Los residentes de la Clínica Santa María cuentan sus experiencias

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Si para un actor interpretar a un médico es difícil, el grado de dificultad aumenta cuando se trata de meterse en la piel de un médico residente, pues aparte de tener que interiorizar el argot y costumbres propias de esta ciencia y de tener que meterse en la psicología del personaje, también deben empaparse de las situaciones emocionales que viven esta clase de personas. Así fue la experiencia de los residentes de ‘A corazón abierto’

Cuando ‘María Alejandra Rivas’, ‘Cristina Solano’, ‘Jorge Viana’, ‘Isabel Henao’ y  ‘Augusto Maza’, los residentes protagonistas de ‘A corazón abierto’, llegan al hospital ‘Santa María’, se estrellan contra una realidad que muchos saben, pero que muy pocos alcanzan a dimensionar: ser médico no es nada fácil. Éstos recién graduados de una facultad de medicina que creen saberlo todo, descubren que sus conocimientos son mínimos. Además, al tiempo que asisten a sus primeras cirugías, tienen que enfrentar fuertes momentos como la muerte de sus pacientes. Como si fuera poco, deben lidiar con turnos de más de 24 horas y en el caso colombiano, no reciben salario durante el tiempo que hacen la residencia.
Verónica Orozco, Natalia Durán, Juan Manuel Mendoza, Sandra Hernández y Juan Pablo Espinosa, respectivamente los actores que interpretan a estos personajes y que hoy en día respetan más que nunca la profesión, cuentan sus historias médicas, esas experiencias y anécdotas que pasaron al tener que encarnar un personaje que se dedica a salvar vidas.
Cuestionario médico
1. Además de las inducciones que les hicieron sobre todo el tema de la medicina, ¿investigó algo por su cuenta?, ¿tiene algún conocido que le ayudó en el tema?
2. ¿Le teme a la sangre?
3. A la mayoría de personas les da pereza asistir al médico, ¿A usted le agrada ir?
4. ¿Ahora con esta experiencia, valora más la profesión de médico?
5. ¿Qué piensa de las locaciones, esta clínica que se construyó exclusivamente para grabar la producción?
6. ¿Alguna anécdota en las grabaciones?

Verónica Orozco es Mmaría Alejandra Rivas Cavalier
‘Entrar a las operaciones me dio durísimo, duré un mes sin comer carne’.

1. Tengo tres familiares metidos en el mundo de la medicina, entonces si hay alguna cosa que leo en un libreto y no entiendo mucho, los llamo y les pregunto, les pido asesoría. También investigo mucho por Internet, pero en la red hay que saber buscar con cuidado porque no todo lo que sale es cierto.

2. Sí, me da impresión. Aunque uno como que le va cogiendo el tiro y ya me estoy acostumbrado. La primera semana fue difícil, entrar a las operaciones me dio durísimo, duré un mes sin comer carne. En este momento creo que ya lo supere, me parece algo cotidiano.

3. Yo no creo mucho en la medicina ortodoxa, soy más de medicina alternativa y preventiva.

4. Aunque no crea en la medicina convencional, si creo que lógicamente los médicos son unos ángeles. Es una profesión de alto riesgo y es para gente valiente. Valoro mucho esta profesión.

5. Es una delicia grabar acá. Es súper cómodo, nos sentimos muy tranquilos, el lugar es amplio, la iluminación es agradable, no incomodamos a nadie porque es exclusivamente para nuestras grabaciones. Me parece fundamental este set para las largas jornadas de grabación que hemos tenido.

6. Cuando entré a una cirugía real, una estética, me impresionó que la paciente en un momento se movió. Eso me impactó e incluso me asustó mucho.

Natalia Durán es Cristina Solano
“La medicina es un tema que me ha apasionado siempre. Aunque parezca raro, ver un órgano, una cirugía, me parece algo divino”

1. Siempre tuvimos en el set un médico para que nos guiara y todo fuera lo más fidedigno posible. También  mis compañeros y yo tuvimos un lapso de preparación de un mes en cosas muy generales de temas médicos como la anatomía. Por mi cuenta he investigado y también hice trabajo de campo para saber sus gestos, pero también buscando actitudes que se ajustaran para mi personaje.

2. Todo lo contrario. La medicina es un tema que me ha apasionado siempre. Aunque parezca raro, ver un órgano, una cirugía, me parece algo divino. No le tengo miedo a la sangre o a los cuerpos abiertos, eso si, mientras que estén con vida, funcionando. Ya los cadáveres si me dan impresión.

3. No es que me guste mucho, pero de hecho soy un poco hipocondríaca (Síndrome caracterizado por una preocupación exagerada por el estado de salud). Entonces, cuando tengo una dolencia inmediatamente voy al médico. Eso lo hago desde muy joven.

4. Yo siempre he valorado esta profesión, porque es un tema que me apasiona. Lo que tienen que estudiar es impresionante. Uno no alcanza ni a vislumbrar la quinta parte del conocimiento que ha tenido que estudiar un médico para llegar a donde está. Es sacrificarse en cuerpo y alma en una profesión que les exige a cada momento.

5. Yo nunca había estado en un set tan rico, tan impecable en escenografía como éste. Ves perfectamente la estructura de un hospital. Es perfecto y se evita estar en un área complicada como un hospital real en donde las molestias con los pacientes, los médicos y los visitantes serían muchas.

6. Todo el tiempo pasan cosas chistosas, porque todos están en la mejor disposición y tienen buen humor. Rolando Tarajano (Javier Burgos en la serie) en una ocasión se asustó mucho al ver que un corazón de efectos especiales bombeaba de forma real. Los efectos son muy buenos, la primera vez que uno los ve, se choca, pero a la tercera ya no pasa nada.

Juan Manuel Mendoza es Jorge Viana
“Yo jamás sería médico, la gente nace con ese don. No es cualquier cosa que uno esté jugando con la vida de las personas”.

1. Mi hermana es una excelente médica. Le he pedido muchos consejos a ella. Cuando tengo dudadas en los libretos, ella me explica. Pero no es solo con mi hermana, ya que en mi familia hay varios médicos, entonces esa clase de apoyo me ha sido de gran utilidad.

2. No, para nada. Le tengo miedo es a las incisiones, eso si me da impresión.

3. Yo no sé porque, pero a mí me encantan las clínicas, me gusta que a uno lo consientan. Para nada me da pereza ir al médico.

4. Yo jamás sería médico, la gente nace con ese don. No es cualquier cosa que uno esté jugando con la vida de las personas. El tiempo que se requiere, los sacrificios que toca realizar. Son muchos los aspectos que hay que valorar en los médicos.

5. Los directores de arte y Lucas Jaramillo se lucieron con el set. Es un hospital de verdad, con ascensores, salas de cirugías, equiposmédicos, etc.

6. No en grabaciones, pero si en el entrenamiento médico. Fuimos a una rinoplastia  y no sabía que tenían que martillar el tabique, casi me desmayo al ver eso.

Sandra Hernández es Isabel Henao “Isa”

“En la primera cirugía a la que me tocó entrar, me desmayé a la mitad”.

1. Hay una persona muy cercana a una amiga que estaba terminando de estudiar medicina. Él me contó, sobre todo, las experiencias de los residentes. Fue algo que sirvió para terminar de nutrir la investigación que se hizo, porque solo habíamos tenido contacto con médicos con bastante experiencia.

2. Si, lo confieso. De hecho, durante el entrenamiento, en la primera cirugía a la que me tocó entrar, me desmayé a la mitad. Pero bueno, ya estoy un poco más familiarizada.

3. No me gusta ir e incluso hace como tres años no voy a médico convencional. Yo voy al homeópata.

4. No es nada fácil ser médico, son personas con esa vocación, pues los sacrificios son muchos. Además del estrés que manejan en el trabajo, que no es comparable con otras profesiones, deben también afrontar los asuntos de su vida privada.

5. A este hospital lo que único que le hace falta es que lo pongan a funcionar. Está muy bien hecho, el trabajo de Lucas Jaramillo fue excelente. Si estuviéramos en un hospital real sería muy difícil grabar, porque la energía de las clínicas es densa y los horarios de grabación extensos.

6. La máxima anécdota fue la del desmayo durante la cirugía. También al principio el tema de la sangre y los órganos, a pesar de que eran efectos especiales,  me impresionaba, me dio muy duro.

Juan Pablo Espinosa es Augusto Maza
“Grabar esta serie le abre a uno los ojos, porque hay casos tan extremos que se podrían haber prevenido con algo tan sencillo como asistir al médico”
1. Cuando empezamos las inducciones trate de hacer una investigación hacia qué tipo de personaje eran emocionalmente, porque lo que quería saber era la parte psicológica de estas personas. Me entrevisté con varios médicos que conocemos en la familia. Me contaron cosas interesantísimas, como que la gente que estudia medicina son muy intelectuales, casi siempre tenían las mejores notas en el colegio. Eso les da que, sin ofender, tengan cierta arrogancia.

2. Aquí entre nos, en mi inocencia lo que más me impresionaba era pensar que  utilizaríamos sangre de animales o humana. Me preguntaba si para una escena iban a la tienda de la esquina a comprar un corazón. Pero me aclararon antes que todo iba a ser efectos especiales. Esto me ha descrestado, porque hay momentos en que los efectos son tan buenos y reales que uno se llega a impresionar.

3. Odio ir donde el médico, pero grabar esta serie le abre a uno los ojos, porque hay casos tan extremos que se podrían haber prevenido con algo tan sencillo como asistir al médico cuando se tiene cualquier dolencia o síntoma por pequeño que parezca.

4. He aprendido a valorarla y entenderla más, porque como ciudadano común de pronto no se puede ver la mística que hay detrás de esto. Uno va al médico y ve a un ser todopoderoso, que lo cura todo. He podido ver más su parte humana. Los residentes por ejemplo son personas que tienen turnos de 48 horas,  nunca pueden dormir o comer bien.

5. La primera vez que pisamos este set, yo no lo podía creer. Es el lujo más grande que yo he podido tener como actor. Sin exagerar, es lo más cercano a un set de Hollywood. Tiene todas las comodidades, todo funciona, los lavamanos, los quirófanos, las luces; todo prende, se apaga, pita. Ésto a nivel actoral ayuda mucho porque uno se mete de inmediato en situación.

6. En los cursos médicos, la producción nos dijo que teníamos que ver una cirugía. Yo soy como ‘gallina’ para eso, pero me aliviaba pensar que sería en video. La sorpresa fue grande cuando me di cuenta que en realidad  seríamos parte de una cirugía: nos esterilizaron, nos pusieron guantes, bata, gorro, tapabocas y entramos al quirófano para ver una rinoplastia. Al principio no era tan impresionante porque no había mucha sangre, hasta que el cirujano sacó un martillo y literalmente le fracturó el hueso de la nariz al paciente. Fue de los momentos más fuertes que he vivido en el proyecto.

Fuente: Canal RCN

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