La agrupación Bajofondo Tangoclub estará de concierto en Bogotá

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La banda conformada por 12 virtuosos de la música se presentará en Bogotá el viernes 2 y sábado 3 de Junio en el Auditorio Metropol ubicado en la Calle 24 con carrera sexta.A esta altura del partido, dos años después del lanzamiento de Bajofondo Tangoclub, el mundo de la fusión alternativa de tango y electrónica es el fenómeno musical del momento; tal fue el impacto que tuvo el primer disco que el bajofondismo trascendió la corriente del, digamos tango electrónico, y es por eso que esta banda está de gira por Latinoamérica con su nuevo proyecto Supervielle.

Serán dos noches alucinantes en donde la producción ha definido desplegar un montaje imponente. Se contará con la mejor tecnología en sonido, luces y video para satisfacer las 6000 almas que nos acompañarán durante el fin de semana.

Por Colombia debía estar una banda que estuviera a la altura de este grupo rioplatense y que mejor que la presentación de la banda de Constanza Camelo y Verner Duarte, elegantemente llamada NAIF. Como si fuera poco, una exquisita sesión de uno de los mejores DJs del país nos entregará una noche alucinante llena de los mejores ritmos de la música house, chillout y electrónica. DJ Juan Guillermo residente del bar In Vitro abrirá y cerrara la noche que se extenderá hasta altas horas de la madrugada.

Tres años después del lanzamiento de Bajofondo Tango Club, el mundo de la fusión alternativa de tango y electrónica y millones de etcéteras se encuentra en un estado de absoluto bajofondismo: tal fue el impacto que tuvo el disco, aunque los premios obtenidos sean menos que el hecho de que la música misma haya sido lo suficientemente poderosa como para crear un nuevo y vibrante sonido. El bajofondismo trascendió la corriente del digamos, “tango electrónico” y Luciano Supervielle es uno de los culpables.

Miembro principal de Bajofondo Tangoclub, nacido en Francia, exresidente de México y ahora repartiendo su tiempo entre España, Francia y Uruguay, Supervielle es un trotamundos que no pertenece a ningún lugar en particular. Y aunque su música pertenece a todos ellos, Supervielle tiene una vibra innegablemente rioplatense, musicalmente hablando. El Río de la Plata, entre Argentina y Uruguay, se convierte en una línea borrosa y en este nuevo proyecto de Bajofondo conviven las dos orillas.

La producción de este segundo proyecto de Bajofondo nuevamente esta a cargo del argento Gustavo Santaolalla y el “yorugua” Juan Campodónico (dos mundos musicales en si mismos) es, quizás, el símbolo mas acabado de la magia del BFTC en acción. Luego de ser ganadores del Grammy Latino y del Premio Gardel con su primer sencillo, el nuevo proyecto de Bajofondo tiene un éxito garantizado pues Santaolalla es uno de los productores más reconocidos a nivel mundial por su trabajo en artistas como Juanes, Molotov, Café Tacaba, Maldita Vecindad, Julieta Venegas, bandas sonoras como Colateral, Amores Perros, 21 Gramos. Acaba de ganar el Oscar por la banda de la película de Ang Lee, Brokeback Mountain (Secreto en la Montaña).

Podemos resumir este colectivo de músicos virtuosos en un proyecto donde se funde diversos estilos de música electrónica: house, trip hop, dub, drum n’ bass, hip hop, con los sonidos tradicionales del tango.

Entrevista con Laura Landa

Luciano Supervielle tiene 27 años, y su vida ha transcurrido mayoritariamente entre Uruguay y Francia. Vivió 17 años en Montevideo y después cambió el mate uruguayo por los paisajes parisinos.

Retornó a Montevideo para trabajar en Bajofondo Tango Club, mientras sigue viajando constantemente a España para tocar con Jorge Drexler.

“Supervielle”, así se llama el disco, es un disco de música para escuchar, que nace de una música bailable, el hip – hop, y que se nutre de elementos de otro lenguaje también bailable, pero totalmente distinto, el tango.

En uno de sus últimos momentos de distensión, antes de la gira por Europa con Bajofondo Tango Club y la promoción de su disco en Montevideo, Supervielle abrió las puertas de su casa para contar su historia y presentar su obra: “Soy un tecladista, mi instrumento es el teclado. Pero tuve un acercamiento con la computadora, de empezar a usarla muy tempranamente.

Tuve la primera noción de “orquestar” cuando era muy chico. En Plátano Macho estaba muy vinculado a la música electrónica, porque mi rol estaba en el uso de samplers, scratch, instrumentos que vienen de la música electrónica. Desde que empecé estuve vinculado a la música electrónica. Siempre ha sido la música que más me interesó, desde el punto de vista de la innovación.

Hoy es una de las músicas que tiene como premisa fundamental la de innovar, y eso para mí es esencial en la música. Innovar, siempre buscar nuevos caminos y nuevos sonidos. Encuentro en la música electrónica un medio que me es natural para desarrollarlo”.

¿La música electrónica es la música de la globalización?

-La música electrónica reelabora conceptos de músicas regionales o tradicionales en un lenguaje que es mundial. La música electrónica no nace en un lugar específico. La música electrónica es un lenguaje mundial, que tiene que ver con los tiempos actuales y las tecnologías de intercambio de información.
“Supervielle” es un disco que se gestó a la buena sombra del proyecto Bajofondo, que mantiene la calidad de sonido de los productores, pero en el que es posible reconocer claramente la identidad del autor.

¿Qué impresión te deja el disco una vez que o terminaste?

“Estoy súper contento porque hemos trabajado codo a codo con Juan Campodónico y Gustavo Santaolalla y los dos son muy importantes. Además, han sabido ver claramente cual es mi objetivo y han sabido potenciar eso. Yo sólo no habría podido hacer este disco. El trabajo de ellos ha sido fundamental, pero sigue siendo lo que tengo yo para decir, sigue siendo mi música. El resultado es una cosa de nivel muy pro, que fue mezclado y masterizado en Los Angeles. Es un disco que suena bien acá en Uruguay y en cualquier lado, a nivel técnico. A nivel compositivo se llegó a un resultado que potenció muchísimo lo que yo tenía para decir”.

¿Este disco te ha permitido encontrar tu lugar en el mundo de la música?

-“BajoFondo es un trabajo de investigación de mezcla de música electrónica con música del Río de la Plata, en este caso, principalmente de tango. Mi disco es el resultado de haberme vinculado a este colectivo que es Bajofondo. Quizás si hubiera hecho un disco por otra vía, sería distinto. Cuando me fui a vivir a Francia me pasaba que la gente no lograba identificar de donde venía, si era sudamericano, si era francés o inglés. Con Bajofondo encontré un lugar que es propio y que puedo decir a través de un lenguaje que se puede entender en cualquier parte del mundo y que tiene que ver con lo que soy yo”.

¿Cómo definirías tu disco?

-“Es un disco de hip-hop. La música que escuché para hacer este disco es principalmente hip – hop. Utilizo lenguajes que vienen del tango, y dentro del tango el tango “piazzolero”, el que yo cito en este disco. Por la instrumentación, se usan bandoneones y violines, y maneras de tocar el violín, que hacen recordar a Pizzola. Es muy importante el lado rítmico del disco, busqué las cosas que pertenecen a un lenguaje anterior, al tango de Piáosla y vi que funcionaban con el lenguaje del hip-hop. Con eso armamos algo nuevo. Este disco no es tango, pero se refiere directamente al estilo del tango. Este no es un Bajo Fondo 2, lo va a haber más adelante. Mi disco, por estar hecho por una sola persona, es diferente, más homogéneo, porque tiene un estilo más identificable a lo largo de todo el disco. No hay tantos estilos diferentes dentro del disco. Está mi estilo, que es el hip-hop, investigado más profundamente”.

¿Que esperas de este disco?

“Quiero que el disco llegue a ser escuchado por muchas personas. Estoy en una situación privilegiada, porque es mi primer disco, pero estoy lanzándolo con un soporte que es todo lo que ha hecho Bajofondo. Tengo que usar todo el piso que hicimos para promocionar mi disco en Uruguay, Argentina y otros lugares. Quiero que mi disco suene en muchos lugares del mundo”.

“Supervielle”, refleja en cada uno de sus traces, el trabajo incansable de su autor. Luciano fue capaz de mezclar la transgresión de Piáosla, con el eterno grito de gol de Víctor Hugo Morales y el candombe inolvidable de Eduardo Mateo y Fernando Cabrera. Con invitados de lujo como el reconocido Daniel Melingo y la promesa del hip – hop uruguayo, Contra las cuerdas, ofrece un disco para escuchar sin agobiarse, una y otra vez.

Entrevista: Hernán Siseles

¿Qué tanta relación mantienen tu historia personal, tu infancia en Uruguay y tus continuos viajes a México y Francia con el rumbo que tomó tu música en el último tiempo?

Digamos que bastante, porque conozco mucho la cultura francesa, la cultura rioplatense y también la mexicana, y eso indudablemente se nota. Yo crecí escuchando canciones para niños franceces y crecí también escuchando a Mateo, a Cabrera, a Jaime Roos, y todo eso está dentro de mi cultura. Además el hecho de haber viajado mucho me da una visión un poco más desapegada de lo que es la cultura uruguaya. El hecho de haber vivido en lugares distintos me permite tomar una cierta distancia y no tener ningún tipo de problema filosófico en trabajar una cosa con tanta tradición como el candombe o el tango, y darlo vuelta totalmente. Hoy en día aún viajo mucho y eso me permite ver como desde afuera todos los lugares en los que he vivido, a pesar de conocerlos bien.

¿Percibís desde todos esos lugares el excelente momento que está viviendo la música uruguaya, tanto dentro como fuera del país, gracias a artistas como Jorge Drexler o La Vela Puerca?

Si, y de alguno modo formé parte de la primera generación que comenzó a vivirlo. Yo tocaba en un conjunto de Hip Hop que se llamaba Plátano Macho, donde dimos forma a las primeras movidas de Hip Hop en Uruguay. Y ahí pasó una cosa bastante inédita que es que el uruguayo ha empezado a consumir música uruguaya a nivel masivo. Se empezó a pasar en la radio, cosa que hasta mediados de los 90 no pasaba. Me refiero a lo que tiene que ver con el rock, porque después está toda la cultura del canto popular, que es otra esfera. De pronto bandas uruguayas comenzaron a tener éxito a nivel local, a vender discos y a ser masivas dentro de Uruguay, y eso es relativamente nuevo. Antes había un montón de radios que nunca hubiesen pasado bandas de rock uruguayo.

¿Por que creés que se produjo esto?

Hay una cosa que me parece que sucede con la música uruguaya que es muy importante, que es que se le da muchísima importancia a la originalidad. Siendo un lugar tan chico, si no contás con eso, estás muerto. Además en Uruguay hay un porcentaje altísimo de músicos por habitante. Es impresionante.

¿Por qué habiendo iniciado tu carrera en el hip hop decidiste para Supervielle, tu primera producción solista, continuar el camino de Tango electrónico de Bajofondo Tango Club?

Mi disco es todo parte de mi mundo, no hay nada con lo que no me identifique, todo eso es mi música. Ahí se nota que yo escuché Beastie Boys, Dj Shadow y Beethoven, y también se nota que dentro de mi cultura hay artistas como Piazzola y Gardel. Mi música podría también haber ido para otro lado, pero Bajofondo me permitió encontrarme a mí mismo, a través de algo que me parece muy interesante y que no lo veo para nada como una cuestión nacionalista, no es que como soy uruguayo o rioplatense tengo que hacer música que tenga que ver con eso. No va por ahí. Es mucho más una cuestión artística, son elementos musicales que me dan herramientas para hacer una cosa que tenga una personalidad propia.

¿Qué género gana más en esta fusión entre el tango y la electrónica?

Yo creo que esto que está pasando hoy con este fenómeno que llaman tango electrónico es una cosa que tiene razón de ser en este tiempo en el que vivimos. En la música electrónica una de sus principales premisas, al igual que muchas otras músicas, es innovar, decir cosas nuevas, estar reinventándose todo el tiempo. En un momento, cuando surgieron las computadoras y el sampler y los instrumentos propios de la música electrónica, la manera de innovar era negar todo lo que fuera los instrumentos acústicos. En los 80 nunca escuchabas una guitarra acústica o un bongo o una percusión, todo era sintético. Hoy en día eso ha cambiado muchísimo. En los 90s se introdujeron dentro de la paleta de posibilidades de la música electrónica todos los instrumentos acústicos. A su vez la música que no es electrónica comenzó a incluir instrumentos propios de la música electrónica en su música. Hoy en día simplemente se amplió la paleta de posibilidades.
Pero además de la incorporación de estos sonidos, hay un interés cada vez mayor por las músicas regionales.

Claro, la música electrónica está en un estado en el que parte de su búsqueda por renovarse o por innovar está en buscar fuentes de inspiración en las distintas músicas tradicionales del mundo para generar algo nuevo. Es algo que ha pasado por ejemplo en la música brasilera, toda la movida del Drum & Bass que surgió de brasileros que están en Londres, como DJ Markey o XRS. Una cantidad de gente que inventó estilos basados en la tradición brasilera, pero con el lenguaje de la música más actual, de la música electrónica.

Ha pasado con la música africana, con la música árabe, ha pasado con un montón de cosas. En Francia lo he visto mucho. Hoy escuchás por ejemplo el último disco de Chemical Brothers y el single es súper turco en su instrumentación. Entonces es un momento natural para que suceda esto de una música electrónica basada en el tango. Pero no creo que estemos frente a lo que es el nuevo tango.

¿Por qué no?

Porque el nuevo tango si apunta hacia la música electrónica puede ser porque un tanguero o compositor de tango se acerque a la música electrónica. Nosotros no somos tangueros, no hacemos tango. Sería muy pretencioso de nuestra parte pensar que estamos haciendo el nuevo tango. El nuevo tango lo tiene que hacer una persona que dedique su vida a hacer tango y eso no soy yo.

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