que lo invade de convertirse por primera vez en papá.

¿Cuándo se enteraron del bebé?

El 6 de enero, dos días después de mi cumpleaños. Fue como un regalo de Dios. Cristina ya sospechaba algo y mientras estaba con una prima en la casa decidió hacerse una prueba. Cuando vio las dos rayitas, fue como una alucinación. La miraba todo el tiempo, no lo podía creer. De hecho nos hicimos como cinco pruebas.

¿Qué sintió cuando supo que ya era un hecho?

Es una sensación extraña, de mucha emoción. Nos ha dado mucha ansiedad y por eso hemos empezado a leer y averiguar todo sobre el tema. Es curioso, sabemos cada una de las etapas, pero todo es muy lento, los dos tenemos afán y queremos verlo ya grande.

¿Cómo han transcurrido estos primeros días?

Le hablamos mucho. Todas las noches le pintamos un paisaje para que sepa dónde va a dormir y al final le tomamos una foto. La idea es empapelar el cuarto del bebé con todos esos dibujos que vamos a hacer durante los nueve meses de embarazo. Es un juguetito nuevo… un nuevo hobbie.

¿Cómo lo asumió su familia?

Casualmente, el 31 de diciembre mis papás como deseo para este año pidieron un nieto y se les cumplió. Están completamente felices. Es el primer nieto, que esperaban hacía tiempo.

¿Ya le compraron cosas?

Nosotros no. Mis papás, mi hermana, mi suegra y algunos amigos nos han dado regalos. Lo primero que le regalaré es la cuna. Yo mismo la voy a construir. Le pedí prestado a la naturaleza un roble que ya mandé serrar y también espero poder diseñarle los juguetes.

¿Cómo se lo imagina?

Si es una niña, quiero que tenga los mismos ojos expresivos y dulces de Cristina. De mí quiero que agarre la personalidad tranquila y el amor por la naturaleza.

Antes de hacer la prueba… ¿Se sentía diferente?

Sí. No puedo explicarlo claramente, me sentía más recogida y meditativa. De hecho, con Lucas quisimos que el fin de año fuera más silencioso y familiar. Mi cuerpo lo sentía diferente, no más gorda ni flaca, pero sí extraña.

¿Lo estaban esperando?

En muchas ocasiones habíamos hablado de un hijo. Lo deseábamos pero no fue planeado. El año pasado, en varias ocasiones soñé estar embarazada y me veía con un bebé en brazos. Finalmente, siempre pensé que si no era así, es decir, al azar, nunca iba a ser mamá, porque mi carrera es algo que ha pesado siempre en mi vida.

¿Y los antojos?

Hasta el momento no me han dado mareos ni nada. Sí he tenido cambios en el sistema digestivo y los fritos y las salsas de algunas comidas me están cayendo pesados. A Lucas le ha dado mucho sueño y el hambre nos consume a los dos. Es algo incontrolable.

¿Cómo se cuida?

Estoy comiendo lo más sano posible. Mucha comida orgánica, frutas, verduras y cereales integrales. Todo esto lo complemento con vitaminas y ácido fólico. El ejercicio pasó a un segundo plano, solo estoy caminando.

¿Se ha subido de peso?

No… por el contrario, me he bajado un par de kilos. Creo que es por el cambio de alimentación. Como más veces al día, pero también es mucho más sano. Estoy picando todo el tiempo.

¿Ya han hablado de nombres?

Si es niña hemos pensado en Violeta, es mi color preferido. Y si es un niño podría ser Ramón, Marcelo o Juan. A Lucas le gusta Juan Jaramillo. Este es un tema muy importante, será parte de su personalidad y por eso hay que escogerlo con detenimiento.

¿A qué le teme de este nuevo estado?

Mas que temer, lo que más quiero es que nuestro bebé esté bien. El miedo de casi todas las mamás es que se presenten complicaciones. Anhelo que todo esté andando de maravilla. La responsabilidad de ser mamá no me abruma, por el contrario, me llena de valor.

¿Cómo será Cristina como mamá?

Igual a mi madre. Soy lo que soy gracias a ella. Es mi mejor ejemplo de vida y quisiera que se repitiera la historia. La única diferencia es que ella me tuvo a los 18 años, yo soy un poco más madura, tengo 34.

¿Y Lucas como papá?

El mejor del mundo. Él es un niño grande, alucina con la vida y con la naturaleza. En esa medida será muy ‘parcero’ de su hijo. Me lo imagino muy sobreprotector; conoce bien los peligros de la vida y de la calle.

¿Han pensado en casarse?

La verdad, no. Los dos ya pasamos por eso. Creo que no es algo que quiera volver a vivir, no lo veo como una necesidad para amar a alguien. Lo viví, lo experimenté y no funcionó. Creo que ahora se puede amar solamente, con responsabilidad y decisión. Más adelante si se nos ocurre podríamos pensarlo, pero nunca lo hemos contemplado.

¿Van a cambiar de casa?

No. Serían demasiados cambios a la vez. Ya estuvimos pensando en eso y donde estamos hay suficiente espacio para el bebé.

¿Qué pasará con ‘Capadocia’?

En HBO y Argos ya saben del embarazo. Los productores aún están trabajando en la siguiente temporada. No hay una fecha de continuar el proyecto, es algo que lleva un tiempo y de pronto pueda seguir con ella después de tener a mi hijo.

¿Y con la telenovela ‘El Capo’?

Definitivamente no la puedo hacer. Es un personaje que necesita de mucha destreza física y además maneja emociones muy fuertes. Me encantan el proyecto y el elenco, pero me embriaga más el deseo de ser mamá.

¿Cómo se ve en un año?

Muy mamá. Si Dios quiere y el universo lo desea, Lucas y yo tendremos a nuestro bebé en nuestros brazos.

La Playa, el campo de verano de Lucas

Los niños se convirtieron en los mayores adeptos de Lucas cuando salió de La isla de los famosos. Por eso junto a un amigo decidió crear La Playa, un campo de verano que se realiza dos veces por año y donde pequeños, entre 8 y 15 años, aprenden supervivencia biónica, kayak, buceo, snorkel, cocina y arte.

Quince personas especializadas en cada uno de estos temas, incluido un médico y una psicóloga, hacen de esto una experiencia inolvidable para los niños de todo el país.

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