Viggo Mortensen habló sobre su papel en ‘The road – La carretera’

Viggo Mortensen habla un español perfecto. Aunque nació en Nueva York, hace 51 años, parte de su infancia la pasó en Venezuela y Argentina.

En sus 26 años de carrera, que empezó en 1984 en una miniserie de TV, ha pasado por la fantasía y el drama y fue postulado una vez al Premio Óscar -por el filme Promesas del este-.

El Tiempo habló con él acerca de La carretera (The Road),película que protagoniza y que se estrena este fin de semana en el país. El filme está basado en la novela homónima de Cormac McCarthy (No Country for Old Men), que describe la relación entre un padre y un hijo en un mundo postapocalíptico.

En la historia hay una atmósfera pesimista. ¿Siente esperanza por el futuro?

Sí. Estoy de acuerdo con lo que dice mi personaje hacia el final del filme: ‘Si fuera Dios, haría el mundo tal como es ahora y no diferente’. No es que yo pueda cambiar al mundo de una forma radical o que por cambiar mi vida vaya a conseguir la aceptación de los demás. Todos compartimos este planeta y no nos queda más que hacer las cosas lo mejor posible. No creo que la humanidad sea inherentemente malvada o estúpida para repetir los errores cometidos. Creo que hay una evolución del espíritu y eso se ve en la historia de la película.

Como actor, ¿qué reto le representó este filme?

Fue mucho más un desafío emocional que físico. En otras películas, ya he hecho papeles que demandan aguantar temperaturas extremas o actividad corporal. He hecho roles psicológicamente profundos, pero no en el sentido de mantener una constante presión como en este. Hubo dos cosas que me preocuparon:una fue cómo lograr que esa sensación de pesadumbre, culpabilidad y tristeza se acoplara con el ambiente, y dos, cómo hacermi papel interesante. Nunca quiero aburrir a la gente ni estar como un martillo golpeando la cabeza de la audiencia.

En la cinta se refleja la lucha por no perder el sentido humano.¿Hay cosas que le recuerdan eso en su vida diaria?

Por supuesto, y casi siempre son las cosas más sencillas, como algunos gestos de la genteo una sonrisa. Al final, lo que importa son los detalles de compasión. No importa cuántas cosas se tengan en la vida o cuánto vaya a vivir uno, lo importante es cómo se vive y cómo compartimoscon los demás. En la película se ve ese camino tan difícil de recorrer para llegar a esa conclusión.

¿Qué le ha representado este personaje con respecto ala relación con su padre y con su hijo?

Un sentimiento, en general,de entendimiento y de tolerancia. Algo que recuerdo de mi pasado es eso de juzgar a mi padre por todo; él aún vive y me parece sagrado poder compartir lo poco que nos queda por estar juntos y tratar de aprender de él.También aprecio mucho lo que he aprendido de mi hijo. Eso es algo que me gusta de la historia, que nos recuerda que debemos ser nobles conlas personas a las que amamos, sin esperar recompensa por ello.

Fuente: Vive.in

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