Ulíses González tuvo que subir 30 libras para interpretar al gordo Blas

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Aunque tenía el futuro asegurado en su natal Cuba se dejó encandilar por una oferta económica que no resultó en Colombia. Por fortuna surgió este proyecto que lo sacó del anonimato.

Un apartamento en el edificio La Fontana, carro con chofer, el personaje principal de una novela y 30 millones de pesos mensuales fueron razones suficientes para que Ulises González, el actor cubano que actualmente interpreta al gordo Blas, en El Penúltimo beso, decidiera quedarse en Colombia y probar suerte en el país natal de su mamá.

“La chimba, yo me quedo aquí”, pensó inmediatamente. Y empezó a cumplir el requisito que le exigían para la propuesta: subir 40 libras de peso.

No tuvo problema con eso, además de ser de constitución gruesa la empresa le dio carta abierta para asistir a cualquier restaurante de Bogotá y comer lo que se le antojara. En menos de nada subió lo estimado.

Pero la propuesta se canceló. No se llevó a cabo y sin más razones para lamentarse se dedicó a bajar de peso y decidió quedarse en Colombia. Se olvidó de todo lo que tenía en Cuba, donde ha vivido toda su vida y se quedó para seguir probando suerte.

En Cuba rechazó una oferta para una película, renunció al programa Entre tu y yo, que presentó durante nueve años; también dejó su trabajo como locutor de una emisora local y sus labores en el doblaje.

En dos años recuperó su peso. Le salieron papeles pequeños en capítulos de Tu voz stereo, Por amor, La dama de Troya, pero nada relevante. Hasta que conoció a Herney Luna, el director de El penúltimo beso y la vida se le arregló.

“Él me vio, me hizo la audición y de una me dejó. No probó a ningún otro actor”, dice.

Y aunque los libretos requerían a un actor sin acento, el director lo defendió y le aseguró a la producción que a él era el que quería, pero debía cumplir una condición: subir 30 libras para que se viera realmente gordo.

Y otra vez, sin ningún esfuerzo volvió a subir de peso. Se dedicó, con ayuda de Sebastián Martínez, a neutralizar su acento y hoy por hoy, es uno de los personajes más importantes de esta producción de RCN.

“Estoy feliz. Me encanta el personaje, estoy enamorado del proyecto, me gusta la música y todos estamos muy entregados”, asegura.

Todavía no sabe qué vendrá. Tiene toda su suerte en manos de su manager y asegura que es ella quien debe encargarse de eso. Por ahora, está en busca de mamá para su hijo, pues su sueño más grande es tener un hijo, pero todavía no tiene con quién.

Fuente: EL Tiempo