Uno de los íconos de la música francesa ha dejado este mundo el día de hoy. El reconocido y recordado cantante Charles Aznavour, uno de los íconos de la música en su país, murió a los 94 años dejando un gran legado y muchas anécdotas sobre su música.

El cantante francés más conocido en el extranjero vendió más de 100 millones de discos a lo largo de ocho décadas de una carrera excepcional a la que no había puesto fin, ya que hace unos días acababa de volver de una gira por Japón.

Su nombre verdadero era Shahnourh Varinag Aznavourián Baghdassarian y había nacido en París de padres armenios en 1924. Entre otros, fue célebre por éxitos como La Boheme y Venecia sin ti. Además de haber sido el compositor de la mayoría de las canciones de la inolvidable Edith Piaf.

Aznavour escribió canciones para estrellas como la Piaf («Jézébel»), Juliette Gréco («Je hais les dimanches»), Eddie Constantine («Et bâiller, et dormir»), pero al principio de su carrera tuvo muchas dificultades para triunfar. Más tarde, supo explotar este periodo de su vida en una canción que recoge el estado de ánimo de un fracasado en el mundo de la canción: «Je m’voyais déjà».

Más de 1200 canciones en siete idiomas diferentes, presentaciones en 94 países y más de 100 millones de discos vendidos en todo el mundo, fueron el resultado de su prolífica carrera artística. “Cantante de la variedad más importante del siglo XX” fue el título con el que se lo distinguió en 1988 a Aznavour. En aquel entonces fue la cadena CNN y The New York Times que lo galardonaron.

Pero además de cantante, Aznavour fue además un productivo actor. Fue protagonista o actor secundario en 60 largometrajes. Muy discreto sobre su vida privada, el cantante tuvo tres matrimonio, fruto de los cuales nacieron seis hijos, tres de ellos con su última esposa Ulla Thorsell con la que estuvo casado durante más de 50 años.