Tres directores europeos llegan a Cine sinFronteras

Es casi imposible pensar en un cine que trascienda fronteras, sin pensar en el concepto de autor. Es inimaginable la historia misma del cine, sin el sello particular de ciertos personajes. Y por ello no concebimos un festival de cine que rompa fronteras y desgarre miradas, sin esa búsqueda constante por hacer una revisión o al menos un acercamiento disciplinado a algunos de esos autores. Y exactamente esa es la misión del Checkpoint del Festival Internacional de Cine Sinfronteras que se realiza en Medellín y el Valle de Aburrá; establecer un puesto de control, un paso fronterizo inexistente, para entregarse al placer de descubrir la obra o parte de ella, de algunos directores que indudablemente poseen, además de una cinematografía, una forma de comprender el cine, cargada de singularismos y fuertes posiciones éticas, estéticas y/o políticas.

Los tres directores europeos, que serán revisados este año en el Festival Internacional de Cine Sinfronteras, para darle una hojeada a sus pasaportes y saber cuáles han sido sus viajes mentales, son el fallecido maestro francés Eric Rohmer, y directores alemanes Alexander Kluge y Harun Farocki.

Alexander Kluge
Padrino del nuevo cine alemán

Con el apoyo del Goethe – Institut

(14 de febrero de 1932, Alemania) – Más que un director de cine, es un intelectual en un sentido muy amplio y uno de las mayores voces críticas de la sociedad alemana contemporánea. Doctorado en abogacía, estudió también historia y música, y conoció a Theodore Adorno en la Escuela de Frankfurt.

Desde sus primeros trabajos, su cine marcó el inicio de varias tendencias en el futuro cine alemán: el rechazo a la amnesia que impedía hablar del pasado nazi y la lucha contra la rigidez y el conformismo. Desde el Festival de Oberhausen, Kluge se convirtió en padrino y fundador del llamado Nuevo Cine Alemán, pues fue redactor principal y fuerza motriz del Manifiesto de ese festival en 1962, que urgía a los jóvenes cineastas de su país a rebelarse en contra del moribundo establecimiento del cine germano. Los 26 cineastas y escritores firmantes del Manifiesto declararon muerto el viejo cine y proclamaron un cine intelectual, formal y económicamente nuevo, que debería introducirse en las esferas de la producción concreta, el financiamiento y la educación. Desde el Institut für Filmgestaltung, Kluge apoyó la obra de directores como Wim Wenders y Edgar Reitz, entre muchos otros, y se convirtió en uno de los cineastas que más largamente ha escrito y reflexionado sobre estética, teoría y economía del cine.

“Sus filmes se caracterizan, en general, por el humor irónico, la sátira política y las evidentes incongruencias presentadas por una edición y por técnicas narrativas de innegable matriz vanguardista. Sus protagonistas suelen ser mujeres jóvenes que enfrentan una sociedad represiva y sexista. Ellas acostumbran a estar involucradas en historias que pretenden llenar el vacío entre el pasado y el presente alemán, ilustrando los errores de las dos grandes obsesiones nacionales: el materialismo y el militarismo (…). Sus filmes aspiran lograr que el espectador deje de ser un ente pasivo y se comprometa con el tema, y sea capaz de hacer asociaciones y deducciones a partir de una enorme vastedad de imágenes distintas”, afirma el portal Miradas, revista de temas audiovisuales.

El Checkpoint de Kluge resalta sus aproximaciones al lenguaje plástico y sus trabajos en colaboración con otros directores:

* El ataque del presente al resto de los tiempos (1985, 106 min.)
* Una mujer sin historia (1966, 88 min.)
* Serpentine Gallery Program (1995-2005, 100 min.)
* El poder de los sentimientos (1983, 115 min.)
* El hombre sin cabeza (1994-2007, 132 Min)
* Guerra y Paz (1982, 118 min.)
* Artistas en el circo: perplejos (1968, 103 min.)

Eric Rohmer

El romanticismo del autor

Con el apoyo de la Embajada de Francia en Colombia y la Alianza Francesa de Medellín

(4 de abril de 1920 – 11 de enero de 2010, Francia) – Firmó un total de 24 largometrajes a lo largo de más de cinco décadas dedicado al cine, medio al que llegó desde la literatura. Su nombre está unido de manera inseparable a la Nueva Ola francesa y la revista Cahiers du Cinéma (fue su redactor jefe entre 1957 y 1963), al lado del de sus amigos y contemporáneos: François Truffaut, Jean-Luc Godard y Claude Chabrol.

Rohmer, quien murió en 2010, siempre hizo un cine al margen que encaja en la denominación de “cine de autor”, por su libertad y su ausencia total de convencionalismo y compromiso. Su obra es una mezcla singular de literatura, cine, teatro y música. Su estilo a la vez “clásico y romántico, sentimental y moralista” está presente en sus distintos ciclos fílmicos, desde sus célebres “cuentos morales”, compuesto por 6 obras e iniciados en 1963 con La carrera de Suzanne, que se exhibirá en la muestra. De esta serie también se presentan en Medellín Mi noche con Maud, La rodilla de Clara y La panadera de Monceau, además del corto Nadja en París.

Este Checkpoint incluye los siguientes títulos:

* Mi noche con Maud (1969, 110 min.)
* La rodilla de Clara (1970, 105 min)
* La carrera de Suzanne (1963, 54 min)
* Nadja en París (1964, 13 min.)
* La panadera de Monceau (1963, 23 min)


Harun farocki

El cine de la sospecha
(4 programas y una conferencia)

Con el apoyo del Goethe – Institut

(Alemania, 1944) – La descomunal y apasionante obra documental es bastante desconocida en nuestro medio, a pesar de tratarse de uno de los más interesantes, inconformistas e inclasificables directores contemporáneos. Farocki se expresa en un estilo tan personal como depurado, que parece ir más allá de lo cinematográfico para acercarse a una evaluación del carácter y estatuto de la imagen en la sociedad de la información. Su obra teórica y crítica trata asimismo de preguntarse “que se esconde realmente detrás de las imágenes”, con referencias cruzadas a autores como Deleuze, Foucault, Barthes y Virilio.

Los filmes y las reflexiones teóricas de Farocki intentan revelar lo que el poder tiende a ocultar, el dispositivo que produce las imágenes que vemos y consumimos a diario. “Si un dispositivo, desde un punto de vista físico-técnico (las distintas tecnologías – cine, tv, video, etc.- involucradas en la difusión y expansión de las imágenes), simbólico-político e imaginario-fantasmático, es aquello que permite ver lo que se ve, la apuesta de Farocki consiste en hacer visible lo que generalmente se oculta. (…) el cine en Farocki, se vuelve una herramienta de precisión, un bisturí que hunde su filo en la historia de la imagen para verificar en ella el desenvolvimiento de los esquemas de pensamiento que constituyen nuestra realidad hoy”.

De tal forma, “si la imagen es aquello que el poder se empeña en ocultar y manipular para sus propios fines, naturalizando una percepción del mundo y tratando de hacernos sentir como lógica y ‘natural’ una forma determinada de organizar la realidad, creando una realidad a partir de las imágenes, el trabajo de develamiento de dichos mecanismos, la puesta en evidencia de sus manejos y presupuestos, no puede constituir otra cosa que una acto político”.

Lo que sus filmes de Farocki muestran sin tapujos es la contundencia del despliegue de una razón aberrante, inhumana, de producción, control y consumo. “Lo que sus películas ponen sobre el tapete es aquella lógica / ideología, que ya no puede simplemente remitirse a los viejos discursos capitalistas o comunistas, que hace de nosotros, de todos nosotros, sujetos posibles de ser espiados, fotografiados, escaneados, filmados, grabados, medidos, predecidos y controlados”.

El Checkpoint de Farocki es entonces un acto de independencia, a continuación la programación asignada para la muestra del trabajo de este director:

Primer programa
Trabajadores saliendo de la fábrica – 1995, 36 min, Color y blanco y negro.
Imágenes de prisión – 2000, 60 min, Color y blanco y negro.

Segundo programa + conferencia
Conferencia sobre Harun Farocki, a cargo de Patricia Carbonari
* (crítica y actriz argentina)
Imágenes del mundo y epígrafe de la guerra – 1988, 75 min, Color.

Tercer programa
Naturaleza muerta -1997, 58 min, Color y blanco y negro.
Reconocer y perseguir – 2003, 58 min, Color y blanco y negro.

Cuarto programa
Videogramas de una revolución – 1992, 106 min, Color y blanco y negro.

* Patricia Carbonari es actriz e investigadora de cine. Entre sus trabajos teatrales se pueden mencionar Las hermanas alemanas, Antígona, Electra, Coppola Coppelius, un juguete dramático, In memoriam: viejas estampas de teatro político europeo y Acaso crezca desde el suelo. Ha sido dirigida por Laura Yusem, Clara Pando, Héctor Lévi Daniel y Sergio Sabater. En periodismo cinematográfico ha realizado numerosos escritos para las revistas Sin Cortes, de Buenos Aires, Kinetoscopio, de Medellín, Môrada Internacional, de Copenhague y Cinémas d’Amérique Latine, de Toulouse

Fuente: Laboratorios Black Velvet

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