La película ‘Gigante’ ganó en el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias

El veredicto de la Sección Oficial de competencia iberoamericana del 50º. Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias, dejó en claro una postura específica del jurado por destacar filmes de bajo presupuesto, que no alardean de técnica ni complejas puestas en escena, para limitarse a narrar historias sencillas de trasfondo motivacional y espiritual.

Esta es la única explicación para que en la carrera por el India Catalina, hayan quedado relegadas las dos súper favoritas: la argentina El secreto de sus ojos y la española Celda 211. La primera está nominada al Oscar como mejor película extranjera, la segunda viene de ganar ocho premios Goya, el máximo premio de su país de origen.

No hay duda de que la calidad técnica, la elaboración y contundencia cinematográfica de estas dos películas resulta superior a la ganadora en Cartagena, pero quién finalmente decide el Palmarés, es el jurado, y la elección prefirió premiar el ingenio narrativo.

Lo que más impacta de esta historia de amor atípica, fascinante y sorprendente, Gigante, de Adrián Biniez, es justamente su abrumadora sencillez. Su historia podría contarse en tres frases, pero la belleza del guión nos absorbe con un carácter lírico que al tiempo posee un delicioso humor.

La historia de un vigilante nocturno de un supermercado que se enamora a través de las cámaras de seguridad de una empleada de limpieza, siempre estuvo entre las favoritas de la competencia. Favorita para ganar el premio de la crítica (fascinó a los votantes de esta categoría). El seguimiento voyerista al juego de cámaras de Jara, que poco a poco va transformando su vida, responde al concepto mismo del cine: relatar a través de imágenes simples.

Gigante recibió un gigantesco aplauso del jurado: mejor película, guión y dirección (Adrián Biniez), actor (Horacio Camandule), además del premio de la crítica.

Por otra parte, otra bella cinta de características similares, El último verano de la Boyita, obtuvo los premios a mejor cinematografía, actriz de reparto (Mirella Pascual) y el premio especial del jurado.

Colombia, favorito de la competencia con tres títulos destacados, tuvo que conformarse con el India Catalina a mejor ópera prima, que recayó en Carlos Gaviria de la estupenda Retratos en un mar de mentiras.

Sorpresivamente, Paola Baldión Fischer, protagonista de este filme, no obtuvo el India Catalina que parecía ‘cantado para ella’, por su extraordinaria interpretación de una campesina amnésica que regresa a la tierra de sus padres, luego de vivir en Bogotá como desplazada de la violencia.

El jurado prefirió destacar el trabajo de otras dos actrices que por supuesto tienen roles también muy importantes: la nicaragüense Alma Blanco en La yuma, de Florence Jaugey; y la mexicana Teresa Ruiz en Viaje redondo.

Por otra parte, la cinta colombiana El vuelco del cangrejo, defendida por muchos, no consiguió ningún premio en FICCI 2010.

En cambio, la muy popular coproducción colombo-peruana Contracorriente, obtuvo el mismo premio que ganó en Sundance: el del público, gracias a la convocatoria electrónica de la firma Cinecolor.La crítica también se inclinó por Gigante como mejor película del Festival.

Fuente: Prensa Septimo Arte

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