La ‘Ley Fanny Mickey’ y sus pormenores

fanny-mickey-nariz-rojaDurante esta semana se ha presentado un proyecto de ley que ya hace soñar a muchos de los artistas nacionales, sobre todo por las implicaciones económicas que trae una decisión que sin lugar a duda protege el trabajo de artistas locales que se han visto beneficiados por su actuación en producciones que han salido de nuestra programación y han llegado a canales internacionales. Curiosamente la ley ha sido llamada ‘Ley Fanny Mickey’, por ser una propuesta apoyada por ella y en honor al trabajo de la artista que el año pasado nos abandonó dejando un buen legado artístico y teatral.

Desde hace 20 años, María Eugenia Penagos, directora del Círculo Colombiano de Artistas (Cica), ha luchado por la ley sobre derechos de autor. Solo hasta ahora ve una luz en el camino.

Sin tratarse del estreno de una nueva telenovela, ni de una cita para firmar autógrafos, ni mucho menos de una convocatoria para audicionar, el martes pasado más de 200 actores de todos los perfiles -viejos, jóvenes, de experiencia y novatos- se hicieron presentes en el Congreso de la República, para respaldar el proyecto de ley que busca reformar la ley 23 de 1982, sobre derechos de autor, para que sean incluidos actores y actrices de cine y televisión.

“Es simplemente reclamar ese derecho, que además no lo pagan las programadoras o las productoras, lo pagarían los usuarios (…) que es lo que hacen muchísimos países del mundo”, explicó el actor Carlos Muñoz, quien agregó que ese pago sería fruto de “una negociación concertada de porcentajes con cifras realmente muy bajas”.

María Eugenia Penagos le explicó a EL TIEMPO los pormenores de esta ley que ha mantenido agitado el medio artístico.

¿Qué es lo que busca esta ley?

Busca reformar la ley 23 de 1982 para incluirnos allí a nosotros, actores y actrices de obras audiovisuales, para que podamos recaudar por concepto de un derecho de remuneración por comunicación pública.

¿Por qué se llama ‘Ley Fanny Mikey’?

No es un nombre nuestro, ellos (los congresistas) vieron la posibilidad de hacerle un homenaje a Fanny Mikey poniéndole ese nombre, pero después el Teatro Nacional los llamó y les dijo no hicieran eso porque iban a utilizar el nombre de Fanny en otras cosas. La ley ya tenía ese nombre y así se quedó.

¿Quiénes están involucrados en el tema?

Únicamente actores y actrices de cine y de televisión.

¿Por qué hasta ahora se habla de esta ley si los productos colombianos se están vendiendo hace muchos años al extranjero?

Desde 1989, el Cica fundó la Sociedad de Gestión Colectiva de derecho que se llama Actores Sociedad Colombiana de Gestión para poder establecer esta lucha, desafortunadamente no se empezó y en el año 1994 yo activé la sociedad y empecé a trabajar el tema. Esto fue trabajado dentro del marco de la Organización Mundial Intelectual hasta el año 2000, pero fracasó. Así que optamos entonces por ir al Congreso de La República, pero llevamos varios años sin lograr nada.

¿En el Congreso quién les dio el espaldarazo para empezar la gestión?

Nuestro punto de agarre fue Lucero Cortes cuando llegó al Congreso.

¿Y qué les hace creer que esta vez si podrán sacar adelante la ley?

Creo que Dios está con nosotros. El lunes, el Presidente Álvaro Uribe nos dio su aval, el martes habíamos en el Congreso más de 200 actores y actrices apoyando la causa y eso es histórico, estoy convencida de que la base para lograr las cosas es la unión.

¿Qué es exactamente una Sociedad de Gestión Colectiva de Derechos intelectuales?

Es una entidad que depende de la Dirección Nacional del Derecho de autor, ellos son los que conceden el permiso de funcionamiento para poder establecer los recaudos, negociar y demás.

¿Cómo funcionaría en Colombia?

Nosotros tenemos la Sociedad de Gestión lista, tiene personería jurídica, pero no tiene permiso de funcionamiento porque no puede hacer el recaudo hasta que no esté la Ley. Una vez se apruebe habría que montar toda una infraestructura con abogados, técnicos y personal, para poder sacar esto adelante.

¿Quién la administraría aquí?

Depende de lo que salga de la asamblea de socios de la Sociedad de Gestión que está conformada por actores y actrices de cine y televisión. Esa asamblea nombraría el consejo directivo, el comité de vigilancia y el fiscal.

¿Cuánto dinero se supone que hay en el exterior para los actores de aquí?

En España hay algo más de 3 millones de euros, hay también plata en Argentina, Chile y México.

¿Cómo sería repartido ese dinero?

La misma ley lo impone, pero se habla de un porcentaje de administración que es el 30 por ciento sobre el recaudo. Sobre esa plata, hay un 10 por ciento para satisfacer fines sociales y otro porcentaje para repartir entre los socios.

¿Es decir que habría un 10 por ciento para ayudarles a los actores que sin aparecer en pantalla viven en situaciones precarias?

Exactamente.

¿Y por qué hay tanta controversia sobre el uso de la televisión de manera comercial?

No es cierto que tengamos la intención de cobrar de tienda en tienda y de bar en bar. Lo que pasa es que consideramos que es importante establecer a dónde se cobra, a dónde se recauda por ese uso comercial de los televisores.

No es un impuesto, es un derecho de comunicación pública y los beneficiados serían obviamente los artistas y esto está dentro de la ‘Ley Fanny Mikey’.

¿Ve necesario que las actrices se desnuden para que aprueben la ley?

Creo que es válido todo. Han sido tantos años de lucha y en estos momentos hay una unión tan grande en todo el gremio, que una campaña publicitaria como esta puede valer la pena. Es más: ya me mandaron a decir que si estaba lista para la foto (risas).

¿En qué va el proyecto?

La autora del proyecto fue la congresista Karime Mota, que se interesó por el tema tras varias conversaciones con María Eugenia Penagos, directora del Círculo Colombiano de artistas (Cica), que le manifestó su preocupación por el tema de una remuneración adicional para los actores cuando las producciones en las que han trabajado se retransmitan por otra programadora o en otros países.

“No se trata de crear un impuesto, ni de cobrar por la emisión en cafeterías ni heladerías, sino para que a través de Sociedades de Gestión se puedan hacer los cobros de esos dineros que beneficiarían a muchos artistas que están en la miseria”, explica Mota, quien no pudo estar en el primer debate de esta ley el martes pasado.

El representante a la Cámara Germán Olano explicó detalladamente el tema:

¿Qué logros se consiguieron en el primer debate?

Se logró que pasara a un segundo debate, es decir a la Plenaria de la Cámara, la iniciativa de reconocerles unos derechos de remuneración a los actores colombianos, en las series en las cuales ellos participan.

¿Hubo modificaciones, qué tipo de cambios se dieron?

Se hizo una modificación que quedó plasmada en un parágrafo, que es como el corazón de toda la intención de la ‘Ley Fanny Mikey’. En ese parágrafo no quedó claro que los derechos de los autores y las remuneraciones puedan hacer parte del contrato, si bien el texto dice que son irrenunciables.

En la parte inicial se introdujo una frase que dice que será reconocido por las empresas o los productores siempre y cuando en términos negociables no tenga efectos negativos para las empresas.

¿Es decir que las empresas pueden decir que ese reconocimiento les ocasiona perjuicios?

No está claro. Pero las empresas sí pueden llegar a decir que eso los perjudica o puede suceder que digan que a los actores se les paga menos salario y el resto se les da como recompensa si se llega a vender en el exterior.

¿Es de decir que si no se vende ese producto al exterior no habría ningún tipo de pago?

Exactamente, porque puede suceder que los empresarios coloquen una cláusula en el contrato de trabajo que diga que se le paga tanto dinero, pero que X parte se les reconoce cuando ellos vendan el producto afuera.

¿De qué depende que el proyecto pase?

Hay toda la voluntad. Propuse que se depurara el texto y para ello se creó una comisión. De pronto se tiene una buena intención, pero si no está plasmado de manera clara en el texto, se les vuelve es un problema a los actores.

¿Entonces qué sigue?

Las personas que quedamos en la comision vamos a limpiar el texto para que quede todo claro y presentarlo en la plenaria, de manera que siga su curso. Ya pasó el primer debate, lo que quedó en constancia es que se pasaba para que no se muriera el proyecto, pero hay que reorientarlo para que no tengamos problemas con ese parágrafo.

Si esta sociedad de gestión funciona en varios países, ¿por qué hasta ahora se les ocurre tratar el tema aquí?

Estas iniciativas ya se habían presentado, pero no habían salido adelante. No entiendo exactamente cómo funcionan los recursos que supuestamente hay en España. Lo que sí sé es que hay que buscar un equilibrio en las remuneraciones.

¿Qué alcance tendría esta ley en caso de ser aprobada?

Que tengan remuneración adicional por cada venta en el exterior de los productos donde participan. Sin embargo, el texto hay que depurarlo, porque no está claro.

Le doy un ejemplo: hoy en día a alguien le pagan 200 millones de pesos por una novela y dentro del contrato dice que la empresa se reserva el derecho a venderla por fuera.

“Con esta ley, el empresario, que es una persona que tiene que ganar, no perder, deja claro que no le paga 200 sino 50 millones y que el resto queda sujeto a que tendrá una participación por las ventas en el exterior para que esa plata llegue al fondo de los recursos. ¿Quién sale perjudicado ahí? Por eso hay que arreglar el texto. Esto se puede convertir en algo que no le sirva al artista.

Pero se supone que es de acuerdo al valor de la venta de la novela en el exterior que se asigna un porcentaje al Fondo, no sale del salario del artista…

Claro, es de acuerdo con la venta, pero si el productor tiene un presupuesto y si de ese presupuesto tiene que dar para un fondo y si su balance se va a bajar pues se lo bajan a la inversión, a los gastos y dentro de los gastos está el pago a los artistas…

¿Y qué posibilidades hay de que se hunda el proyecto?

Hay voluntad, como ya dije, pero no se puede mandar una ley que no sea cumplible. Hay que resolver todas las inquietudes, dejar claros en el texto todos esos interrogantes para que lo aprueben en la Plenaria y se mandará para Senado.

Un desnudo en igualdad de condiciones

En una campaña que comprende los productos de Publicaciones Semana y La W Radio, varias actrices ofrecieron posar desnudas si el proyecto de la Ley Fanny Mikey se aprueba. No se trataría de fotos eróticas sino en las que se muestre igualdad de condiciones y derechos. Varios artistas opinan al respecto.

Nórida Rodríguez

Me parece que reclamar esta ley para nosotros es absolutamente justo. Este derecho fue reconocido por el Estado, a los artistas de la obra musical hace 27 años, de tal modo que siendo nosotros artistas de la obra audiovisual, tenemos los mismos derechos a agremiarnos a través de una sociedad de gestión, para recaudar lo que hay para nosotros.

En cuanto al desnudo de las actrices me parece válido y lo apoyo. No se trata de un desnudo para convencer a los congresistas, eso es subestimar a las actrices. Es para que llame la atención, para que la ley esté en boca de todo el mundo, para que la gente a través del desnudo pueda entender el problema que hay.

Me parecen más grotescas las páginas ensangrentadas que aparecen en algunos periódicos y por las que nadie se escandaliza, que hacer un desnudo que en esta ocasión no trata de vender el cuerpo como objeto, sino para hacer un llamado de atención.

Marcela Mar

Es una ley bastante viable de hacerse realidad. Obviamente depende mucho de nosotros como gremio, de convencer a las partes de que es un derecho más que justo; para que las personas que estén capacitadas lleguen a un punto de negociación en el que ganemos todos.

La presencia en el Congreso fue masiva, esta vez hay unión y por eso estamos luchando. El desnudo lo hacemos porque creemos en esta causa. Entendemos que nuestro instrumento básico es nuestro cuerpo, nuestra voz, con él comunicamos sueños, emociones, imágenes.

Esto es como un llamado de atención al gremio, para convocarlos, para decirles que nosotros nos pusimos la camiseta, le estamos poniendo el pecho a una ley y queremos que todos se unan. Yo nunca he aparecido en la revista Soho, pero esta vez lo hago porque hay algo detrás en lo que creo firmemente.

Toto Vega

Estamos tratando de conquistar algo muy claro y es el derecho de remuneración por comunicación pública. No se trata de regalías, ni estamos peleando con los canales. Buscamos un derecho a la igualdad como el que se les dio a los de la obra fonográfica en 1982.

Creo que los congresistas están muy atentos y receptivos, creo que esta vez existe la voluntad de compensar esta injusticia histórica con los actores.

Nosotros les producimos grandes divisas al país, siempre se nos tiene en cuenta para campañas políticas, para la imagen de muchas cosas, pero es hora de que nos compensen este derecho. Colombia es un país consumidor de televisión y nosotros somos la materia prima.

Mauricio Navas

El que haya un movimiento que busque respaldo al trabajador independiente, en este caso a los artistas, nos beneficia a todos.

Lo que no me parece es que varias artistas se quieran desnudar para ello, creo que es ahí donde se empiezan a parrandear las buenas intenciones. No le veo ningún sentido. Se desbarata con la mano izquierda lo que se hace con la derecha.

Cristina Umaña

Nosotras entendemos lo que significa el desnudo en esta cultura, pero somos actrices y sabemos que en esta ocasión nos estamos olvidando de nuestros egos, del glamour y de las pretensiones para hacer algo muy neutral.

Se trata de una invitación a los artistas para buscar un derecho de igualdad y por eso nos estamos mostrando como seres iguales, sin maquillaje, con el pelo recogido, en fotos a blanco y negro.

No se trata de fotos con un significado erótico ni de provocación. Hay muchas actrices que se han sumado a esta causa, de todas las generaciones e incluso hombres que han manifestado querer unirse a la campaña.

El libretista Mauricio Miranda, no está muy de acuerdo con la propuesta del desnudo que anuncian las actrices Marcela Mar, Cristina Umaña, Sandra Reyes y Patricia Castañeda, en caso de que se apruebe el proyecto de ley, así que envió una columna en la que deja en claro su inconformidad.

Quiero verlas actuando

Me molesta que alguien ofrezca empelotarse para celebrar que se haga algo positivo en este país. De seguir así terminaríamos por figurar en el Almanaque Mundial como “Colombia, Campo Nudista”.

Muy importante lo que las actrices Marcela Mar, Cristina Umaña, Sandra Reyes y Patricia Castañeda hacen para intentar que se apruebe en el congreso una ley que reconozca a los actores el derecho a cobrar regalías por la difusión de sus obras en el exterior.

Pero anunciar a través de los medios que la recompensa que tendremos, si se aprueba la ley, será verlas a ellas empelotas en la revista Soho no hace más que trivializar y volver farandulero un tema trascendental para la cultura.

¿Qué pueden pensar las otras mujeres que no gozan de sus atributos físicos pero que sí tienen bien ubicados sus valores como mujeres? ¿Cómo van a hacer ellas para hacer valer sus derechos? ¿No se estará confundiendo la actuación con el modelaje? ¿No sería mejor que las actrices ofrecieran una obra de teatro, un taller de actuación, una charla en lugar de posar desnudas para una revista?

Quitarse las manos de los senos, como dice la publicidad de la revista Semana, no es la manera de ponerle el pecho a la mala situación de los actores en Colombia. No las quiero ver empelotas, quiero verlas actuando.

Via: El Tiempo / Luz Adriana Velasco

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