Pantaleón y las Visitadoras, en el Teatro de La Carrera

Publicado en at 18/03/2011
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El teatro inaugura su  programación con la adaptación de la novela de Mario Vargas Llosa.

Pantaleón y las visitadoras, adaptación de la novela de 1973 del Premio Nobel de Literatura 2010, dirigida por Jaime Arturo Gómez, es la obra que inaugura la programación de este escenario, conocido hasta hace 20 años como la sala de cine San Carlos.

El próximo jueves, después de dos décadas sin tenerla en temporada, el teatro reestrena el montaje por dos motivos: celebrar el aniversario de la sala y conmemorar el premio Nobel de Literatura que ganó el escritor peruano el año pasado. La historia se centra en Pantaleón Pantoja, interpretado por Edward Pineda, un capitán del Ejército peruano reconocido por su eficacia en la administración de cuarteles militares.

A Pantoja se le ordena organizar un servicio de prostitución, denominado Las Visitadoras, para que los militares tengan diversión en medio de sus obligaciones. El coronel intenta estar a la altura de la tarea, pero su dedicación pone en riesgo la relación con su familia e inclusive lo enemista con la Iglesia y con sus superiores.

Gómez, quien también escribió el libreto de la obra, asegura que quiso realizar esta adaptación porque el texto de Vargas Llosa reúne ciertas características que le gustan al gran público, como el sentido del humor, la sátira y la ironía. “Además -comenta-, la novela analiza la hipocresía de esas instituciones -que siempre se han conocido como ejemplares- ante la prostitución.

Otro de sus puntos destacados es la descripción de las perjudiciales consecuencias por el cumplimiento riguroso del deber”. Según el director, uno de los grandes retos de llevar esta historia a las tablas fue la narrativa de la novela, que se aleja de los modelos convencionales y se centra en recursos como cartas, documentos oficiales, descripciones de los sueños del protagonista y reportajes.
Para la adaptación se tuvo el permiso del escritor peruano, a quien los productores contactaron a través de la agente literaria Carmen Balcells, de Barcelona (España).

“Para autorizarnos, requirieron ver el libreto. El mismo Vargas Llosa, para darnos los permisos de autor para esta representación, leyó la adaptación. Después de un mes de habérselo enviado, lo aprobó y dijo que le había gustado”, comenta Gómez.

Fuente:Eltiempo.com