Lo mejor del pop en 2007

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El año que termina ha dejado grandes aportaciones al panorama de la música popular, pero también marcó sombras en la vida de algunas celebridades que no supieron afianzar su éxito profesional en el terreno de lo privado.

Tal es el caso de Britney Spears, quien regresó a los estudios de grabación y entregó su trabajo más alabado por la crítica; ocupó el segundo lugar en las listas de ventas en la primera semana de su lanzamiento y su sencillo, 'Gimme More', se colocó rápidamente en los primeros sitios.

Sin embargo, cuando Spears volvió al escenario, en la entrega de premios MTV, hizo el ridículo: estaba desconcentrada, torpe a la hora de bailar y un poco pasada de peso.

De inmediato ocupó los titulares de espectáculos en todo el mundo. Hizo un gran ridículo. El resto del año se habló más de ella por sus problemas legales y de drogas que por su disco. Muy normal en nuestra sociedad mediatizada.

Otra mujer, también polémica, dio de qué hablar en el mundo de la música en 2007. Se trata de la británica Amy Winehouse, cuyo segundo disco, Back to Black, que incluye el exitosísimo sencillo 'Rehab' (Rehabilitación), cautivó a los críticos y al público de todo el mundo.

Su estilo vocal poderoso y versátil, sus canciones inteligentes y cargadas de chispa y sus sonidos, basados en el soul, pero llevados a nuevos territorios, hicieron del trabajo de Winehouse uno de los más novedosos y refrescantes de la escena británica.

El trabajo le valió múltiples nominaciones, como al Mercury, en Reino Unido y al Grammy. Pero no sólo la música puso a la cantante en el centro de la opinión pública: su problemático consumo de drogas, su evidente anorexia y sus delicados asuntos legales han hecho que la Winehouse figure más en los diarios sensacionalistas que en las revistas de música.

Hace un par de semanas, la cantante fue encarcelada por unas horas. Su marido está en prisión, esperando un juicio y ella está implicada en una trama de agresión, soborno y obstrucción de la justicia que podría colocarla tras las rejas, apenas a sus 24 años.

Pero no todo es escándalo. Otros músicos, de diversos géneros, pero que aquí hemos agrupado en el mundo de la música pop, también destacaron por su trabajo, por sus discos o por sus grandes giras.

El dueto francés Daft Punk, por ejemplo, realizó la gira de conciertos más espectacular que se recuerde en mucho tiempo.

No sólo por su música, mezcla de robótica y energía con influencias de rock, sino por el espectáculo que montaron: un apabullante despliegue de luces e imágenes tridimensionales que hacía que los espectadores creyeran que habían consumido algún alucinógeno sin darse cuenta.

Un DVD en vivo recoge lo mejor de dicha gira, pero quien no vivió el espectáculo real, difícilmente se hará una idea de la belleza y complejidad del mismo.

En el mundo del hip-hop, el gran vencedor del año fue Kanye West, cuyo disco Graduation vendió varios millones de copias en una semana, desplazando al otro gran rapero Jay Z, quien prometió retirarse si el disco de West vendía más que el suyo, pero que no cumplió hasta ahora su promesa.

En otro tipo de música, la brillante islandesa Björk, que visitó nuestro país este mes como parte de una gira por la región latinoamericana, lanzó al mercado Volta, que debe ser considerado uno de sus mejores álbumes.

Su estilo híbrido, que entremezcla con gran sutileza lo étnico con la electrónica de vanguardia, haciendo, de paso, visitas a géneros como el punk y la canción romántica de los cuarenta, es una muestra de profundo conocimiento musical, sensibilidad y talento creativo.

Además, la voz de Björk suena como nunca y sus melodías son increíblemente bellas. Para muestra, el segundo track: 'Wanderlust', una de las piezas más exuberantemente hermosas que ha creado esta prolífica artista. Fuente: Esmas

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